No caben dudas de que el gobierno de Pedro Sánchez atraviesa, probablemente, por su peor momento en España. Dos derrotas claras en elecciones regionales, el auge de VOX en la derecha y la crisis de confianzas dentro del PSOE, partido histórico de la centro izquierda hispana, hacen pensar que el ‘Sanchismo’ puede terminar pronto.
La crisis desatada por el fenómeno de la DANA en Valencia (2024), cuando el mandatario debió salir entre gritos y agresiones en medio de una ciudad devastada, ya eran un aviso de un descontento comunitario. Lo cierto es que este ahora se ve reflejado en resultados electorales, con un Partido Popular que gana, pero no logra supremacía, y un conglomerado de Santiago Abascal que se afianza.
Los datos de diario El Mundo muestran que en las dos últimas elecciones regionales, en Extremadura y Aragón, el PSOE sólo fue capaz de igualar sus peores resultados históricos, con derrumbes notorios en comparación a 2023.
En la primera región, que tuvo comicios en diciembre de 2025, el Socialismo sólo llegó al 25.7% de los votos totales, logrando 18 diputados regionales. Esto representó una caída en 10 escaños.
El Partido Popular, en tanto, se encaminó hasta el 43% y obtuvo 23 representantes, sumando uno en relación a 2023. VOX, por su lado, se quedó con el 17% de los votos y un total de 11 diputados, siendo el de mayor crecimiento.
Asimismo, la última elección en Aragón confirmó la tendencia: el PSOE de Sánchez en números históricamente bajos, y el PP con poco que celebrar.
La fuerza oficialista sólo llegó al 24% de los sufragios, perdiendo cinco escaños, mientras que sus rivales de la centro derecha se quedaron con el 34% y 26 representantes, aunque también perdió dos.
¿Y VOX? 17% de los votos y duplicando su número de diputados locales, el cual alcanzó los 14.
Para el analista político español Luis Miller, columnista de El Mundo, ya se puede hablar de un Sanchismo en vías de extinción.
“El presidente del Gobierno ha reiterado su intención de agotar la legislatura, una decisión que solo depende de él, descartada ya cualquier moción de censura, inviable para una derecha en clara expansión. Esa determinación, sin embargo, condena al PSOE a la irrelevancia. Hoy no hay dato ni teoría sociológica que invite a dudarlo”, había asegurado luego de los resultados en Extremadura.
“El gran cambio estructural de la política española tras el sanchismo no será la llegada de la extrema derecha, sino la desaparición, por incomparecencia, del partido sistémico que una vez fue el PSOE”, añadió.
Aquel comentario tenía base en otras dos procesos eleccionarios, también con derrotas para el izquierda española: Galicia y País Vasco.
En Galicia, que acudió a las urnas el 18 de febrero de 2024, el PSOE apenas llegó al 14% de las preferencias, también en un mínimo histórico.
El País Vasco (abril de 2025) no mostró algo más alentador, con el mismo 14%, muy por detrás de los conglomerados locales: el Partido Nacionalista Vasco y el Euskal Herria Bildu; aunque superando por estrecho margen al Partido Popular.
De acuerdo a El País, Sánchez aún no ha hablado públicamente de una derrota de su partido tras los comicios de Aragón, aunque en privado habría asegurado: “Convocan para perder escaños y engordar a Vox”, según fuentes del medio.
Montse Mínguez, portavoz del PSOE, fue más allá: “El PP es el ganador aritmético de las elecciones pero es el perdedor político. Feijóo se ha convertido en el mejor jefe de campaña de Abascal porque Vox nace del PP y crece y se multiplica con Feijóo”.
Acusaciones de corrupción y acoso que agravaron más la situación de Pedro Sánchez
Lo cierto es que 2025 fue un año muy difícil para la centro izquierda española, cuestión que puede explicar su desplome eleccionario. Acusaciones de corrupción y acoso debilitaron aún más la situación.
En diciembre pasado, un Tribunal Supremo de España dictó la apertura de juicio oral contra el exministro socialista de Transportes José Luis Ábalos (2018-2021) y ex número tres del partido del presidente Pedro Sánchez, además de su asesor Koldo García Izaguirre.
Ambos son sospechosos de varios delitos relacionados con el cobro de comisiones ilegales en la supuesta adjudicación irregular de contratos de mascarillas en plena pandemia de covid.
Una trama que se engloba dentro del conocido como ‘caso Koldo’, un presunto entramado de corrupción en el que empresas constructoras habrían pagado comisiones ilegales por la adjudicación irregular de obras públicas.
También estaría implicado en el operativo Santos Cerdán, otro ex secretario de organización del PSOE, hasta hace unos meses mano derecha de Pedro Sánchez en esta fuerza política y que estuvo también en prisión preventiva durante casi cinco meses, hasta el pasado 19 de noviembre.
Ese mismo mes estalló otra ‘bomba’, luego que la justicia española abriera una investigación por presunto acoso sexual contra un dirigente local del partido, Francisco Salazar, socialista y antiguo asesor de Sánchez.
Se trató de acusaciones formuladas por varias antiguas colaboradoras, que llevaron a este exdiputado a dimitir a principios de julio, y renunciar al conglomerado. Salazar, por su lado, niega todo.
“Voy a insistir claramente. En todo el tiempo que he tenido responsabilidades profesionales, a todas las compañeras las he respetado como profesionales y como mujeres”, detalló brevemente. El caso sigue en investigación.
Hay que señalar que las próximas elecciones regionales españolas serán en marzo, en Castilla y León, mientras que las Generales están pactadas para 2027. ¿Llegará el Sanchismo hasta esa contienda?