¿Es posible llegar a estándares de referencia mundial? La respuesta es sí.

Chile se encuentra hoy en un momento decisivo en la gestión de la conservación de su biodiversidad. A pesar de ser uno de los países con mayor cantidad de ecosistemas en el mundo —albergamos 88 de los 110 existentes— aún cargamos con un triste “top ten”: somos uno de los 10 países que menos inversión realiza en sus Áreas Protegidas.

Y esto requiere una acción urgente, que incluya el presupuesto necesario para contar con más guardaparques, y con la infraestructura y herramientas necesarias para combatir desastres naturales.

Urgente porque debemos prevenir que vuelvan a ocurrir tragedias como en Torres del Paine o los incendios en Biobío y Ñuble. Urgente porque nuestra naturaleza no es sólo un patrimonio natural, sino también un importante activo de Chile que no podemos poner en cuestión. ¿Es posible llegar a estándares de referencia mundial? La respuesta es sí.

Recientemente, el Parque Nacional Cerro Castillo ingresó a la Lista Verde de la UICN, convirtiéndose en uno de los 80 sitios del mundo en obtener este reconocimiento.

¿Cómo lo logró? Con un trabajo de años, que contempló el desarrollo de una gobernanza participativa, la implementación de planes de manejo y la obtención de resultados positivos en la conservación de su biodiversidad, entre otros indicadores de gestión efectiva.

Esto fue posible gracias al trabajo de múltiples instituciones, públicas y privadas, que conjugaron sus esfuerzos en un norte común. No son acciones solitarias; requieren colaboración.

Y este esfuerzo rinde frutos: según el Banco Mundial, el turismo aportó un 3,3% al PIB de Chile en 2024, mientras desde la Federación de Empresas de Turismo, Fedetur, esperan que esa cifra alcance los 4.8% antes del 2030.

En regiones como Magallanes, el turismo de naturaleza ya supera el aporte de varias industrias tradicionales, generando empleo y dinamización económica, con números que estamos seguros crecerán esta temporada estival. Si hay algo que define a Chile, es el orgullo por su naturaleza.

Hoy tenemos la oportunidad de transformarla en una ventaja competitiva y un legado para el futuro. Cuidar nuestras Áreas Protegidas no es solo una acción de conservación, es una inversión estratégica por el desarrollo sostenible del país y por la calidad de vida de las próximas generaciones.

Francisco Solís Germani 
Director Proyecto Patagonia Chilena 
The Pew Charitable Trusts

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