La industria de la belleza por años perpetuó estereotipos que hoy, como sociedad, nos dimos cuenta fueron nocivos no solo por crear estándares casi imposibles para la mayoría de las personas, sino que además invisibilizó la belleza de muchos cuerpos. Hoy, a pesar de los cambios sociales y del apoyo a las diversidades y el trabajo de equidad y eliminación de estereotipos que se está realizando no sólo como sociedad, sino que al interior de varias compañías, seguimos evidenciando grandes consecuencias.

Un estudio que realizamos a nivel mundial mostró que durante la pandemia el aspecto físico jugó un rol importante, específicamente en las mujeres. Un 41% aseguró que comenzaron a perder la confianza en sí mismas mientras aumentaba el confinamiento.

Aunque las causas pueden ser variables, el aislamiento e hiperexposición a redes sociales donde aún rigen estándares desiguales y también la exposición de la vida personal y exceso de uso de cámaras web por videos conferencias en el teletrabajo, pueden haber afectado en gran parte la autopercepción de dichas mujeres.

Sin duda es un número preocupante cuando aún estamos luchando constantemente por la aceptación de los cuerpos y bellezas. Hoy las empresas, sus líderes de opinión y los mensajes que entregamos, tanto interna como externamente, juegan un rol fundamental para combatir este grave problema pues puede tener repercusiones casi invisibles, pero muy difíciles de combatir como lo es la autoestima y bienestar de las personas.

Catherine Railhet
Gerenta de Recursos Humanos de Avon Chile