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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El chileno Julio Cordano, director de Medio Ambiente en el Ministerio de Relaciones Exteriores, fue elegido como presidente del comité de la ONU para un tratado global sobre plásticos, sucediendo al ecuatoriano Luis Vayas Valdivieso. Fue elegido en segunda ronda con 92 votos, superando al senegalés Cheikh Ndiaye Sylla. Las negociaciones se reanudarán con Cordano al frente, tras una ronda que evidenció dificultades en alcanzar consensos. Chile ha sido activo en la materia, liderando la iniciativa del comité en 2022.

El chileno Julio Cordano, director de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos en el Ministerio de Relaciones Exteriores del país, fue elegido este sábado nuevo presidente del comité encargado de las negociaciones de la ONU para un tratado global sobre plásticos, en sustitución del ecuatoriano Luis Vayas Valdivieso, quien dimitió en octubre del pasado año.

Cordano fue elegido en segunda ronda, por 92 votos, mientras que el otro candidato en liza, el senegalés Cheikh Ndiaye Sylla, obtuvo 53 apoyos, durante una reunión del Comité Intergubernamental de Negociaciones celebrada en Ginebra.

Una tercera candidata, la paquistaní Nazia Zaib Ali, fue eliminada tras la primera ronda al obtener el menor número de apoyos (34, frente a 73 de Cordano y 48 de Ndiaye Sylla).

Pese a que la elección de presidente era el único punto en la agenda, ya que las negociaciones sobre un tratado para la limitación de los plásticos se reanudarán más adelante ahora que ya hay nuevo presidente, la jornada se alargó más de lo esperado, una muestra más de la dificultad que el proceso negociador sufre desde su inicio en 2022.

Muchos asistentes expresaron en el inicio de la reunión su deseo de que el presidente fuera elegido por aclamación, sin necesidad de voto y para mostrar mayor unidad en el proceso, pero tras una mañana de reuniones en los márgenes de la sesión, ante la falta de acuerdo, se recurrió a la votación.

Cordano, presentado como candidato por el bloque de países latinoamericanos, señaló durante la reunión que “la contaminación por plásticos es un problema universal que afecta a todos los Estados, regiones, comunidades y personas“.

De cara a las negociaciones, que ya han tenido cinco rondas, subrayó que las delegaciones “tienen que actuar urgentemente, pero sin precipitarse, y lograr un acuerdo que, si no cumple las expectativas de todas, sí tenga en cuenta a toda la ciudadanía”.

Sin consenso tras seis rondas

La más reciente ronda de negociaciones tuvo lugar también en Ginebra en agosto de 2025, pero las expectativas de lograr un texto de consenso se difuminaron tras diez días de arduos debates, en medio de profundas divisiones y presiones de los países productores de petróleo para reducir las ambiciones del tratado.

Chile ha sido un país muy activo en la materia, ya que fue uno de los que lanzó la iniciativa para la creación en 2022 del comité negociador del tratado y coordinó en los primeros momentos a otros países latinoamericanos.

La organización ambiental Greenpeace, que sigue de cerca las negociaciones desde su inicio, destacó este sábado que Cordano hereda un proceso de negociación “bajo una fuerte presión”.

Instamos al nuevo presidente a movilizar a los líderes mundiales para lograr un acuerdo sólido y eficaz que ponga a las personas y al planeta en primer lugar“, señaló el jefe de Greenpeace para las negociaciones, Graham Forbes.

“Esta es una oportunidad única en esta generación para proteger la salud humana, nuestro sistema climático y la biodiversidad global frente a la contaminación tóxica, e iniciar una nueva era de innovación global”, agregó.

Las negociaciones, impulsadas por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), buscan un acuerdo que ponga fin a la contaminación por plásticos en todo su ciclo de vida, incluyendo producción, consumo y gestión de residuos, en un momento en el que esta polución ha alcanzado niveles alarmantes, por ejemplo en los océanos, y los científicos presentan cada vez más pruebas del perjuicio de los microplásticos para nuestra salud.

Podría incluir prohibiciones de plásticos de un solo uso, productos químicos peligrosos y medidas para fomentar la economía circular y financiar la lucha contra estas sustancias contaminantes en países en desarrollo.