VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Superintendencia de Casinos estableció en 394 mil UF anuales el monto mínimo para optar a la concesión del Casino de Viña del Mar, por debajo de las expectativas municipales y del aporte actual. Esta decisión preocupó por posibles caídas de ingresos en la comuna y el Gobierno Regional. El Concejo Municipal advirtió que esta rebaja podría afectar servicios y proyectos locales, mientras plantean que ofertas superiores podrían surgir. Pese a las medidas acogidas para la licitación, el monto económico propuesto fue rechazado.

La Superintendencia de Casinos fijó en 394 mil UF anuales el monto mínimo que deberán ofrecer quienes compitan por la nueva concesión del Casino de Viña del Mar, cifra que quedó por debajo de lo que esperaba el municipio, tras la salida anticipada de Enjoy.

El ajuste generó preocupación por una eventual caída de recursos que hoy llegan a la comuna y también al Gobierno Regional.

En la práctica, el nuevo piso quedó lejos de la propuesta que impulsaba la alcaldía, que buscaba un mínimo de 670 mil UF, y también por debajo del aporte actual del casino, que es de 831 mil UF al año, equivalentes a cerca de $33 mil millones, que se reparten entre el municipio y el GORE Valparaíso.

Preocupación por baja en ingresos del municipio

Desde el concejo municipal de la Ciudad Jardín advirtieron que una baja en esos ingresos puede traducirse en efectos directos para el funcionamiento municipal y sus servicios. La concejala Nancy Díaz sostuvo a Radio Bío Bío en Valparaíso que la rebaja de ingresos que se está permitiendo terminará transformándose en utilidades para el próximo operador del casino, con ganancias que, según afirmó, superarían los 10 mil millones de pesos.

También plantean que el golpe no sería solo en las cifras, sino también para la capacidad de planificar y ejecutar obras y proyectos en la ciudad. En ese contexto, el edil José Tomás Bartolucci sostuvo que el piso fijado es solo un mínimo y que podrían aparecer ofertas superiores, pero advirtió que el deterioro del entorno turístico y de seguridad puede terminar empujando propuestas más bajas.

En paralelo, el municipio había pedido a la Superintendencia tres medidas para la licitación, las cuales serían: asegurar continuidad laboral de trabajadores, exigir inversión en infraestructura turística y fijar una renta mínima más alta. De las peticiones, finalmente se acogieron las dos primeras, pero se rechazó el monto económico propuesto.

Con el regreso del Concejo, fijado para el 12 de febrero, la discusión se instala entre dos ejes para asegurar competitividad y atraer oferentes tras la salida de Enjoy, evitando así que la licitación se traduzca en un recorte permanente de ingresos que termine golpeando proyectos, servicios municipales y prioridades regionales.

La información es de Aníbal Rosales