El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, calificó como “complejo” el creer que se pudiera trasladar “pura y simplemente” un modelo carcelario y de seguridad como el que existe El Salvador.
El secretario abordó la comparativa entre Chile y el país precisado en conversación con Radio Infinita, en el marco de la gira internacional del presidente electo, José Antonio Kast, quien contempla reunirse con Nayib Bukele.
En tal línea, Cordero dijo que se deben tener en consideración las realidades nacionales. “Mucho se habla de El Salvador, pero en verdad buena parte de la experiencia de lo que Chile quiere abordar en el sistema penitenciario más bien ha estado mirando al caso italiano, que es un caso que permite segregación más eficaz y específica en líderes de organizaciones criminales”, sostuvo.
Cordero por modelo penal de El Salvador y comparativa con Chile
“La tasa de personas privadas de libertar en nuestro país es muy alta, ha crecido mucho en el último tiempo, y estas son las dos combinaciones que el país tiene que ir haciendo”, continuó.
La autoridad de Gobierno calificó el caso de El Salvador como una situación muy excepcional. “Yo creo que hay que tener mucho cuidado siempre con analizar las experiencias comparadas como si fueran transpolables“, advirtió.
“El Salvador tiene además otras condiciones institucionales que llevaron al presidente Bukele a tomar mecanismos de Estado de Excepción para intervenir de ese modo”, añadió.
Al ser consultado sobre si le parecía una buena señal que se diera a entender que la experiencia de El Salvador era reproducible en Chile, el ministro indicó que al observar experiencias comparadas había que tener cuidado con que “no son replicables los supuestos fácticos”.
“El caso de El Salvador es controvertido no sólo por la forma y modo en que se han ejercido las atribuciones, sino que es controvertido por otra serie de cuestiones: no sólo tiene el Cecot, tiene 21 cárceles más. Tiene además una realidad que tuvo que enfrentar y que el propio Bukele en su oportunidad advirtió que la forma en que su país enfrentó este tipo de situaciones sólo se explican en El Salvador“, argumentó Cordero.
En palabras del secretario de Estado, “uno tiene que tratar de distinguir muy adecuadamente para poder abordar las experiencias sin entender que son replicables en nuestro país. Por eso yo no creo que sean condenables ex-ante, yo creo que lo complejo es que uno creyera que puede trasladar pura y simplemente un modelo de esas características”.