Los viveros que trabajan las comunidades de Lleulleu: generan casi centenar de empleos para mujeres

Creditos: CPMC
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Publicado por Francisca Rivas
La información es de Comunicado de Prensa

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Martes 20 abril de 2021 | Publicado a las 12:36 · Actualizado a las 12:38

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Se dice que el lago Lleulleu –ubicado al oeste de la cordillera de Nahuelbuta, en la región del Bío Bío–, tiene las aguas más puras de América Latina. A su alrededor, conviven comunidades mapuche que por siglos han mantenido su conexión con la tierra y se esfuerzan por preservar su cultura.

Como un impulso por transformar la relación con las comunidades, en 2018 CMPC comenzó una serie de conversaciones con 14 comunidades de la comuna de Tirúa.

El objetivo era plantear distintos temas que tenían que ver con reivindicaciones históricas, pero también con oportunidades para las familias, contemplando acuerdos desde educación al cuidado del medio ambiente.

El diálogo que duró cerca de un año y decantó en un programa de desarrollo local que ya se está ejecutando bajo el nombre de “Proyecto Llleulleu”, siendo el lago el punto central de esta cooperación mutua.

Uno de los grandes proyectos que se están desarrollando es la implementación de viveros de plantas nativas. Pataguas, copihues, quillayes, avellanos y peumos son algunas de las especies que crecen en los 19 viveros comunitarios que se han construido. Juntos alcanzan un tamaño cercano a las cinco hectáreas.

Cada espacio cuenta con profesionales y técnicos de la zona que buscarán restaurar los árboles por todas las riberas del lago, las zonas de protección de afluentes de agua y sectores dentro de los predios de CMPC y las comunidades.

Si bien las plantaciones forestales son el principal foco, al interior de los predios existen varias hectáreas de bosque nativo, donde CMPC tiene compromisos de conservación y restauración nativa junto al apoyo a municipios en programas de reforestación urbana.

Fue así como se incorporaron a estas comunidades en la cadena de valor forestal, permitiendo que muchos de los trabajadores pudieran perfeccionarse a través de cursos.

El impacto de los viveros ha permitido generar 150 empleos de calidad para las personas que viven en este sector, tanto en áreas de operación de los viveros, como también de manejo y de supervisión de estos. De dicho número, 38 técnicos forestales y agrícolas de las comunidades cuidan el crecimiento de las especies nativas.

Además, el 95 por ciento de los puestos de trabajo son ocupados por mujeres. Muchas de ellas jefas de hogar, donde la pobreza recrudece más que en otras familias, accediendo a los empleos ya que cada comunidad contribuyó con una cantidad de personas para poder emplearse en el sector.

Hoy hay una producción cercana a las 100 mil plantas nativas y se esperan otras 100 mil en germinación, que estarán listas a finales de 2021.

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