El canciller Alberto van Klaveren confirmó este viernes que Chile destinará 1 millón de dólares en ayuda humanitaria a Cuba, equivalente a 862 millones de pesos chilenos, en medio de la severa crisis energética y de combustibles que afecta a la isla. Todo esto en medio de cuestionamientos desde la oposición por el uso de recursos fiscales en el extranjero.
La cifra fue transparentada tras el último consejo de gabinete, durante la vocería oficial, donde el ministro de Relaciones Exteriores subrayó que se trata de una asistencia humanitaria canalizada a través de organismos internacionales, y no de un respaldo político al régimen cubano.
“Es una ayuda humanitaria a UNICEF, no al Gobierno de Cuba, no una ayuda al Partido Comunista de Cuba. Es una ayuda humanitaria por medio de una organización internacional de gran prestigio que tiene actividades en todo el mundo, incluyendo a nuestro país, y que actúa con autonomía”, afirmó Van Klaveren en referencia a las críticas que han asomado desde la derecha.
Chile destinará 1 millón de dólares en ayuda humanitaria a Cuba
Según detalló, el aporte chileno se destinará específicamente a un programa “para salvaguardar los servicios esenciales que salvan vidas para niños”, con énfasis en salud, nutrición y protección infantil.
El financiamiento se realizará con cargo al Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, instrumento que gestiona la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID) en conjunto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
“Lo más práctico es hacer un aporte monetario con la rendición de cuentas correspondiente”, señaló el canciller.
Respecto de los plazos de ejecución, explicó que estarán determinados por las condiciones locales en Cuba.
“No financiamos regímenes dictatoriales”
Van Klaveren defendió la decisión señalando que responde a una lógica de cooperación humanitaria que Chile ha sostenido a lo largo de los años.
“No somos los únicos que estamos canalizando ayudas humanitarias por esta vía”, indicó, mencionando que México y Brasil también han enviado apoyo a la isla.
Asimismo, recordó que Chile ha prestado ayuda en otros escenarios internacionales complejos, citando los casos de Ucrania, Gaza y los huracanes que afectan periódicamente a Centroamérica y el Caribe.
“La situación es dramática (…) están en este momento con carencias enormes en materia energética y eso tiene consecuencias en todos los ámbitos de la vida cotidiana”, describió sobre la realidad cubana.
Frente a las críticas surgidas desde la derecha y de algunos parlamentarios, el canciller fue enfático:
“Con mucho gusto asistiría al Senado cuando retome sus sesiones para explicar los alcances de esta medida y confirmar que estamos hablando de una asistencia humanitaria. Nosotros no financiamos regímenes dictatoriales; nosotros prestamos asistencia por vía de organizaciones internacionales de carácter humanitario”.
Añadió que Chile mantiene una tradición de cooperación y solidaridad internacional, incluso en contextos de necesidades internas, y recordó que Cuba envió brigadas médicas tras el terremoto de 2010 en Chile.
De esta forma, el Gobierno busca despejar las críticas políticas, insistiendo en que el aporte —en medio de los cuestionamientos por prioridades presupuestarias internas— tiene un carácter estrictamente humanitario y está focalizado en la infancia afectada por la crisis que atraviesa la isla.