VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En el último episodio de El Internado, Natalia Rodríguez, conocida como Arenita, desató su furia contra Otakin, provocando que este terminara llorando y siendo consolado por Luis Mateucci. Arenita ha atacado a Otakin en varias ocasiones dentro del encierro, incluso siendo acusada de gordofobia. Tras perder una prueba de cocina, Arenita se burló de Otakin, mientras Mateucci salió en su defensa. Los ataques continuaron, llevando a Otakin a responder furiosamente y luego quebrarse entre lágrimas desconsoladas. Luis lo consoló, demostrando lealtad absoluta.

En el último capítulo de El Internado, se mostró cómo Natalia Rodríguez, más conocida como Arenita, nuevamente tuvo un día de furia y se desquitó con Otakin, el antiinfluencer, quien terminó llorando y consolado por Luis Mateucci.

Tal como se ha visto en el desfasado reality show de Mega, la ex Yingo ha sacado sus garras en varias ocasiones dentro del encierro, y una de sus víctimas favoritas ha sido Otakin, que incluso la acusó de gordofóbica, por el tono de sus ataques.

Arenita hace llorar a Otakin

Luego de perder una prueba en la que debía cocinar hamburguesas con papas fritas, la supuesta especialidad de Otakin, Arenita no dejó pasar la oportunidad de burlarse: “El karma. Ayer te reías de que la Milo salga nominada mira ahora está nominado”.

Luis Mateucci salió en defensa de Otakín y contraatacó con dureza: “La gente que empatizó con vos por cornuda, a ver si van a empatizar ahora. ¡Aguante Karol Dance!, gracias a él estás acá”.

Pero Arenita continuó con los ataques: “Con su fuerte quedó amenazado, el karma se hace presente en la vida de todo El Internado, te burlaste de mi amiga y ahora perdiste. Tanta envidia de tu mano de monja Otakín”.

Ante las burlas, Otakín respondió con furia: “¡No vas a poder salir a la calle por envidiosa! ¡Mala, gordofóbica y agresiva, no va a poder salir a la calle! ¡Funada igual que el ex!”.

Luego, completamente quebrado, se refugió en el patio junto a Luis Mateucci y, entre lágrimas desconsoladas, se desahogó: “Esta h… está entera funa y me empieza a gritar h… La hamburguesa estaba buena, la suya estaba cruda. El charquicán primero, ahora la hamburguesa”.

Luis lo consoló con un abrazo y palabras de lealtad absoluta: “Vos sos buena gente, tranquilo, es duro, lo sé, por eso me da lástima.