La senadora y presidenta de la Unión Demócrata Independiente, Jacqueline Van Rysselberghe, salió al paso de las duras críticas que recibió luego de defender el sueldo de los parlamentarios, tras lo cual se le acusó de clasismo en redes sociales por haber usado el término “patipelados”.

Durante su argumentación ante 24 horas, Van Rysselberghe advirtió que si se baja la dieta parlamentaria “va a ser difícil encontrar gente buena que se dedique a la política”, fundamentando los altos sueldos tanto en los salarios de otras autoridades -como los secretarios de Estado- como en los gastos asociados a la labor de los diputados y senadores.

A esto añadió la forma en que, acusó, se critica su trabajo: “Cualquier patipelado se siente con el derecho a insultar a alguien que trabaja en el servicio público”, acusó.

Luego de la oleada de críticas, la parlamentaria argumentó que las críticas fueron un intento de tergiversar sus palabras y crear una “polémica artificial”, pero reconoció que “no es la mejor palabra”.

“Me refería a que hay gente que se ampara en el anonimato, en la masa, enmascarados, por redes sociales, con nombres falsos, para insultar, agredir e incluso agredir físicamente. A mí me ha pasado”, aseguró.

Profundizó explicando que “particularmente, esas personas que utilizan esa violencia tanto verbal como física para poder manifestar una posición política contraria, por lo menos de mi parte, independiente de sus estudios, de su clase social, no merecen ningún tipo de respeto”.