Internacional
Miércoles 20 febrero de 2019 | Publicado a las 18:21 · Actualizado a las 09:14
"Raza de Víboras": monjas argentinas abusaban sexualmente y usaron látigos o mordazas en víctimas
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Cuando las historias que llegan casi a diario acusando de violaciones a sacerdotes en todo el mundo, incluyen a monjas entre los verdugos, la trama se vuelve más oscura para la iglesia católica, pero sobre todo para las víctimas.

Así lo revela una entrevista publicada por la revista Perfil en Argentina. El abuso sexual no solo tiene cara masculina en las iglesias. También hubo vejámenes en conventos de ese territorio, donde las víctimas de las superioras, hablaron del calvario vivido.

Un testimonio pone los escalofriantes detalles en San Lorenzo (Santa Fe) en el convento de las Hermanas Educacionistas Franciscanas de Cristo Rey. Sandra Migliori ten√≠a 16 a√Īos en 1983. Quer√≠a ser monja pero el precio que pagar√≠a, ser√≠a alto.

‚ÄúMe mand√≥ sola al s√≥tano debajo de la cocina para limpiarlo. Un rato despu√©s apareci√≥ por detr√°s de m√≠ dici√©ndome que era una de sus preferidas y me quer√≠a proteger. Hasta que en un momento se me abalanz√≥ y me quiso tocar‚ÄĚ, revela Migliori.

Era la hermana Viviana Fleitas, quien se supone debía formarlas para ser las religiosas que guiaran a católicos por el camino de la fe. Intempestivamente la mujer con terribles hábitos (literal) le quitaba de tajo toda la esperanza.

La ex monja recuerda que todo era un infierno en el convento. Su car√°cter la llev√≥ a amenazar a Fleitas con acusarla. As√≠ consigui√≥ que la dejara en paz, pero la situaci√≥n para sus compa√Īeras era diferente.

El voto de silencio fue utilizado para amordazar el grito de auxilio de las víctimas de un abuso con rostro femenino y no les permitía hablarlo entre ellas. De hecho, no sabían que el abuso era generalizado, que habían más víctimas atravesando los vejámenes.

Hermanas Educacionistas Franciscanas de Cristo Rey. Foto referencia
Hermanas Educacionistas Franciscanas de Cristo Rey. Foto referencia

Por si los abusos sexuales no eran poco, habían otros de tipo físico que hacían del convento el infierno para quienes creen que existe en el inframundo. No, ese ya lo tenían de cerca.

Los abusos no eran exclusivos de esa orden. En Entre Ríos, quienes aspiraban a ser monjas en Carmelitas Descalzas de Nogoyá, también los sufrieron en carne propia.

Las hac√≠an expiar sus pecados, golpe√°ndose con l√°tigos que ten√≠an p√ļas. Los golpes eran en los gl√ļteos. Cuando la forma del castigo era otra, deb√≠an llevar una mordaza por un d√≠a, para cumplir el voto del silencio. Pan y agua, otro tormento. Hubo casos de desnutrici√≥n, seg√ļn cuenta Migliori. El dolor intenso tambi√©n era parte del pervertido esquema.

En ese lugar, hace 3 a√Īos y luego de una investigaci√≥n period√≠stica, el papa Francisco removi√≥ del cargo a Luisa Toledo, la superiora.

Pero en el convento de San Lorenzo, tambi√©n soportaban esas ‚Äúpr√°cticas‚ÄĚ.

‚ÄúEn mi congregaci√≥n tambi√©n suced√≠a lo de usar cilicio entre las piernas y caderas. Es como un cintur√≥n con pinches (P√ļas) que va pegado a la carne para limpiar los pecados‚ÄĚ. Asegura que la madre superiora Fleitas tambi√©n lo llevaba en la cintura.

Al momento existe una causa judicial para, entre otros delitos, determinar si en conventos como los antes descritos existe ‚Äúprivaci√≥n ileg√≠tima de la libertad agravada‚ÄĚ

T5
T5

Migliori lleva su causa a otros niveles de denuncia, no solo participando en cada encuentro antipederastia. Escribi√≥ un libro titulado ‚ÄúEntre V√≠boras‚ÄĚ. En ese relata todo lo sucedido en conventos como el de Hermanas Educacionistas Franciscanas de Cristo Rey.

Fleitas fue apresada en 2016 por abuso de menores, pero un a√Īo despu√©s, seg√ļn el peri√≥dico La Voz de San Justo, fue arrestada Alicia Pacheco tras ser denunciada por la ex monja Mar√≠a Gracia Ramia, quien relat√≥ que la tambi√©n conocida como ‚Äúhermana Micaela‚ÄĚ, la abus√≥ cuando ten√≠a 13 a√Īos.

Los hechos habr√≠an ocurrido dentro de la congregaci√≥n Disc√≠pulos de Jes√ļs de San Juan Bautista, en Salta, bajo la complicidad de la madre superiora y dos sacerdotes m√°s.

Kumiko Kosaka, es otra monja apresada por la justicia argentina hace dos a√Īos. Ahora tiene 42, pero d√©cadas atr√°s, era, seg√ļn testimonios de madres de v√≠ctimas, la que entregaba a los j√≥venes a sacerdotes para que estos fueran abusados.

Kumiko, Fleitas y Pacheco, est√°n entre las 4 monjas procesadas por abusos en conventos argentinos.

La Voz de San Justo
La Voz de San Justo

La otra cara de los abusos en la iglesia

La SNAP es la Red de Sobrevivientes de los Abusados por Sacerdotes. Las denuncias que recibían tenían cara masculina. Pronto, los verdugos dejarían de tener un solo género.

El papa Francisco admit√≠a los vej√°menes cometidos por sacerdotes contra ni√Īos, ni√Īas y adolescentes, primordialmente. Sin embargo, eso llev√≥ a las denuncias contra monjas de decenas de conventos y escuelas en Estados Unidos, quienes a lo largo de 50 a√Īos, ten√≠an pecados ocultos que llegaba la hora de revelar.

Entre los testimonios de quienes denuncian esta realidad paralela en la iglesia cat√≥lica, est√°n los de mujeres entre 60 y 70 a√Īos, quienes fueron v√≠ctimas de madres superioras u otras monjas que las abusaron sexualmente.

“Este es el pr√≥ximo gran problema para la iglesia: el mayor secreto jam√°s contado”, dijo Mary Dispenza, directora de la SNAP, a The New York Post.

La mujer de 78 a√Īos, quien a su avanzada edad lucha para dar justicia y dignidad a las v√≠ctimas de abusos, se mantiene activa al punto de viajar recientemente al Vaticano, a la cumbre anti-pederastia organizada por el Papa Francisco. Ah√≠, cuenta que exigi√≥ ayuda para las v√≠ctimas de este flagelo que ya dej√≥ de tener rostro masculino en este oscuro episodio para la fe cat√≥lica.

AFP
AFP
Tendencias Ahora