La Corte de Apelaciones de Puerto Montt ordenó al Colegio San Francisco Javier a reincorporar a un niño TEA que fue expulsado, dado que el tribunal de alzada estimó que vulneraron sus garantías constitucionales al no implementar apoyos y ajustes razonables que son exigidos para estudiantes autistas.
La sentencia también establece que la decisión del colegio fue “ilegal” y “arbitraria” al aplicar sanciones disciplinarias sin contar con los instrumentos mínimos exigidos por la Ley TEA y la normativa educacional.
De esta manera, el tribunal dejó sin efecto la cancelación de su matrícula para el año 2026.
Desde el establecimiento, indicaron que recientemente recibieron el detalle del proceso judicial, por lo que están analizando la información para entregar declaraciones.
Según los antecedentes judiciales, el caso se originó debido a una serie de incidentes de desregulación emocional del menor, los que fueron tratados por la institución con un enfoque “punitivo y no preventivo, aplicando sanciones y procedimientos basados en conductas que, conforme se argumenta, se encuentran directamente vinculadas a la neurodivergencia del estudiante”.
Por su parte, el abogado representante de la Fundación Apoyo Legal TEA y patrocinante del recurso, Ricardo Mak, señaló que la acción judicial “no solamente buscaba el reconocimiento de la ilegalidad de la sanción aplicada al niño por parte del Colegio San Francisco Javier de Puerto Montt, sino que también era importante sentar un precedente que impidiese que otros niños y niñas neurodivergentes sean excluidos del sistema educativo por su condición de autismo“.
“Todos como comunidad autista esperamos que este fallo pueda contribuir efectivamente a erradicar las prácticas discriminatorias y garantizar efectivamente el derecho a la educación y a la inclusión, sin que existan abusos de poder por parte de establecimientos educacionales del país”, agregó.