El magnate estadounidense Thomas J. Pritzker anunció que se retira como presidente ejecutivo de la cadena de hoteles Hyatt y no buscará su reelección en la junta directiva para “proteger” a la empresa de sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein y su socia Ghislaine Maxwell, destapados por la desclasificación de documentos de su caso por el Gobierno de Estados Unidos.
Pritzker, de 75 años, emitió un comunicado en el que destacó que su responsabilidad como presidente ejecutivo es ofrecer una “buena administración” y, como parte de ese trabajo, había tratado con otros directivos su “retirada” después de 22 años al frente de la cadena hotelera, así como una “transición” de poder, declarando que es “el momento correcto” porque la empresa está en una “posición sólida”.
“Buena administración significa también proteger a Hyatt, particularmente en el contexto de mi asociación con Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, que lamento profundamente. Ejercí un terrible juicio al mantener contacto con ellos y no tengo excusa por no distanciarme antes. Condeno las acciones y el daño causado por Epstein y Maxwell y siendo profunda pena por el dolor que infligieron a sus víctimas”, abundó el ejecutivo.
En su comunicado, Pritzker incluye la carta que entregó hoy a la junta directiva anunciando su retirada, en la que no menciona a Epstein ni Maxwell, pero alude a una “restructuración” en la cadena hotelera, que maneja su familia, y al interés de su esposa Margot y él en una fundación con fines científicos así como en “cómo pasar el tiempo que nos queda”.
La junta directiva de Hyatt anunció, en paralelo, el nombramiento de Mark Hoplamazian, actual presidente y consejero delegado, como presidente ejecutivo en sustitución de Pritzker.
En los documentos del caso de Epstein, publicados por el Departamento de Justicia de EEUU, se muestran los intercambios de mensajes y reuniones entre Pritzker y el financiero a lo largo de varios años.
La desclasificación de los documentos ha revelado las conexiones de Epstein con las altas esferas políticas, económicas y sociales, y ha provocado renuncias en cargos de empresas destacadas, como la jefa legal de Goldman Sachs, Kathryn Ruemmler, o el presidente de la financiera Paul Weiss, Brad Karp, por esos vínculos, de acuerdo con medios estadounidenses.