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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Las familias Rapa Nui rechazaron la propuesta del Gobierno de Gabriel Boric para un estatuto especial en Isla de Pascua, con un contundente 89,3% votando en contra. Se cuestiona la falta de consentimiento previo, libre e informado, necesario para medidas que afecten a pueblos indígenas. No se renuncia a la autodeterminación, pero se critica la falta de garantías y consensos amplios en el proceso. Se pide un enfoque descolonizador y un proceso participativo con el consentimiento de Rapa Nui como eje central.

Las familias Rapa Nui confirmaron el fracaso de la propuesta del Gobierno del presidente Gabriel Boric para otorgar un estatuto especial a Isla de Pascua, luego de que la iniciativa fuera rechazada por una aplastante mayoría en un proceso de consulta desarrollado en el territorio. La información fue entregada directamente por las comunidades, que cuestionaron duramente la forma en que el Estado ha conducido el proceso, descartando que el resultado implique una renuncia a su demanda de autodeterminación. Hasta el cierre de esta nota, no se registraban reacciones desde el Ejecutivo.

A través de un comunicado, Honui —entidad que agrupa a los representantes de 36 familias Rapa Nui— informó que la votación se realizó el domingo 1 de febrero entre las 9:00 y las 17:00 horas, instancia en la que se consultó a la comunidad sobre la propuesta de Estatuto Especial elaborada junto a la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua (Codeipa), en el marco de la relación político-administrativa entre el pueblo Rapa Nui y el Estado de Chile.

Según detallaron, la propuesta contemplaba la separación administrativa y política de Rapa Nui de la región de Valparaíso, la creación de un Gobierno del Territorio Especial con personalidad jurídica, patrimonio propio y presupuesto autónomo, además de la transferencia de competencias clave como la planificación del desarrollo, la administración de las tierras y la gestión del patrimonio cultural, funciones que quedarían exclusivamente en manos de integrantes del pueblo Rapa Nui.

Sin embargo, los resultados fueron categóricos: 955 personas votaron por el No, lo que equivale al 89,3%, mientras que solo 114 optaron por el Sí, representando un 10,7%. Para las comunidades, este resultado constituye “una señal política inequívoca”, ya que —según afirman— no existe consentimiento previo, libre e informado, estándar exigido por el derecho internacional para medidas que afecten directamente a los pueblos indígenas.

En el comunicado, las familias Rapa Nui subrayaron que el rechazo no debe interpretarse como una negativa a la autonomía ni al autogobierno, sino como una objeción al modo en que el Estado ha impulsado la iniciativa, apuntando a la falta de garantías, de consensos amplios y de un enfoque “verdaderamente descolonizador” en la construcción de una nueva institucionalidad para el territorio.

Asimismo, recordaron que la relación entre Rapa Nui y el Estado de Chile se origina en el Tratado de 1888, enfatizando que cualquier intento de redefinir la gobernanza del territorio sin considerar ese antecedente histórico profundiza la desconfianza existente.

Finalmente, las comunidades llamaron a replantear el camino seguido, revisar el rol de Codeipa y abrir un proceso político que —según señalaron— sea legítimo, transparente y participativo, con el consentimiento del pueblo Rapa Nui como eje central. Reafirmaron, además, que la autodeterminación “no se delega ni se sustituye”, sino que se ejerce colectivamente desde el territorio.

Hasta ahora, el Gobierno no se ha pronunciado públicamente sobre el resultado de la consulta ni sobre las críticas planteadas por las comunidades Rapa Nui.