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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La persecución contra Johnson Cruz Torres, alias Jhonson Pulpo, líder de Los Pulpos, entra en una fase de cerco internacional tras ser acusado de más de 100 crímenes y dirigir una red criminal millonaria entre Perú y Chile. Tras la detención de su pareja en Bolivia y la recompensa por su paradero, la posibilidad de su captura se acerca. La estructura de Los Pulpos ha perfeccionado una red que mueve dinero ilícito desde Trujillo hasta Santiago a través de mujeres turistas. La presencia de la banda en Chile continúa, con extorsiones principalmente a peruanos residentes. Johnson Pulpo podría estar oculto en Chile, Bolivia o cambiando de identidad.

La ofensiva conjunta de las autoridades peruanas y chilenas ha puesto fin a los refugios seguros para el líder de una de las redes criminales más violentas de la región. Bajo vigilancia constante y con una advertencia directa desde Lima, el máximo jefe de Los Pulpos enfrenta su mayor presión en años, mientras la cooperación internacional acelera la cuenta regresiva para su captura.

La persecución contra Johnson Cruz Torres, conocido como Jhonson Pulpo, ha pasado a una fase de cerco internacional. El cabecilla de Los Pulpos, acusado de más de 100 crímenes y señalado como la mente detrás de una organización que mueve millones entre Perú y Chile, enfrenta la presión coordinada de las fuerzas de seguridad de ambos países.

Ahora, tras la reciente captura de su pareja en Bolivia, sumado a la advertencia pública del general peruano Víctor Revoredo y con una jugosa recompensa por su paradero, la posibilidad de que su huida llegue pronto a su fin parece más cercana que nunca.

BioBioChile reveló —anteriormente y en exclusiva— que la estructura de Los Pulpos perfeccionó una red criminal que trasladó dinero ilícito desde Trujillo hasta Santiago, recorriendo casi 4.000 kilómetros a través de mujeres que salían como turistas.

Este flujo financiero, diseñado para garantizar que las ganancias de la extorsión, el secuestro y la minería ilegal lleguen al líder prófugo, evidencia la magnitud de un entramado que opera en ambos países.

La policía peruana sostiene que el envío de dinero a Chile responde a una lógica definida por el control y la expansión del grupo. Pero también les permite deducir algo: si antes estuvo en suelo chileno, no es descabellado pensar que vuelva a elegirlo para refugiarse. Bolivia también suena como posible escondite, aunque con menor fuerza por estos días.

La red criminal

Las investigaciones policiales de inteligencia muestran que Los Pulpos mantienen operaciones en Chile, donde sus extorsiones apuntan principalmente a comerciantes y empresarios peruanos residentes en la capital.

La banda, según datos de la policía y fuentes judiciales, no ha sido desmantelada completamente y sigue activa a pesar de los operativos de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI).

El experto en crimen organizado Óscar Escudero detalló la historia y evolución de Los Pulpos: “Esta banda nace en Perú en la década de los noventa, y es un clan familiar. Fue fundada por el padre de Johnson Cruz Torres (ahora en libertad). El tío, inclusive, era parte de esta organización. Ambos fueron condenados en Perú y a partir de ahí,

Johnson Cruz Torres toma el mando y comienza a operar con diversos delitos como extorsión, secuestro, incendios y sicariatos”.

Para Escudero, la presencia de la banda en Chile se concentra en comunas del norte de Santiago, como Recoleta, Independencia, Quinta Normal y Estación Central, además de ciudades del norte como Arica, Iquique y Antofagasta.

“Ellos operaban en Chile principalmente con víctimas connacionales, es decir, peruanos que efectuaban distintas labores de comercio en nuestro país”, afirmó.

“Ha vuelto a ingresar”

El traslado de fondos hacia Chile confirma la capacidad logística de Los Pulpos y su impacto transnacional. Altos mandos de la Policía peruana en situación de retiro indicaron a BioBioChile: “Tengo conocimiento que está en Chile, aparentemente ha vuelto a ingresar, luego de la captura de su pareja”.

La cooperación entre la Policía Nacional del Perú (PNP) y la PDI en Chile se ha intensificado, mientras el cerco sobre Johnson Pulpo se estrecha.

El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, descartó los rumores de una supuesta detención reciente en Chile, pero no minimizó la posibilidad de que el líder criminal se encuentre en territorio sureño.

“Hay una probabilidad sostenida de que se encuentre en Chile. Lo que sí fue, es que estuvo hace unos días en Bolivia, lugar donde fue detenida su esposa y fue expulsada administrativamente”, declaró Arriola.

La recompensa vigente del Ministerio del Interior peruano por información que lleve a la captura de Cruz Torres asciende a medio millón de soles, cifra que supera los 140.000 dólares.

El prontuario de Los Pulpos incluye delitos como extorsión, secuestro, homicidio y sicariato, consolidando a su jefe como uno de los fugitivos más buscados de la región.

Estrategias de ocultamiento

BioBioChile pudo conocer que, para sustraerse al control de las autoridades, Johnson Pulpo habría cambiado de identidad en varias ocasiones, incluso utilizando documentación falsa.

La policía de Perú tiene la fuerte sospecha que el prófugo habría recurrido a cirugías estéticas y, en un caso extremo, falsificó su propio certificado de defunción. “Al parecer, ha tenido intervenciones estéticas en su rostro para no ser detectado”, indicaron.

La red de protección en Chile, compuesta por miembros de su banda, le permitiría permanecer oculto, pero —según las autoridades ambos países— “no por mucho tiempo”.

“Si existiese la posibilidad de que él estuviera acá, tarde o temprano va a ser detectado y puesto a disposición de la justicia para los efectos de extradición, si el caso lo amerita”, explicó Escudero.

Advertencia pública

El general Víctor Revoredo, jefe de la División de Extorsiones de la PNP, ha sido amenazado directamente por Los Pulpos. Pese a ello, mantiene la ofensiva.

“Han sido encontradas objetivamente en diferentes medios, arengas a sus fuerzas criminales para atentar contra mi vida, eso nos tiene sin cuidado. Nosotros continuamos con las operaciones, seguimos con ello y no nos vamos a detener hasta capturar a Johnson Cruz Torres”, afirmó.

El oficial incluso dirigió una advertencia clara y directa para Cruz Torres: “¡Es mejor que te entregues!”.

En un megaoperativo reciente, la policía halló en un inmueble de Lima la imagen plastificada de Revoredo junto a un recipiente con polvo negro, elemento que el general Óscar Arriola interpretó como una señal ritual de amenaza contra la vida del jefe policial.

División interna

La organización Los Pulpos ha experimentado fracturas internas en Chile. Tras un quiebre entre Johnson Pulpo y su lugarteniente Luis Daza Lozano, alias El Pacolo, surgió una facción rival: Los Pulpos Nueva Generación.

Pacolo fue detenido por la PDI en 2023 y actualmente cumple condena por homicidio. Este golpe a la estructura criminal no ha impedido que otros integrantes mantengan las operaciones bajo nuevas directrices.

El ex director general de la PNP, Eduardo Pérez Rocha, subrayó en BioBioChile el carácter expansivo de Los Pulpos.

“El Perú, antes de la llegada del Tren de Aragua, ya tenía una organización criminal de gran escala: Los Pulpos de Trujillo. Extorsionaban, mataban y secuestraban. Aunque su internacionalización hacia Chile no es nueva”, señaló Pérez Rocha.

Coordinación internacional

La cooperación entre Chile, Perú y Bolivia ha sido fundamental para el intercambio de información y el seguimiento a Cruz Torres.

Autoridades chilenas citadas por Meganoticias detallaron que “las coordinaciones existen, han existido de siempre. La Policía de Investigaciones tiene contactos permanentes de huella balística incluso, entre la Policía del Perú y la Policía de Investigaciones”.

En caso de que Johnson Pulpo sea capturado en suelo chileno, se activaría un proceso de extradición basado en la difusión roja emitida por Perú. El trámite involucra al

Ministerio Público y al Ministerio de Relaciones Exteriores en Chile, siguiendo los protocolos internacionales de justicia.

El negocio criminal

Según datos recogidos por BioBioChile, la organización liderada por Jhonson Pulpo puede recaudar un mínimo de 10 millones de dólares al año, solo en conceptos de extorsión y secuestro.

La ONG CHS Alternativo estima que las extorsiones a comerciantes, transportistas informales y pequeños empresarios en Perú generan hasta 381 millones de dólares, de los cuales una parte sustancial termina en las arcas de Los Pulpos.

La intimidación es parte del sello de la banda. “¡Plata o plomo!” es la frase que emplean para doblegar a sus víctimas, recordó Ricardo Valdés, ex viceministro del Interior, en entrevista con BioBioChile.

La presión sobre Johnson Cruz Torres aumenta mientras la cooperación entre las policías de ambos países se mantiene activa. La advertencia pública de Revoredo y la oferta de recompensa marcan el tono de una ofensiva en la que el cerco parece cerrarse cada vez más sobre este peligroso fugitivo.