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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Fundación Acción Educar reveló que en la última década hubo una importante disparidad en los recursos recibidos por colegios municipales y particulares subvencionados en Chile, con un aumento significativo en el aporte estatal a los establecimientos. Los datos muestran una caída en las fuentes privadas de ingresos, generando brechas en la financiación entre colegios públicos y subvencionados, a pesar de tener perfiles de estudiantes similares. Cada estudiante de colegio municipal recibe un 38,1% más de recursos que uno de colegio particular subvencionado. Expertos advierten sobre la necesidad de revisar la distribución de subvenciones, señalando que no deberían ser discrecionales según el tipo de establecimiento.

La Fundación Acción Educar reveló que en la última década hubo una importante diferencia en el aporte de recursos fiscales y privados que recibieron los colegios municipales del país, en desmedro de los establecimientos particulares subvencionados.

Así lo reflejó el estudio que analizó los aportes del Estado a los colegios entre el 2014 y 2024, donde el sistema movió 7,7 billones de pesos, aumentando más del doble en 10 años, poniendo el foco en la distribución de los recursos.

Ahí saltó el primer dato duro que muestra una caída sostenida en la participación de las fuentes privadas de ingresos en la educación escolar, que se estabiliza alrededor de un 4% de los ingresos totales del sistema.

Por cada estudiante matriculado, un establecimiento de SLEP tiene ingresos fiscales y privados de cerca de 307 mil pesos; un municipal, de 278 mil pesos; y un particular subvencionado, de 222 mil pesos.

Ahora, cada matriculado de SLEP recibe, en promedio, un 27,6% más de recursos fiscales y privados, que un estudiante de colegio particular subvencionado. Mientras que cada matriculado de establecimiento municipal recibe un 38,1% más que sus pares de colegios particulares subvencionados.

La investigadora de Acción Educar, Javiera Pavisic, habla directamente de evidentes brechas entre los aportes de recursos a los colegios públicos en desmedro de los particulares subvencionados, pese a que muchas veces comparten perfiles similares de estudiantes.

“Brechas en el financiamiento a los colegios según su tipo de dependencia. Colegios con la misma cantidad de estudiantes vulnerables, con un nivel similar de ruralidad y que incluso pertenecen a la misma región, reciben en promedio 48.000 pesos menos por alumno solo por el hecho de ser particular subvencionado“, advirtió.

Para Valentina Riberi, directora ejecutiva del Centro de Justicia Educacional UC, existe un error basal en las subvenciones, que no deberían ser discrecionales dependiendo del tipo de establecimiento educacional.

El estudio también observó una caída sostenida, entre 2015 y 2020, del porcentaje que representaban los recursos privados en los ingresos por matriculado de los particulares subvencionados, desde un 14% a un 7,9%. Esta caída no ocurre en los establecimientos públicos, donde la contribución de recursos privados es marginal.

Pese a las consultas de Radio Bío Bío, el Gobierno, a través del Ministerio de Educación, no estuvo disponible para referirse a este estudio.