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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Rusia pidió a Estados Unidos detener la persecución de un petrolero que navegaba cerca de Venezuela y solicitó formalmente a Washington que la Guardia Costera deje de acechar al navío, que llevaba una bandera rusa para pedir protección. El Bella 1 ha sido perseguido desde el 21 de diciembre por EE.UU., que busca incautar buques que transporten crudo venezolano. La intervención rusa complica los planes de EE.UU.

Rusia expuso una petición formal a Estados Unidos, para que la Guardia Costera detenga la persecución sobre un petrolero que navegaba cerca de Venezuela, en el Caribe.

El pasado 30 de diciembre, dicho navío había pintado una bandera rusa en su casco, con lo que pedía protección de aquel país, ante el asecho de la Armada de EEUU.

Moscú envió solicitudes formales el miércoles al Departamento de Estado y al Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, según explicaron las citadas fuentes.

Desde el domingo 21 de diciembre el Bella 1, que navega ahora por aguas del Atlántico, ha sido el objetivo de la Guardia Costera estadounidense, que ese día trató de abordar, blandiendo una orden de incautación, el buque en el Caribe cuando éste se dirigía a cargar crudo en Venezuela.

Rusia pide detener persecución a petrolero en el Caribe

El episodio se produjo pocos días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que Washington incautaría buques que transporten crudo de Venezuela, a quien acusó de robar activos petrolíferos estadounidenses en el país caribeño.

EE.UU. cumplió en diciembre con estas amenazas e incautó dos petroleros en el Caribe, el Skipper y el Centuries.

Sin embargo, la tripulación del Bella 1 rechazó las órdenes estadounidenses y dio media vuelta, forzando a que la Guardia Costera tuviera que perseguir el buque.

El propio The New York Times ya informó esta semana que, durante la huida, los tripulantes del Bella 1, que aparentemente viajaba sin bandera, pintaron una enseña rusa en el casco y en los días siguientes contactaron a la Guardia Costera por radio para identificarse como un petrolero de nacionalidad rusa.

La intervención diplomática de Rusia puede complicar el intento de EE.UU. de incautar el petrolero, algo que se enmarca en la campaña de presión del Gobierno Trump sobre Venezuela.

Desde el verano, Washington mantiene un enorme despliegue militar en el Caribe con el argumento de combatir el narcotráfico desde Colombia y Venezuela, mientras urge al mismo tiempo la salida del Gobierno venezolano de Nicolás Maduro, al que acusa de liderar el Cartel de los Soles.

A su vez, esta solicitud diplomática rusa puede añadir un nuevo obstáculo a las complejas negociaciones en las que media Trump para lograr un acuerdo de paz entre Moscú y Kiev.