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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El sector del salmón chileno mostró un crecimiento en sus envíos durante 2025, alcanzando los US$6.552 millones, un 2,9% más que el año anterior. Sin embargo, esta alza no logra compensar la contracción de los años previos, generando un escenario de estancamiento productivo según el Consejo del Salmón. Japón sigue siendo el principal destino, aunque se diversificó hacia otros países asiáticos.

Aunque los envíos del sector del salmón chileno -la segunda mayor industria exportadora del país por detrás de la minería- crecieron durante 2025, su avance no logra compensar la contracción vista en 2023 y 2024.

Según un análisis del Consejo del Salmón sobre el Reporte Anual de Exportaciones 2025, se destacó que los envíos de salmón chileno al extranjero totalizaron US$6.552 millones, un 2,9% más que el año anterior.

Sin embargo, entre 2023 y 2024 se acumuló una baja del 3,4%, por lo que, según la organización, se ha ido “perpetuando un escenario de estancamiento productivo para la industria”.

Exportaciones de salmón chileno

Las exportaciones alcanzaron un equivalente al 6% del total de envíos al extranjero y un 17% de las exportaciones no mineras. El 56% se envió por vía marítima, con Japón como principal destino, aunque se avanzó en la diversificación hacia otros destinos de Asia.

Un 20% se comercializó por aire, principalmente a Estados Unidos, y el 24% restante lo hizo por tierra, con foco en Brasil. Si bien estos tres países concentran los principales flujos, el salmón chileno llegó a más de 100 destinos. Y en cuanto a productos, se vio una consolidación del salmón Coho.

Ahora bien, sobre el desempeño en el año, este respondió principalmente a más eficiencias operativas, diversificación de formatos, innovación en procesos y efectos del tipo de cambio, “no a una expansión de la capacidad productiva de las empresas salmonicultoras”, sentenciaron.

La presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel King, dijo mediante comunicado que “los datos muestran con claridad la resiliencia de esta industria”, aunque reconoció que existe un “contexto complejo, con mayores costos y excesivas restricciones normativas y regulatorias”, pero que “las empresas han logrado mantener con cierta estabilidad los volúmenes e ingresos”.

“No obstante, no estamos frente a un crecimiento estructural, sino que es el reflejo de la energía puesta en mayores eficiencias, en la innovación y sobre todo, en la capacidad de adaptación”, advirtió.

En esta línea, uno de los aspectos que, afirmó, deben analizarse es el efecto del arancel impuesto por Donald Trump del 10% que afecta a varios países, incluyendo Chile.

Si bien Seguel afirma que se ve una estabilidad tanto en toneladas exportadas como en los ingresos FOB, se infiere que “el costo está siendo absorbido directamente por las empresas salmonicultoras en sus resultados operacionales”, lo que impacta en la competitividad.

“Debemos sentirnos orgullosos de la forma en que esta industria, sus empresas y sus trabajadores han enfrentado la adversidad. Pero la resiliencia no puede ser la única estrategia de desarrollo. Si Chile quiere sostener la competitividad del salmón y su aporte al sur austral, se requieren condiciones habilitantes que permitan invertir, producir y crecer en forma sostenible”, concluyó la presidenta del Consejo del Salmón.