Tras un intenso debate, el Senado aprobó en particular el proyecto de Ley de Incendios, iniciativa clave en medio de la contingencia marcada por los siniestros forestales que han afectado a regiones como Bío Bío y Ñuble.
Con 34 votos a favor, sin votos en contra ni abstenciones, el texto fue despachado a su tercer trámite constitucional en la Cámara de Diputados, quedando a un paso de convertirse en ley.
Durante la sesión, se aprobaron todas las normas que no fueron objeto de observaciones y se respaldaron, por mayoría, diversas votaciones separadas y enmiendas presentadas en la discusión en particular, según destaca la web del Senado.
Senado aprueba Ley de Incendios
El proyecto establece un nuevo marco regulatorio para la prevención y mitigación de incendios forestales, incorporando figuras como las zonas de interfaz urbano-rural y las zonas de amortiguación, donde se imponen obligaciones concretas a los propietarios, como la construcción de cortafuegos y el manejo de la vegetación.
La iniciativa refuerza además las atribuciones del Servicio Nacional Forestal (Sernafor), que podrá fiscalizar el cumplimiento de los planes preventivos y aplicar sanciones económicas. En ese ámbito, se fijaron multas de hasta 1.000 UTM para infracciones graves y de hasta 3.000 UTM para infracciones gravísimas.
El texto también apunta a reforzar la corresponsabilidad ciudadana, la educación técnica y el uso de sistemas de agroforestería como mecanismos para reducir el riesgo de propagación del fuego.
A ello se suma la modificación de normas urbanísticas para agilizar la actualización de los instrumentos de planificación territorial frente a amenazas de desastres, junto con asistencia técnica para pequeños productores y mayor coordinación entre organismos públicos para patrullajes y peritajes.
El intenso debate en el Senado
Uno de los puntos más debatidos fue la acusación de eventuales “rasgos expropiatorios” del proyecto, que —según algunos senadores— podrían afectar el derecho de propiedad. Desde el Senado se respondió que la iniciativa se enmarca en la “responsabilidad social” y que no contempla expropiaciones, llamando a no frenar su avance.
En ese contexto, se rechazó el último párrafo del artículo 18, que contemplaba la indemnización por daño patrimonial derivado del cumplimiento de medidas en zonas de amortiguación, dejando abierta la puerta a nuevas propuestas, especialmente en favor de pequeños propietarios.
Durante la discusión también se cuestionó la demora en la tramitación del proyecto, considerando que han pasado más de dos años desde su ingreso al Congreso, pese a su carácter urgente. Parlamentarios recordaron las tragedias provocadas por incendios forestales en distintas zonas del país, con pérdidas de vidas humanas, miles de hectáreas consumidas por el fuego y cientos de personas evacuadas.
Asimismo, se puso sobre la mesa la necesidad de mejorar la preparación del personal que enfrenta estas emergencias, fortalecer la fiscalización, asegurar recursos suficientes y adoptar una mirada sistémica que incorpore mayores herramientas tecnológicas para el combate de incendios.
Cabe recordar que la semana pasada el proyecto fue despachado desde la Comisión de Hacienda, luego de presiones del Gobierno para acelerar su tramitación. Pese al amplio respaldo en el Senado, la iniciativa no estuvo exenta de críticas, ya que algunos parlamentarios advirtieron que no aborda con suficiente fuerza la persecución de los responsables, ni entrega mayores herramientas al Ministerio Público, ni resuelve con la rapidez necesaria ciertas acciones preventivas.
Con su paso a la Cámara de Diputados, la Ley de Incendios entra en su etapa final de discusión legislativa, en un escenario marcado por la urgencia de reforzar la prevención y anticiparse a emergencias que año a año golpean con fuerza a distintas regiones del país.