Internacional
Lunes 22 octubre de 2018 | Publicado a las 11:00 · Actualizado a las 12:19
Trump amenaza con cortar ayuda a Honduras, Guatemala y El Salvador por no detener caravana migrante
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
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Nada detiene a los miles de hondure√Īos que reanudan este lunes su largo camino hacia Estados Unidos. Ni el agotamiento ni las nuevas amenazas del presidente Donald Trump, de cortar “a partir de ahora” la ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador, al no impedir que la caravana partiera de Centroam√©rica.

“Vamos a empezar a cortar, o reducir sustancialmente, la tremenda cantidad de ayuda externa que habitualmente les damos”, indic√≥ Trump en Twitter. En una nueva catarata de tuits, el presidente estadounidense se lament√≥ de que M√©xico no haya sido capaz de detener el avance de los migrantes, por lo que puso en alerta a las patrullas fronterizas y a los militares ante esta “emergencia nacional”.

“Lamentablemente, parece que la polic√≠a y los militares de M√©xico son incapaces de detener la caravana que se dirige a la frontera sur de Estados Unidos. Criminales y personas de Medio Oriente no identificadas est√°n mezclados”, dijo Trump en Twitter.

“Seguimos pa’delante”

Gran parte de la caravana que sali√≥ el 13 de octubre, hace casi diez d√≠as de San Pedro Sula en Honduras, logr√≥ ingresar a M√©xico ilegalmente y durmi√≥ en la plaza principal de Tapachula, una ciudad de m√°s de 300.000 habitantes en el estado de Chiapas (sur), tras haber recorrido m√°s de 760 km a pie, con beb√©s y ni√Īos a cuestas.

“Sabemos bien que este pa√≠s no nos recibi√≥ como esper√°bamos y que nos pueden devolver a Honduras, y tambi√©n sabemos que hay narcotraficantes que secuestran y matan a los migrantes”, dice Juan Carlos Flores, de 47 a√Īos.

Pese al cansancio y a un sol inclemente, unos 3.000 indocumentados, seg√ļn c√°lculos de la AFP y organizadores, contin√ļan su marcha hacia Huixtla, tambi√©n localidad chiapaneca, una segunda parada antes de llegar a Tijuana o Mexicali, aleda√Īas a Estados Unidos, su destino final a m√°s de 3.000 kil√≥metros.

Ya caminaron más de siete horas desde Ciudad Hidalgo, fronteriza con Guatemala en el sureste de México.

“Pero vivimos con m√°s miedos en nuestro pa√≠s, as√≠ que seguimos pa’delante”, agrega Flores.

En Honduras, un pa√≠s golpeado por la violencia criminal de pandilleros y altos √≠ndices de pobreza, “la vida no vale nada”, a√Īade este hombre que est√° casi en los huesos.

Estamos “adoloridos, pero listos para seguir”, comenta Mar√≠a Lourdes Aguilar, de 49 a√Īos, que viaja con sus dos hijas y sus cuatros nietos menores de 10 a√Īos.

“En este viaje uno no come bien, no duerme bien, nunca se descansa”, dice Aguilar, en medio del llanto de los ni√Īos, muertos de hambre de cansancio y con la ropa mojada despu√©s de una torrencial lluvia el domingo.

“Estamos acostumbrados, nuestro propio presidente no nos quiere, no nos importa que Trump tampoco nos quiera”, sentencia.

Su intenci√≥n original era ingresar al pa√≠s a trav√©s del puente internacional, paso oficial entre Guatemala y M√©xico. Pero el gobierno de este pa√≠s cerr√≥ la frontera el viernes ante la llegada masiva de los hondure√Īos.

“Operativos para detenerlos”

Muchos optaron por cruzar el caudaloso río Suchiate a nado o en precarias balsas.

Poco m√°s de 700 que s√≠ entraron legalmente, seg√ļn datos oficiales, est√°n alojados en albergues del gobierno donde les aseguraron que iniciar√°n sus solicitudes de refugio o visa. Pero muchos temen que los albergues sean una trampa para deportarlos.

Una segunda caravana de casi un millar de hondure√Īos inici√≥ el domingo su traves√≠a a pie desde Guatemala para llegar a la frontera con M√©xico, en ruta hacia Estados Unidos.

El trayecto por M√©xico puede tomarles un mes, seg√ļn Rodrigo Abeja, activista de la organizaci√≥n Pueblos Sin Frontera que ha acompa√Īado a varias caravanas.

Pero hay un “riesgo de que hagan operativos para detenerlos”, advierte Abeja.

Sin documentos, los migrantes quedan en la clandestinidad a lo largo de miles de kilómetros de camino y a merced de traficantes de personas o drogas que los secuestran o buscan reclutarlos contra su voluntad.

En 2010, un grupo de 72 migrantes de Centro y Sudam√©rica fueron secuestrados por el cartel de Los Zetas y asesinados porque se negaron a un√≠rseles, seg√ļn el gobierno. Sus cad√°veres fueron hallados en una bodega de Tamaulipas, fronteriza con Estados Unidos, todos con las manos atadas y tiros de gracia.

Mientras tanto, un grupo cada vez m√°s reducido de hondure√Īos permanece varado en el puente fronterizo en Ciudad Hidalgo esperando ingresar legalmente a M√©xico, aunque el acceso era a cuentagotas dando prioridad a mujeres y ni√Īos.

Del viernes al domingo se han atendido 1.028 solicitudes de refugio en ese paso fronterizo, seg√ļn el gobierno mexicano.

En el lugar queda poco más de medio millar de migrantes, estimó la AFP, en comparación con los más de 4.000 que llegaron el viernes.

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