La debacle vivida por el PSOE en los comicios regionales de Aragón y Extremadura han debilitado aún más al gobierno de Pedro Sánchez en España, con críticas incluso desde un histórico del socialismo español: Felipe González.
Por otro lado, la centro – derecha hispana afronta una encrucijada de cara a las elecciones de 2027, en el entendido que el mandatario no dimitirá. El Partido Popular, conglomerado que ha ganado las últimas votaciones, debe definir si configura una alianza de gobierno con VOX para 2027, o no. Alberto Núñez Feijóo, su figura más importante, lo ve probable.
Las elecciones generales de 2023 ya habían dejado al Partido Socialista Obrero Español en una posición difícil, ya que había perdido frente al PP. Sin embargo, ninguno de los dos habían obtenido las mayorías necesarias en el Congreso para formar un gobierno.
De hecho, en ese entonces, el rey Felipe VI propuso en primer lugar a Feijoo como opción presidencial, pero éste no logró superar los 179 escaños en el parlamento, pese a contar con los apoyos de VOX, que en ese entonces logró 33 puestos.
Fue así como el PSOE logró alianzas con SUMAR, además de los regionalistas de Esquerra Republicana de Catalunya, Junts per Catalunya, Euskal Herria Bildu y el Partido Nacionalista Vasco, entre otros. Obtuvo la mayoría e inició un nuevo periodo, aunque el socialismo no fue la fuerza más votada.
Y lo cierto es que aquel debilitamiento hizo que el partido fuera perdiendo elecciones regionales, cuyo corolario estuvo en los desastres ocurridos en Aragón y Extremadura, con mínimos históricos.
En su análisis, el diario español El Mundo expone que: “La paulatina pérdida de representación que viene sufriendo el partido está agitando a sus filas, que en estos días han hecho públicos varios choques, dejando entrever la tensión interna a la que se asoma la formación, en un ciclo electoral lanzado en que muchas federaciones que celebran autonómicas y municipales temen verse frenadas por el desgaste de Sánchez”.
“Es su respuesta a la acentuada sangría de poder territorial: más de 1.500 concejales socialistas dejaron de ser ediles en sus municipios en mayo de 2023 y, desde la pandemia, 28 dirigentes del PSOE han perdido su condición de diputado autonómico. De las últimas 26 elecciones, han perdido 20 y han empatado en una. Sólo Castilla-La Mancha, Asturias o Cataluña escapan de la debacle”, añaden.
Tan oscura se ve la situación que Felipe Gónzalez, expresidente español entre 1982 y 1996 y figura consular del socialismo español, ya no ve con buenos ojos que Sánchez siga en el poder. El desagrado es traspasado incluso a su partido.
“Yo votaré en blanco, pero no votaré a ningún partido que no me represente. Lo repito, votaré en blanco. No votar a los que no me representan y hoy no me representan en mi propio partido, no los votaré porque me parece contrario a mis convicciones”, expresó a El País hace una semana.
El distanciamiento entre Sánchez y González quedó en evidencia el pasado martes, durante un acto de homenaje a la Constitución en el Congreso español. El saludo entre ambos emanó frialdad.
“Ese saludo se ha producido en el pasillo del Congreso, en el besamanos, pero no ha habido espacio ni ocasión para una charla. Una conversación de unos minutos que González sí ha tenido con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo”, declaró el citado medio.
Sánchez, por su lado, matizó todo en un breve punto de prensa, señalando: “Estoy encantado de que Felipe González sea militante del Partido Socialista Obrero Español y de que en un futuro vuelva a votar al Partido Socialista”.
¿Y qué pasa con Feijoo?
Alberto Núñez Feijóo fue el ganador de las elecciones generales de 2023 con el Partido Popular, pero al no poder formar gobierno debió seguir en la oposición. Hoy ve debilidad en el gobierno ‘Sanchista’ y asume que llegará a la Moncloa en 2027, pero ¿Lo hará sólo con el PP?
Feijóo dio una entrevista a El Mundo hace algunos días, donde deja abierta la puerta para pactar con un VOX que va en ascenso en España, aunque de momento se mantiene como el tercer partido en la contienda.
“Yo voy a hacer una campaña para decirles a los españoles que la situación actual de España requiere un Gobierno fuerte. Y yo no he perdido la esperanza de que los electores lo entiendan. Si el 50% o el 60% de la gente dice que Pedro Sánchez se tiene que ir, pues PP y Vox se tienen que entender”, sostuvo.
“Aunque el mensaje de las generales y el mensaje de las autonómicas son bastante distintos. Y no coincidentes, necesariamente. Ya veremos lo que dicen las generales. Se trata de votar a Sánchez o votarme a mí. Yo asumo ese reto”, agregó.
Para el analista español Arcadi Espada ya casi se trata de una estrategia caricaturesca para el PP, en donde “si no pudiste contra ellos (VOX), entonces no queda otra que unírseles”.
En su análisis para el citado medio, expone que el juego de Feijóo de seguir ‘haciendo leña del árbol caído’ ya se hace irrelevante, planteando que sus nuevos objetivos serán plantear los límites con una derecha conservadora cada vez más fuerte.
“Ha llegado el momento de que Feijóo rectifique. Puede hacerlo de dos modos. El otro es dimitir y que el candidato sea alguien capaz de gobernar con Vox. Su discurso ante la Junta Directiva del partido era una ocasión idónea para la rectificación. Para trazar una nueva estrategia ante el aliado inexorable. Pero no lo aprovechó, limitándose a pedir responsabilidad a Vox y empeñado en un mitin antisanchista irrelevante”, señaló.
Hay que señalar que las próximas elecciones generales en España están fechadas para el 22 de agosto de 2027, con Feijóo, Pedro Sánchez y Santiago Abascal entre los posibles candidatos.