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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un centenar de productores lecheros en Chiloé enfrentan una grave crisis al no recibir el pago por su leche por parte de la planta Chilolac en Ancud, lo que ha generado un impacto económico y social en la región de Los Lagos. La empresa cesó actividades, despidiendo a más de 100 trabajadores. Luis Álvarez, de Pid Pid, denuncia una deuda de 150 millones de pesos por siete meses de producción no pagada. Alrededor de 100 agricultores tienen deudas de 20 a 25 millones cada uno. Varios lecheros han iniciado acciones legales sin respuestas.

Denuncian que el cierre de la empresa Chilolac, en Ancud, dejó a cerca de 100 productores lecheros de Chiloé sin pago por sus producciones, generando una grave crisis económica en la provincia.

Cerca de un centenar de productores lecheros de Chiloé se verían afectados por la grave crisis generada tras el no pago de la leche por parte de la planta Chilolac de Ancud, situación que se arrastra desde octubre de 2024 en la región de Los Lagos. El escenario se enmarca en el cese de funciones de la empresa, lo que además derivó en el despido de más de 100 operarios, profundizando el impacto económico y social en el territorio.

Uno de los afectados es el productor lechero del sector Pid Pid, en Castro, Luis Álvarez, quien denunció que la compañía mantiene con él una deuda cercana a los 150 millones de pesos, correspondiente a cerca de siete meses de producción impaga.

Según explicó, entregaba aproximadamente 60 mil litros mensuales de leche a la planta, la que dejó de cumplir con los pagos pese a que el retiro del producto continuó realizándose con normalidad en los predios.

A nivel provincial, el productor castreño estimó que la situación afecta a alrededor de 100 agricultores, con deudas promedio que fluctúan entre los 20 y 25 millones de pesos por productor.

Inician cobro ejecutivo de facturas

Indicó además que entre 30 y 40 lecheros han iniciado cobros ejecutivos de sus facturas en el Juzgado de Letras de Ancud, sin que hasta ahora existan respuestas concretas por parte del sistema judicial, lo que mantiene las deudas entrampadas y sin una salida efectiva.

Álvarez advirtió que el no pago ha provocado una severa pérdida patrimonial entre los pequeños productores de la isla, quienes se han visto obligados a endeudarse con la banca, Indap y proveedores de insumos para cubrir costos operacionales básicos. Entre ellos mencionó fertilizantes, concentrados, electricidad y mano de obra, en un contexto donde la producción láctea en Chiloé depende mayoritariamente de pequeños agricultores que hoy no están recibiendo ingresos regulares.

Esta situación, aseguró, está forzando a varios productores a abandonar el rubro o a intentar reconvertirse hacia otras actividades productivas, proceso que requiere inversiones que actualmente no están en condiciones de asumir.

De esta forma, se agudiza la deuda que mantiene la empresa con productores lecheros de la provincia de Chiloé, configurando un escenario que, según los propios afectados, compromete la continuidad de la lechería local y golpea directamente a la economía agraria y al tejido social del territorio.