Ucrania confirmó que Starlink, la empresa de internet satelital, desconectó sus terminales en aquel país, situación que significa un duro golpe al ejército ruso en medio de la incursión.
Las terminales de internet de la empresa de Elon Musk han sido utilizadas sin autorización por las tropas rusas para mejorar sus comunicaciones en el frente de batalla y lanzar ataques con drones contra Ucrania.
Su desconexión, confirmada por múltiples blogueros rusos, constituye un golpe a la capacidad operativa del Kremlin en la primera línea de guerra. Ucrania afirma que las operaciones de Moscú “se han detenido en muchas zonas”.
Otras canales como Zapiski Veterana (Notas de un veterano), Voyenni Osvedomitel (Informante militar) e incluso Dva Maiora (Dos Mayores), uno de los canales más prestigiosos, corroboraron la noticia, que definieron como un fallo técnico temporal.
Sitios rusos como ‘Newsbash’ y el canal Tsargrad recopilaron testimonios de soldados y corresponsales de guerra que describían cómo los terminales dejaron de funcionar “casi por completo” y cómo los intentos de reinicio o reconfiguración no daban resultado.
Kiev, que también reportó fallos en sus sistemas en el frente, detalló que está elaborando una “lista blanca” de todas las terminales de Ucrania para que únicamente las rusas sean desactivadas.
Las tropas del Kremlin han usado miles de conexiones a Internet por satélite Starlink sin autorización de la empresa que dirige Elon Musk, en el marco de la invasión a Ucrania, que el presidente Vladimir Putin ordenó hace casi cuatro años.
Esas conexiones les han permitido mejorar las comunicaciones en el frente de batalla, lo que repercute en una mayor eficacia para organizar avances, evacuar heridos y pedir refuerzos.
Tras la desactivación de las terminales, algunas tropas rusas, principalmente en la localidad de Kupiansk, han quedado aisladas de cualquier contacto con el exterior.
Los dispositivos también han permitido transmitir rápidamente vídeos de drones para coordinar el trabajo de los grupos de asalto y eludir los sistemas de interferencia de internet.
El Ministerio de Defensa ucraniano detalló que los drones equipados con Starlink resultaban mucho más difíciles de neutralizar, ya que volaban a baja altura, mantenían una conexión estable de datos más allá del alcance habitual y permitían a los operadores corregir el rumbo en tiempo real a grandes distancias.
Moscú, que no puede acceder a esta tecnología debido a las sanciones impuestas por la invasión a su vecino país, comenzó a importar ilegalmente terminales de internet de Starlink en 2023, a través de países de Medio Oriente y Asia Central, aunque el Ministerio de Defensa ruso jamás ha confirmado oficialmente este hecho. Otras terminales fueron arrebatadas al Ejército ucraniano en el transcurso de la guerra.