Internacional
Martes 22 enero de 2019 | Publicado a las 12:23 · Actualizado a las 12:39
El temor de una intervención planea sobre Venezuela tras fallido intento de sublevación militar
Por Diego Vera
La información es de Deutsche Welle
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Luego de que se encendiesen todas las alertas este lunes a ra√≠z del levantamiento de un grupo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), la situaci√≥n pareci√≥ volver a la normalidad venezolana. Signifique eso lo que signifique. Los “delincuentes‚ÄĚ, anunci√≥ el ministro de Defensa, fueron “rendidos y capturados‚ÄĚ. Caer√° sobre ellos “todo el peso de la ley‚ÄĚ.

El conato de golpe de Estado pone sobre la mesa, una vez más, la fragilidad de la coyuntura política y social que atraviesa Venezuela.
La presi√≥n exterior sobre el presidente, Nicol√°s Maduro, es m√°s f√©rrea que nunca, tras una investidura que logr√≥ un consenso ‚Äďen cuestionar su legitimidad‚Äď que la comunidad internacional pocas veces se permite.

Entretanto, el líder de la Asamblea Nacional, el opositor Juan Guaidó, gana fichas para encabezar un eventual proceso de transición que cada vez cuenta con más simpatías, fuera y dentro de la región.

“Ha habido incidentes similares en el pasado, recordemos el enfrentamiento con las fuerzas de √ďscar P√©rez‚ÄĚ, rememora V√≠ctor Mijares, profesor de Ciencia Pol√≠tica de la Universidad de los Andes, de Colombia, entrevistado por DW. “Y posiblemente los haya en el futuro‚ÄĚ.

A juicio de este docente venezolano residente en Bogot√°, las condiciones en las que operan las fuerzas armadas venezolanas funcionan como un caldo de cultivo para este “descontento‚ÄĚ. Este malestar, cree, est√° particularmente extendido entre los rangos medios y bajos, “quienes sufren los mismos pesares que la mayor√≠a de la poblaci√≥n‚ÄĚ. Se tratar√≠a pues de una insurrecci√≥n de “personas pobres, pero con armas y uniformes, que est√°n mostrando su descontento‚ÄĚ.

La duda es si esos sectores tienen la capacidad de desestabilizar al régimen. Por no hablar de la dificultad que supondría intentar abrir el camino a un cambio en Venezuela.

La agresiva ambig√ľedad de Buenos Aires y Brasilia

¬ŅY qu√© papel juegan en este escenario los gobiernos vecinos? ¬ŅApoyar√≠an un levantamiento contra ese Gobierno de Maduro que consideran “ileg√≠timo‚ÄĚ?

Para Leonardo Bandarra, investigador del centro de estudios regionales GIGA, con sede en Hamburgo, la postura de l√≠deres como el argentino Mauricio Macri o el brasile√Īo Jair Bolsonaro tiene m√°s que ver con la pol√≠tica interna de sus pa√≠ses. Especialmente en el caso del segundo, que se impuso en las urnas espoleando el fantasma de que Brasil pudiera tomar un rumbo similar al del pa√≠s caribe√Īo.

Macri ha llamado a Maduro “dictador‚ÄĚ, mientras que Bolsonaro ha pedido “fe‚ÄĚ y “resistencia‚ÄĚ al pueblo venezolano, augurando que “la soluci√≥n llegar√° en breve‚ÄĚ.

La clave, piensa el analista Bandarra, está en Guaidó: ambos mandatarios han reconocido la legitimidad del presidente del Parlamento venezolano.

“Eso significa que quiz√°s podr√≠an apoyar una intervenci√≥n, si esa intervenci√≥n fuera comandada o gestionada por un Gobierno de Guaid√≥‚ÄĚ, contin√ļa. Pero duda de que las opiniones p√ļblicas de estas dos potencias regionales permitiesen algo como una intervenci√≥n militar, al menos a la antigua usanza.

Todos los caminos pasan por Washington

Desde R√≠o de Janeiro, el profesor de Relaciones Internacionales, Kai Michael Kenkel, apunta al norte: “Todo depende de si Estados Unidos est√° dispuesto a involucrarse en una intervenci√≥n militar‚ÄĚ. De otra forma, agrega este acad√©mico alem√°n, “no creo que Brasil tenga la capacidad militar de invadir Venezuela, ni que se lo est√© planteando siquiera‚ÄĚ.

En el mismo sentido se pronuncia Mijares, quien subraya que tanto el Grupo de Lima como la Casa Blanca han sopesado la posibilidad de la intervenci√≥n. “Pero no necesariamente una intervenci√≥n cl√°sica al estilo de Afganist√°n o Irak. Se trata de crear las condiciones para que los militares venezolanos intervengan en la pol√≠tica‚ÄĚ.

Mijares, que no duda en destacar que “Venezuela se est√° convirtiendo en un Estado fallido‚ÄĚ, insiste en que la apuesta de estos gobiernos “parecer√≠a ser la de reconocer un Gobierno de transici√≥n con mando militar, una estrategia de bajo costo que permitir√≠a salir del chavismo y posibilitar una recuperaci√≥n democr√°tica en Venezuela‚ÄĚ.

Para empezar a hablar de ello, sin embargo, no pueden olvidarse los factores ruso y chino de la ecuación. El mundo unipolar hace tiempo que se acabó. Y Venezuela es una de las arenas de batalla más disputadas.

Eso sí, advierte el venezolano: es difícil saber cuáles serían las consecuencias. Nadie sabe cuántas tormentas aguantará el barco de Maduro, pero todo apunta a que será difícil que en Venezuela reine la calma.

Tendencias Ahora