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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Telefónica ha concretado su salida de Chile tras vender su filial a los holdings NJJ y Millicom por 1.215 millones de dólares, dejando al icónico Edificio Telefónica en Plaza Italia como su último activo pendiente. Esta emblemática construcción ha tenido dificultades de venta por su alto costo y ubicación, pero la empresa estatal Desarrollo País ya negocia su compra para albergar organismos públicos. Con esta última operación, la operadora española cerrará definitivamente un ciclo histórico de 35 años en el país austral.

El icónico Edificio Telefónica en Providencia es el último fleco de negocio que le queda a la operadora de comunicación española, tras el anuncio este martes de la venta de la compañía en Chile a dos holdings internacionales.

La construcción, situada en plaza Baquedano, es un símbolo de la ciudad también por su estructura, que imita uno de los primeros teléfonos celulares masivos, pintado de gris y azul mar.

Y desde el “estallido social” está casi vacío en una zona central de la capital de alto valor inmobiliario pero que todavía arrastra el estigma de las manifestaciones, que hicieron que muchas empresas y personas abandonaran el corazón histórico de Santiago y migraran hacia la zona oriental de la ciudad.

La ubicación, sumada a la gran superficie que cubre el edificio y el precio por metro cuadrado hace que sea una propiedad complicada de vender, operación en la que la compañía lleva años involucrada y que ha retrasado la venta definitiva de sus activos en Chile, ocurrida hoy.

El edificio de Telefónica sigue a la venta

Telefónica vendió el 100 % de su filial chilena al holding francés NJJ Holding y a Millicom Spain por US$1.215 millones, en una operación alineada con su plan estratégico presentado el pasado noviembre, que busca la salida de la compañía de Latinoamérica.

Hasta el momento, solo la empresa estatal Desarrollo País ha iniciado negociaciones serias para hacerse con la propiedad, con el objeto de trasladar a ellas diversos organismos e instituciones como la Comisión del Mercado Financiero (CMF).

Se trata de una compañía dedicada a las infraestructuras mediante alianzas público-privadas y este martes confirmó a EFE que ya hay una propuesta encima de la mesa a la espera de ser aceptada por diversos controladores tanto del Estado como de la compañía.

Cuando se concluya la compra del edificio, Telefónica habrá dejado de formar parte definitivamente de Chile, física y empresarialmente, tras ser una de las empresas de telecomunicaciones más importantes de la historia del país.

La empresa española aterrizó en Chile en 1990 cuando adquirió la mayoría accionaria de la entonces Compañía de Teléfonos de Chile (CTC) e inició la construcción del edificio en Plaza Italia.

El rascacielos ha sido testigo de muchos de los eventos que han marcado la historia de Chile en los últimos 35 años, el tiempo en el que ha estado la operadora española activa en el país.