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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El exitoso cantante puertorriqueño Bad Bunny se presenta en el Estadio Nacional de Santiago, Chile, en el marco de su gira "Debí tirar más fotos World Tour". Además, ha sido elegido por la NFL para actuar en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, generando polémica y connotaciones políticas por su postura crítica y compromiso con temas sociales. Su presencia en Chile y su álbum "Debí tirar más fotos" reflejan su influencia en la cultura latina y su participación activa en movimientos sociales, como durante las protestas en Puerto Rico que cambiaron el panorama político de la isla. Su presencia en el escenario musical chileno promete un show influyente y potente.

La música de Bad Bunny dejó de ser sólo entretenimiento. Su regreso a Chile ocurre en un contexto donde sus canciones, su activismo y su identidad latina lo han puesto en el centro de una discusión política inesperada.

Por Marcelo Farah

En estos días Bad Bunny se está presentando en el Estadio Nacional de Santiago. Se presentará en Chile los días 9, 10 y 11 de enero. Para los escenarios nacionales, es un viejo conocido.

Regreso a los escenarios chilenos

En su primera visita a nuestro país estuvo en lugares que hoy no soñarían con su presencia. El gimnasio de la Universidad de la Frontera, en Temuco, o la medialuna de Rancagua, por ejemplo.

El 2019 estuvo en el Festival de Viña y el 2022 hizo un par de presentaciones en el Estadio Nacional, mismo recinto en donde se presentará esta vez como parte de su gira “Debí tirar más fotos World Tour”.

El Super Bowl y la inesperada irrupción de la política

Benito Antonio Martínez Ocasio, Bad Bunny, a pesar de ser un artista muy joven, es una estrella consagrada. La National Football League de los Estados Unidos (NFL, no confundir con la MLS, Major League Soccer, que es la liga estadounidense del verdadero fútbol) eligió a Bad Bunny para que sea el número estelar durante el show de medio tiempo en la final de la liga (el Super Bowl) el 8 de febrero del presente año.

La NFL es una de las principales asociaciones deportivas de los Estados Unidos y el Super Bowl es posiblemente el evento deportivo más importante. Justo cuando en Estados Unidos hay una cierta distancia (cuando no desconfianza) con todo lo latino, la designación de Bad Bunny rápidamente tomó una connotación política.

Nacido en 1994 en Vega Baja, Puerto Rico, Bad Bunny es un artista cuya trascendencia está fuera de discusión. La lista de premios y nominaciones que ha recibido en su corta carrera es interminable.

Su reciente álbum Debí tirar más fotos ha recibido numerosas distinciones. Además, Bad Bunny arrasó en los premios Billboard de este año, ganando 11 estatuillas. Le siguen Karol G, con 6, y Shakira, con 3. Entre otros, recibió el premio al Artista del Siglo XXI, que le fue entregado por la actriz y cantante, también puertorriqueña, Rita Moreno.

La designación de Bad Bunny para el Super Bowl originó una polémica en la que ha participado incluso el presidente de EEUU. Esta polémica sigue a otra que se formó alrededor de su álbum Debí tirar más fotos.

La agitación que se ha generado es tan intensa, que ha habido presiones para que la NFL cancele la actuación de Bad Bunny en el Super Bowl. Se ha utilizado argumentos de todo tipo para cuestionar a Bad Bunny: que nadie sabe quién es, que ni siquiera canta en inglés, entre otros.

Esto quiere decir que algo hay en este artista, algo hay en sus canciones, que despierta interés. Y polémica.

Bad Bunny y la cultura latina en tiempos de desconfianza

No es habitual que el presidente de EEUU opine respecto de los artistas invitados al Super Bowl. Además, en el ambiente enrarecido por un sentimiento anti inmigrantes promovido desde el gobierno, la invitación de Bad Bunny apunta a resaltar la cultura latina.

El mismo artista ha hecho declaraciones en las que critica la política de deportaciones masivas del gobierno de EEUU y ha planteado críticas al mismo Donald Trump. Además, en su álbum Debí tirar más fotos, Bad Bunny plantea una postura política frente a temas como el estatus de Puerto Rico y el peligro de perder su identidad.

Hay que destacar la valentía de la NFL que, en un ambiente político caldeado, en que era evidente que iba a haber reacciones, nominó al puertorriqueño para animar el Super Bowl. Además de nominarlo, conscientes de las obvias repercusiones políticas, han debido reafirmar su presencia varias veces, frente a muchas peticiones de reemplazarlo, incluidas las declaraciones de Donald Trump.

Pero, además, la designación de Bad Bunny para el Super Bowl ha generado reacciones no solamente en EEUU continental, sino también en Puerto Rico. El álbum Debí tirar más fotos invita a reafirmar la cultura puertorriqueña. Incluye reguetón, salsa, plena y música jíbara, en una especie de homenaje musical a Puerto Rico. Pero es también un álbum combativo. Podría entenderse como una continuación, en el arte, del giro que en los últimos años ha tenido la política puertorriqueña.

El quiebre político del 2019: cuando la calle habló

Por décadas, las elecciones han sido ganadas por el Partido Popular, estadolibrista, o por el Partido Nuevo Progresista, partidario de que Puerto Rico sea un estado más de EEUU. En un distante tercer lugar, los independentistas, siempre por debajo del 10%. Ésa era la geografía política habitual de cualquier elección.

Es un hecho interesante que los tres partidos que han actuado en toda la historia de la política puertorriqueña se definan en función del tipo de relación que desean tener con EEUU, lo que en rigor no es un programa político. O, si lo es, es un programa político incompleto.

Este panorama sufrió un cambio tan radical como inesperado. El 2 de agosto del año 2019, justo antes de la pandemia de COVID19, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, se convirtió en el primer gobernador que renuncia a su cargo en toda la historia republicana de la isla.

El detonante fue una extensa filtración de un chat de un grupo de funcionarios gubernamentales, entre los cuales estaba el mismo gobernador, con insultos a funcionarios públicos, políticos y artistas puertorriqueños, incluyendo comentarios discriminatorios contra los homosexuales.

El escándalo detonó las manifestaciones callejeras más numerosas de la historia de Puerto Rico, demandando la renuncia del gobernador. A la cabeza de las multitudinarias manifestaciones estuvieron Ricky Martin (mencionado en los chats), Benicio del Toro y Bad Bunny, entre muchos otros artistas.

De la agitación que se generó en esas manifestaciones callejeras nació un nuevo movimiento y un nuevo partido político: el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) y el Partido de la Victoria Puertorriqueña (PVP), entidades que desde la partida se desentendieron del tipo de relación a la que aspiran con los EEUU, cuestión que por décadas había sido el asunto central en la política puertorriqueña. Se prioriza, en cambio, las condiciones de vida de las personas por sobre la cuestión del estatus de la isla.

En el nacimiento de esas nuevas identidades políticas no sólo influyó la agitación con motivo de las manifestaciones callejeras que culminaron con un triunfo enorme: la renuncia del gobernador. Había un fermento social latente derivado de casos de corrupción, del desastroso manejo de la deuda (que tiene a la isla, en la práctica, en un estado parecido a la quiebra), del malestar que se generó por la débil respuesta gubernamental frente a las emergencias (esencialmente el huracán María el 2017, una serie de tormentas y huracanes más débiles, y los sismos de enero de 2020). Y, por último, un distanciamiento de la ciudadanía en relación a los partidos políticos existentes, fenómeno que se repite en muchos países, incluido Chile.

Victoria Ciudadana y el fin del viejo mapa político

En las elecciones del año 2020, el MVC obtuvo 2 escaños en la Cámara de Representantes y dos senadores. Alexandra Lúgaro, su candidata a gobernadora, obtuvo el 14% de los votos, un resultado increíble para una fuerza política naciente. De hecho, relegó por sólo 5.000 votos al cuarto lugar al Partido Independista, que obtuvo el 13,6% de la votación. Esa elección la ganó Pedro Pierluisi, del Partido Nuevo Progresista (PNP), con un 33,2% (estadista) y con sólo 20.000 votos menos (31,8%) quedó en segundo lugar Carlos Delgado, del Partido Popular Democrático, estadolibrista.

En su debut electoral, el MVC mostró su potencial. Que se corroboró en la siguiente elección, el año 2024. En esa elección el candidato del Partido Independentista, Juan Dalmau, apoyado por el MVC, obtuvo un sorprendente segundo lugar con el 30,8% de los votos, detrás de la candidata del PNP, Jenniffer González-Colón, que obtuvo el 41,3% de la votación.

El mapa político puertorriqueño cambió muy rápido. Las nuevas entidades nacidas al calor de las manifestaciones callejeras mostraron su fuerza electoral, indicio de que algo inédito está ocurriendo en la sociedad puertorriqueña.

Bad Bunny no solamente participó en las manifestaciones callejeras. Anunció que interrumpiría sus presentaciones para sumarse al movimiento y utilizó sus redes sociales para apoyar el llamado a protestar contra el gobernador Rosselló y apoyó públicamente las demandas del movimiento, lo cual contribuyó a convocar a los más jóvenes. Colaboró en la creación del tema Afilando los Cuchillos, que fue creado en medio de las manifestaciones, mediante una colaboración de los artistas Residente, Bad Bunny, iLe y DJ Trooko. Se escribió y grabó en un solo día y fue publicada en youtube en forma gratuita, lo que contribuyó a que se viralizara y se convirtiera en una especie de himno del movimiento.

¿Qué verá el público chileno?

Este fue el contexto de agitación social que precedió a la creación del álbum Debí tirar más fotos. Es evidente que el artista lo reflejó en su último trabajo, y por eso ha causado polémica. Porque toma partido y porque influye. Cuánto de este sustrato será percibido por el público chileno es una incógnita. Pero algo importante se intuye en la presencia de este artista, que ha señalado que va a pausar sus giras internacionales para dedicarse a cantar en Puerto Rico. En una época en que prevalecen el desencanto y la desesperanza, es refrescante recibir un artista con esa potencia y esa energía.

Bienvenido Bad Bunny.