La ex estrella de la NBA Dennis Rodman dijo este jueves que espera que el partido de básquet que está organizando en Corea del Norte permita “implicarse” al pueblo norteamericano, y en particular al presidente Barack Obama.

“El deporte es muy importante para todo el mundo, así que espero que el pueblo estadounidense se implique, en especial Obama”, dijo el excéntrico ex jugador de los Chicago Bulls a la prensa en el aeropuerto de Pekín, desde donde se disponía a volar a Pyongyang.

Rodman está organizando un partido de exhibición entre Corea del Norte y un equipo formado principalmente por ex jugadores de la NBA el 8 de enero, para celebrar el cumpleaños del líder Kim Jong-Un, que tiene 30 años.

El joven líder, educado en Suiza, es un gran aficionado al básquetbol y un admirador de los Chicago Bulls, equipo en el que Rodman tuvo un gran papel, ganando tres anillos de campeón con Michael Jordan en los años 90.

Los Bulls son precisamente una de las pocas cosas en las que están de acuerdo Obama y Kim, líder de un país que efectuó dos ensayos nucleares (en 2006 y 2009) y mantiene un pulso con Washington por esta cuestión.

Obama es también un seguidor empedernido de los Bulls, el equipo de la ciudad en la que empezó a forjar su carrera política.

Rodman, conocido también por sus vistosos tatuajes, ha entablado una sorprendente relación con el número uno norcoreano desde que fue a visitarlo en marzo y lo declaró su “amigo de por vida”.

A comienzos de este mes, Kim sorprendió al mundo con la ejecución de su tío y mentor Jang Song-Thaek, pero Rodman prefirió tomar distancias y no mojarse.

“No tengo nada que ver con eso”, dijo la ex estrella.

El ex jugador desoyó las advertencias del gobierno estadounidense, que recomienda a sus ciudadanos no viajar al país comunista.

“Si ocurre algo, está fuera de mi control”, dijo Rodman.