Artes y Cultura
Viernes 18 enero de 2019 | Publicado a las 11:24
Ecologista J.Pablo Orrego: "Las comunidades han aprendido estrategias y el valor de la organización"
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

El m√ļsico y activista Juan Pablo Orrego, detr√°s de tres d√©cadas de resistencia contra proyectos hidroel√©ctricos en el pa√≠s, repasa aciertos y derrotas que ‚Äďasegura- hoy son experiencia para los m√°s j√≥venes a quienes corresponde hacer su parte.

El ecologista Juan Pablo Orrego ha sido el rostro visible de diversas campa√Īas ecol√≥gicas recientes y, antes de eso, fue el bajista de Los Blops. En tono de broma, cree que muchas de las demandas de la sociedad en materia ambiental han sonado m√°s que ‚ÄúLos momentos‚ÄĚ, pero que las respuesta de parte de las pol√≠ticas p√ļblicas siguen pendientes.

En su juventud realiz√≥ un extenso trabajo de campo junto a diversos pueblos originarios de Mesoam√©rica con los que comprendi√≥ la importancia de unir el territorio sagrado con la b√ļsqueda de pol√≠ticas sustentables ante la amenaza que, m√°s tarde, ser√≠an los complejos termoel√©ctricos e hidroel√©ctricos en suelo nacional.

“Estos pueblos originarios de ambos extremos del continente tienen en com√ļn varias cosas, entre ellas el hecho de que se hacen responsables de su entorno a trav√©s de ritos que no se preocupan de la causa y efecto. Pehuenches, pueblos andinos o del norte de Am√©rica, entienden la naturaleza como un ciclo en cuyos grandes hitos el ser humano est√° √≠ntimamente integrado. Es urgente retornar a la naturaleza de vez en cuando. Quiz√°s poco a poco, pero a trav√©s de un sistema comunitario y no de los asamble√≠smos‚ÄĚ, recomienda.

Para el ecologista que conoci√≥ el antes, durante y despu√©s de variados conflictos socioambientales que amenazaron a la regi√≥n del Biob√≠o y comunidades pehuenches como Pangue o Ralco, hay mucho de ensayo y error en los √ļltimos 30 a√Īos de activismo ambiental.

Recuerda haber viajado d√©cadas atr√°s a Espa√Īa a dialogar con los controladores de un proyecto hidroel√©ctrico que fue absorbido por capitales chilenos mientras a√ļn viajaba en el avi√≥n. Hoy se r√≠e tambi√©n de cuando, junto a otros activistas, se encadenaba del lado incorrecto de las rejas del ex edificio de Endesa durante otras luchas como Patagonia Sin Represas.

‚ÄúMi sensaci√≥n hoy, despu√©s de tantos a√Īos de trabajo es mixta. Me frustra un poco que el n√ļcleo del problema permanezca intacto a nivel estructural‚ÄĚ, dice sobre una Constituci√≥n que protege m√°s a las corporaciones que al medio ambiente. ‚ÄúA nivel local y regional uno ve un despertar en todo el territorio nacional. Veo tambi√©n √©xitos de distinto tipo de muchas campa√Īas que aunque no han logrado quitar de en medio un proyecto destructivo, al menos deja grandes ense√Īanzas. Las comunidades han aprendido estrategias, valores y justamente el valor de la organizaci√≥n a trav√©s de las verdaderas redes sociales, las del capital humano. Conocimientos que van acumul√°ndose poco a poco‚ÄĚ, sostiene Orrego.

Nuevos liderazgos, nuevos √°mbitos

A la par de esta organizaci√≥n persona a persona, el ecologista cree que el gran capital tambi√©n ha ido especializ√°ndose sin pausa. ‚ÄúEl sistema constitucional creado en dictadura es algo muy, muy bien hecho. Imag√≠nate que cont√≥ con consultores pagados por la CIA, cont√≥ con todo el aparataje de la Universidad de Chicago para lograr una doctrina total del shock. Eso no es algo que digo yo, sino la Naomi Klein y otras tesis escritas -pero no publicadas- por gente como Juan Gabriel Vald√©s. Se ha creado y justificado un sistema totalmente blindado para desempoderar a la gente y empoderar a las corporaciones. El dilema de la sociedad de hoy es c√≥mo desarmar todo esto, pero sin violencia‚ÄĚ, se pregunta el conferencista invitado al Diplomado de Verano que dicta el Instituto de Humanidades de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Juan Pablo Orrego en clase magistral en UAHC
Juan Pablo Orrego en clase magistral en UAHC

El activista dice que, a veces, en sus charlas en escuelas y universidades, aparecen chispas de entusiasmo que le recuerdan que las grandes revoluciones y cambios sociales han venido acompa√Īados de violencia. ‚ÄúPero yo les digo que ese es realmente el desaf√≠o: lograr salir del predicamento sin recurrir a ella. Muchos recuerdan la finalidad, pero pocos el gran costo. Hoy estamos cubiertos por una capa de 20 metros de sangre‚ÄĚ, se√Īala el hombre a cargo de la ONG Ecosistemas que alguna vez fue acusado de ‚Äúecoterrorista‚ÄĚ por Pablo Rodr√≠guez Grez, el abogado de la familia Pinochet, por intentar detener el progreso hidroel√©ctrico.

‚ÄúEso me dio mucha risa. Jam√°s en la vida he estado cerca de eso, pero s√≠ me da mucha pena por los cabros que est√°n poniendo bombas y se autodenominan ecoterroristas. La manera correcta de salir de esta situaci√≥n ambiental tan jodida no es esa, no es la violencia en ninguna de esas formas. Es a trav√©s de estudios y trabajo responsable adem√°s de un completo trabajo de redes en el que est√© de acuerdo toda la sociedad civil‚ÄĚ, estima.

El ecologista dice que la experiencia le ha mostrado que es muy dif√≠cil mantener la unidad en este tipo de campa√Īas colectivas porque los roces que surgen suelen ser por personalismos otras peque√Īeces humanas: ‚ÄúActualmente hay una diseminaci√≥n de los liderazgos que est√° diseminado en vez de haber pocos liderazgos. Lo que hace falta hoy en dia es un referente nacional que sea reconocido de Arica a Punta Arenas como una alternativa para cambiar el sistema y modificar las leyes. Conseguir algo as√≠ no creo que sea imposible, hay una gran mayor√≠a para impulsar una alternativa as√≠, s√≥lo falta tejerla‚ÄĚ, cree.

Tendencias Ahora