Internacional
Miércoles 17 octubre de 2018 | Publicado a las 17:17 · Actualizado a las 16:05
Las claves y misterios de la desaparición de un periodista que pone en jaque a la monarquía saudita
Publicado por: Diego Vera
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Un escándalo internacional y los ojos del mundo sobre el caso, la desaparición del periodista Jamal Khashoggi, se ha convertido en un dolor de cabeza para las autoridades de Arabia Saudita, que no han sido capaces de dar una respuesta satisfactoria a lo que ocurrió con este reportero crítico del rey Salmán y el príncipe heredero Mohamed bin Salmán.

Periodista cr√≠tico con el poder de Riad, que trabajaba para el Washington Post, Jamal Khashoggi, de 59 a√Īos, se present√≥ al consulado de Arabia Saudita en Estambul el 2 de octubre y nunca m√°s se supo de √©l. Desde entonces Turqu√≠a y Estados Unidos han exigido respuestas a Arabia Saudita.

Pese a la presión internacional sobre Riad, hasta el momento sólo se han podido conocer detalles a través de la prensa sobre lo ocurrido con el reportero, sin que ninguna información haya sido confirmada por autoridades.

La situación obligó al secretario de Estado y jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, a viajar a la zona, para dialogar con autoridades saudíes y turcas, aunque de momento sólo ha logrado el compromiso de ambos gobiernos para una investigación independiente.

Las autoridades saud√≠es “prometieron pedir explicaciones a todas las personas cuya investigaci√≥n indique que deben rendir cuentas”, incluso si la investigaci√≥n toca a miembros de la familia real, declar√≥ Pompeo a los periodistas el martes, antes de despegar hacia Ankara desde Riad.

¬ŅPor qu√© importa?

Khashoggi era uno de los pocos periodistas que escrib√≠a art√≠culos cr√≠ticos sobre el gobierno de Arabia Saudita, aunque no se le consideraba un disidente, ya que hab√≠a apoyado alguna de las decisiones m√°s pol√©micas del pr√≠ncipe bin Salm√°n como lo fue la invasi√≥n a Yem√©n, consign√≥ diario El Pa√≠s de Espa√Īa.

El periodista en alg√ļn momento fue cercano a la familia real, siendo consejero del pr√≠ncipe Turki al Faisal (exjefe de inteligencia) cuando era embajador en Reino Unido, pero en los √ļltimos a√Īos se hab√≠a distanciado de ellos.

Primero por sus cr√≠ticas a la injerencia del poder clerical en los medios de comunicaci√≥n en Arabia Saud√≠, luego por sus recriminaciones a las pol√≠ticas econ√≥micas de bin Salm√°n (m√°s por la falta de debate que por las decisiones en s√≠), algo que en los √ļltimos a√Īos comenz√≥ a hacer en el Washington Post.

“Mohamed bin Salm√°n hab√≠a estado pagando millones de d√≥lares para crear una cierta imagen de s√≠ mismo y Jamal Khashoggi estaba destruyendo todo eso con tan solo unas cuantas palabras”, expres√≥ Azzam Tamimi, amigo del periodista, con quien fund√≥ la organizaci√≥n Amigos de la Democracia en Argelia.

Los cercanos al reportero afirman que pese a su cercan√≠a con la monarqu√≠a, hasta al menos 10 a√Īos atr√°s, Kashoggi siempre fue un “dem√≥crata oculto” y af√≠n del islam pol√≠tico, hasta se ha dicho que ten√≠a afinidad por los Hermanos Musulmanes, agrupaci√≥n que busca que la vida social se organice en torno a las ense√Īanzas del cor√°n.

Desde 2016 tenía prohibido ocupar redes sociales o comunicarse con periodistas extranjeros, tras convertirse en una referencia para reportes que buscaban redactar artículos sobre los cambios en Arabia Saudita. Por estas razones se autoexilió en junio de 2017 en Estados Unidos.

Aunque su calvario no terminaría en Norteamérica, debido a que desde su huida de Arabia Saudita, las autoridades detuvieron a varios de sus personas o de su círculo más cercano, les prohibieron salir del país y sus columnas fueron vetadas de los medios saudíes, consigna The New York Times.

Famoso por entrevistar en varias ocasiones a Osama Bin Laden, durante su carrera tuvo la oportunidad de conocer a personajes importantes y en los √ļltimos meses hasta logr√≥ acercarse al presidente turco, Recep Erodgan, quien p√ļblicamente ha pedido que se aclare qu√© ocurri√≥ con el periodista tras ingresar al consulado.

Aunque tuvo tambi√©n cercan√≠a con el autor intelectual del ataque a las Torres Gemelas, se mostr√≥ decepcionado tras el atentado y asegur√≥ los aviones “tambi√©n atacaron al islam como religi√≥n y a los valores de la tolerancia y la coexistencia que promueve”.

“Asesinado en el consulado”

El pasado 6 de octubre, una fuente cercana al gobierno turco declar√≥ que “la polic√≠a sopesa en sus primeras conclusiones que el periodista fue asesinado en el consulado por un equipo que vino especialmente a Estambul y se fue el mismo d√≠a”. Lo que Riad desminti√≥.

Tras los primeros reportes, Turqu√≠a pidi√≥ inspeccionar el consulado y el presidente Erdogan reclam√≥ que Arabia Saudita debe “probar” que el periodista sali√≥ del consulado, agregando que esperar√°n la investigaci√≥n.

Al mismo tiempo, el Washington Post pidi√≥ al gobierno de Estados Unidos “exigir respuestas firmes y claras” a Riad. “El cuerpo de Khashoggi fue probablemente troceado y colocado en cajas antes de ser transferido en avi√≥n fuera del pa√≠s”, afirm√≥ el diario.

Las sospechas sobre Arabia Saudita aumentaron hace una semana, cuando las televisiones turcas difundieron imágenes de cámaras de vigilancia en las que se ve llegando a Estambul a los sauditas sospechosos de haber dirigido la operación, y una furgoneta entrando en el consulado antes de dirigirse a la residencia del cónsul.

El presidente turco presionó a Riad para revelar las imágenes de las cámaras de vigilancia. Los sauditas afirmaron que sus cámaras no funcionaban aquel día.

Seg√ļn The Washington Post, Ankara habr√≠a afirmado a Washington que pose√≠a grabaciones de audio y de video que mostraban c√≥mo Khashoggi fue “interrogado, torturado y despu√©s asesinado” en el interior del consulado, antes de que su cuerpo fuera desmembrado.

Sospechosos en el consulado | ARCHIVO | Agence France-Presse
Sospechosos en el consulado | ARCHIVO | Agence France-Presse

Las sospechas apuntan al príncipe

Este mi√©rcoles, un diario progubernamental turco, basado en grabaciones de audio realizadas en el interior del consulado, inform√≥ de que el periodista fue torturado dentro del consulado antes de ser “decapitado” por agentes sauditas.

Seg√ļn el New York Times, uno de los hombres identificados por las autoridades turcas como parte del equipo sospechoso de haber perpetrado el asesinato pertenece al entorno del pr√≠ncipe heredero y otros tres a los servicios de seguridad.

Un quinto hombre, un forense identificado como Salah Al Tubaigy, ocup√≥ puestos de alta responsabilidad en el ministerio saudita de Interior y en el sector m√©dico, prosigue el peri√≥dico, se√Īalando que “una personalidad de este nivel solo puede estar dirigido por una autoridad saudita de alto rango”.

El rotativo afirma haber confirmado que “al menos nueve de los 15 (sospechosos) trabajaron para los servicios sauditas de seguridad, el ej√©rcito u otros ministerios”.

Riad rechaz√≥ cualquier amenaza de sanciones, y prometi√≥ responder en caso de medidas hostiles, negando rotundamente que haya dado “ordenes de asesinar”. Mientras Trump, despu√©s de una conversaci√≥n telef√≥nica con el rey Salm√°n, sugiri√≥ que la desaparici√≥n del periodista “podr√≠a ser obra de asesinos fuera de control”.

Por la noche, polic√≠as turcos inspeccionaron el consulado, y recogieron muestras, especialmente de la tierra del jard√≠n, seg√ļn un responsable.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, afirm√≥ que Riad estaba a favor de una investigaci√≥n “exhaustiva”, despu√©s de sendos encuentros con el rey y el pr√≠ncipe heredero. Los sauditas no excluir√°n a nadie de sus investigaciones, declar√≥.

Algunos medios estadounidenses afirmaron que Arabia Saudita ha evaluado reconocer su responsabilidad en la muerte de Jamal mientras era interrogado, algo que finalmente no sucedió tras la visita de Mike Pompeo a la región.

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