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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un histórico avistamiento de gato andino en el Parque Nacional Volcán Isluga, región de Tarapacá, tras seis años, fue registrado por cámaras trampa de Conaf. Esta especie, amenazada y de baja densidad poblacional en Chile, es clave en el equilibrio ecosistémico altoandino. Autoridades destacan la importancia de este hallazgo para la conservación y señalan que demuestra la favorable condición de los ecosistemas.

Un histórico avistamiento de un gato andino se registró en el Parque Nacional Volcán Isluga, en la región de Tarapacá, luego de seis años sin evidencias de la especie en el lugar. El ejemplar fue captado por cámaras trampa instaladas por la Corporación Nacional Forestal (Conaf) en esta área protegida.

El gato andino (Leopardus jacobita) es uno de los felinos más amenazados de la fauna silvestre y el de menor densidad poblacional en Chile, por lo que este registro resulta ser un hito relevante para la conservación de la biodiversidad.

Conaf Tarapacá
Conaf Tarapacá

Desde 2023, el equipo de guardaparques de Conaf mantiene un monitoreo sistemático mediante cámaras trampa, con el objetivo de detectar la presencia de esta especie en el área protegida.

Al respecto, la administradora del Parque Nacional Volcán Isluga, Ángela Troncoso, explicó que se trata de una especie prioritaria y destacó la importancia de este avistamiento desde el punto de vista ecosistémico.

“Cumple un rol clave como depredador tope de pequeños vertebrados, contribuyendo al equilibrio de las comunidades altoandinas y funcionando, además, como una especie indicadora del buen estado de salud de los ecosistemas donde habita”, señaló.

Por su parte, la directora regional de Conaf en Tarapacá, Natalia Ortega, precisó que este tipo de registros resulta fundamental para fortalecer el monitoreo y las estrategias de conservación en el parque.

“Esto también nos confirma que los ecosistemas altoandinos del parque continúan ofreciendo condiciones favorables para especies altamente sensibles como el gato andino”, destacó.

Las imágenes obtenidas tienen una especial relevancia, considerando que la última evidencia gráfica del gato andino en el parque databa de 2019, lo que refuerza el valor de este nuevo antecedente para la conservación de la fauna altoandina.