Internacional
Viernes 25 enero de 2019 | Publicado a las 11:31
"A chingar tu madre": exsicario revela torturas del "Chapo" Guzm√°n a rivales de carteles enemigos
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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El relato del √ļltimo testigo cooperante del gobierno estadounidense en el juicio del Chapo Guzm√°n este jueves fue el m√°s gr√°fico de todos, y el √ļnico que da cuenta de asesinatos cometidos por el propio capo mexicano, con macabro lujo de detalles.

Aunque Joaqu√≠n “Chapo” Guzm√°n, de 61 a√Īos, no es juzgado por homicidio en una corte de Nueva York, sino por el tr√°fico de m√°s de 155 toneladas de drogas a Estados Unidos, la fiscal√≠a busca presentarlo ante el jurado como un hombre ultraviolento y despiadado, capaz de todo para proteger su negocio.

Isa√≠as Valdez R√≠os, alias “Mem√≠n” o “Memo”, que empez√≥ a trabajar como uno de los sicarios del Chapo en las sierras de Sinaloa en 2004, cont√≥ en la corte que vio a su patr√≥n matar a un integrante del cartel rival de los Arellano F√©lix.

Enterrado vivo

La v√≠ctima lleg√≥ hasta el campamento del Chapo con abundantes se√Īales de tortura en el avi√≥n de Ismael “Mayo” Zambada, col√≠der del cartel de Sinaloa, dijo Mem√≠n.

“Ven√≠a quemado con una plancha en toda la espalda, la playera que tra√≠a estaba pegada a la piel, tra√≠a marcas de encendedor de carro en todo el cuerpo, los pies tambi√©n quemados”
, cont√≥ el testigo, de 39 a√Īos.

El Chapo se enoj√≥ porque se lo enviaban en mal estado, y lo dej√≥ durante d√≠as encerrado en una suerte de gallinero, amarrado de pies y manos y con los ojos vendados. Al final, “ya apestaba (….) Estaba podrido”, dijo el testigo.

Finalmente, tras dos interrogatorios, el Chapo le dispar√≥ con su pistola .25, despidi√©ndose con la frase: “¬°A chingar a tu madre!”.

Aunque el hombre segu√≠a respirando, “as√≠ lo echamos al hoyo y lo enterramos”, cont√≥ Mem√≠n.

El estremecedor testimonio fue escuchado en silencio por los 12 miembros del jurado, que deber√°n decidir la suerte del Chapo. Si es hallado culpable, puede ser condenado a cadena perpetua.

Tras un tiempo como sicario, Memín empezó a trabajar para el Chapo como su secretario, y luego fue su hombre en Honduras, encargado de la compra de un terreno para construir allí una pista de aterrizaje clandestina.

Fue luego jefe de seguridad de sus hijos Iván y Alfredo y finalmente piloto del cartel, transportando cientos de kilos de cocaína y base de coca desde Colombia a México.

ARCHIVO | Agence France-Presse
ARCHIVO | Agence France-Presse

Zetas en Sinaloa

Memín contó también que vio al Chapo torturar y ejecutar a dos integrantes del cartel rival de los Zetas oriundos de Sinaloa.

Primero, cont√≥, el Chapo pidi√≥ a sus sicarios que los llevaran a una enramada y los “calentaran”, golp√©andolos para sacarles informaci√≥n. Luego lleg√≥ √©l, pidi√≥ un tronco grueso “y los empez√≥ a torturar”.

“Las personas estaban completamente sueltas, los huesos todos quebrados, no se pod√≠an mover. Y el se√Īor Joaqu√≠n les segu√≠a golpeando con el tronco y con el arma tambi√©n”, un rifle camuflado AR15 o un M16, relat√≥.

El Chapo les dec√≠a ‘hijos de su pinche madre, ¬Ņc√≥mo es posible que (siendo de Sinaloa) trabajen con esa gente y nos est√©n traicionando’?”, agreg√≥.

Luego el capo y su jefe de sicarios, el Bravo, montaron a unas cuatrimotos y cargaron en las parrillas a los enemigos. Los condujeron hasta frente a una hoguera que habían ordenado encender.

“Ten√≠an una cara de asustados esa gente…”, dijo Mem√≠n.

El Chapo “le puso el rifle en la cabeza a uno, le dispar√≥ y le dijo: ‘¬°A chingar a su madre!’. Hizo lo mismo con el otro”,
dijo Memín.

Los tiraron a la hoguera. “Que no queden ni los huesos”, dijo el Chapo, seg√ļn su pistolero Mem√≠n, que antes de comenzar a trabajar para el capo fue miembro de las fuerzas especiales del ej√©rcito durante siete a√Īos.

Cerca del fin

Mem√≠n fue arrestado en 2014 y hace casi cinco a√Īos que est√° en una prisi√≥n estadounidense. Su sentencia puede ser de entre 10 a√Īos y cadena perpetua, pero espera reducirla a ra√≠z de su colaboraci√≥n con el gobierno.

Calcula que ganó unos 300.000 dólares transportando cocaína para el Chapo. Pero cuando era un simple pistolero, ganaba mucho menos, unos 2.000 pesos mexicanos por semana (unos 175 dólares en esa época, 2004).

Trabajaba un mes y libraba otro, y deb√≠a dormir con otras decenas de sicarios en huecos que cavaban en la tierra alrededor de las caba√Īas donde se refugiaba el Chapo en las monta√Īas de Sinaloa.

El juez Brian Cogan estima que la presentación de la evidencia por parte de ambas partes puede culminar la semana próxima. El Chapo es un posible testigo en su propio juicio, que terminaría en febrero.

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