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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente argentino Javier Milei enfrentó al empresario Paolo Rocca de Techint por una licitación de caños en Vaca Muerta, ganada por Welspun. La pelea refleja un choque de modelos económicos y simbólicos, con Techint perdiendo por un 45% más caro. El gobierno apunta a promover la competencia internacional para nuevas inversiones. Milei llamó a Rocca “Don Chatarrín de los tubitos caros”, generando tensiones. El ministro Sturzenegger criticó la protección industrial.

Una licitación de caños a un gasoducto clave de Vaca Muerta, la reserva petrolífera más importante de Argentina, derivó en un cruce con alto impacto en el establishment: una empresa india le ganó la puja a una nacional.

El presidente argentino Javier Milei subió al ring al empresario Paolo Rocca, directivo del Grupo Techint y uno de los más poderosos del país, por una licitación de caños en el yacimiento petrolífero Vaca Muerta que quedó finalmente para el gigante indio Welspun. Ante supuestos sobreprecios y tras la amenaza de una demanda, el león libertario lo llamó “Don Chatarrín” y encendió la alarma en el “círculo rojo”.

La pelea mostró un choque de modelos que exceden lo económico, en un mundo que hoy se mueve más desde la batalla simbólica. De un lado, la apertura irrestricta y la lógica del precio. Del otro, el entramado industrial que dominó buena parte de la economía argentina durante décadas gracias a medidas proteccionistas de la época kirchnerista.

El detonante fue una licitación para proveer caños de acero a un gasoducto clave de Vaca Muerta: 480 kilómetros destinados a llevar gas desde Neuquén hasta el puerto de San Antonio Oeste, en Río Negro, al sur de Argentina. La obra quedó en manos de la empresa india Welspun y no de Tenaris, la metalúrgica del grupo Techint. La oferta ganadora fue un 45% más barata.

En medio de una semana de alto voltaje político en la que Milei volvió a subirse a un escenario junto a su expareja, la imitadora Fátima Flórez, en Mar del Plata, el Presidente apuntó directamente a Rocca, a quien apodó “Don Chatarrín de los tubitos caros” y convirtió una licitación técnica en una disputa ideológica con nombre y apellido.

Caños para un gasoducto: una licitación fallida para la poderosa Techint

El proceso licitatorio de la polémica había estado a cargo de Southern Energy, un consorcio energético que recibió 15 ofertas de empresas de todo el mundo. Apenas seis cumplieron los requisitos técnicos; entre ellas, Tenaris (Techint) quedó última en precio.

En tanto, la compañía india Welspun presentó una propuesta por 203 millones de dólares, con mejores condiciones de pago y garantías más flexibles. Incluso tras una rebaja del 5%, la oferta de Techint seguía USD 80 millones por encima.

Cuando la licitación quedó para los indios, desde el holding que lidera Paolo Rocca dejaron trascender la posibilidad de avanzar con una denuncia antidumping. El argumento marcaba que Welspun utiliza chapa importada desde China, facilitándole costos más bajos. La amenaza nunca llegó a formalizarse, pero bastó para encender la mecha en la Casa Rosada.

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, fue el primero en salir al cruce, al decir en la red social X que aceptar una oferta 40% más cara en nombre de la industria nacional implicaba menor rentabilidad, menos inversiones y, en última instancia, energía más cara para empresas y consumidores.

“Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones. Como el precio del gas está fijo, ese mayor costo lo hubiéramos pagado quizás con un precio mayor de la energía para miles de empresas (incluyendo pymes) y consumidores. Es el costo argentino que le dicen”, escribió, en una crítica directa al esquema proteccionista del pasado.

Y añadió: “Vaca Muerta va a representar oportunidades increíbles en los próximos años. Habrá negocios, empleo y riqueza para crear para todos. Pero para ello hay que mirar con sentido estratégico. Pensar a largo plazo. Y en ese contexto lo más importante es respetar los contratos y las reglas de juego”.

También rechazó el pedido de Techint para activar el mecanismo de first refusal y empatar el precio de la empresa india. Desde la óptica del Gobierno, conceder ese beneficio distorsiona la competencia y desalienta futuras licitaciones con posibles inversiones extranjeros que inyecten divisas y generen puestos de trabajo.

De “Don Chatarrín” a “no es una guerra con nadie en particular”

A su turno, Milei fue más lejos: leyó la presión empresaria como una extorsión y una señal de una Argentina que se resiste a perder privilegios.

En una publicación de X, el libertario criticó al periodismo, defendió la apertura de importaciones en Argentina y cuestionó a quienes se oponen a la medida, sugiriendo que las críticas responden a intereses particulares. De hecho, le dedicó un apodo a Rocca que se hizo viral y sacudió la paz dentro del “círculo rojo”: “Don Chatarrín de los tubitos caros”.

Desde la Casa Rosada, además, repasaron que en diciembre, cuando la licitación se inclinaba en contra, desde Techint dejaron circular la versión de una posible suspensión de la actividad en la planta siderúrgica de SIAT Tenaris en la localidad bonaerense de Valentín Alsina, donde trabajan unas 400 personas de forma directa. Para el oficialismo, fue una jugada de presión “de mal gusto”.

Milei ve en Rocca al emblema de “la Argentina prebendaria” y de un empresariado que, según su mirada, lo subestimó desde el inicio.

De allí que el Gobierno apueste fuerte a que la competencia internacional genere nuevas inversiones y reconfigure el mapa productivo. Apunta a que decisiones como la de Welspun aceleren proyectos de minería y energía en regiones como Cuyo, donde se juega parte del futuro de la matriz del país.

Para bajar la tensión, el ministro de Economía, Luis Caputo, intervino con tono conciliador y aseguró, en una entrevista con radio Mitre, que en los próximos meses se abrirán nuevas licitaciones por montos muy superiores y que Techint está en condiciones de ganar cualquiera.