El régimen iraní entregó su primer reporte sobre muertos en las manifestaciones contra el poder ejecutivo, informando un total de 3.117 fallecidos. La cifra dista de lo que han informado algunas ONG, cuyos reportes llegan a cerca de 5.000.
En la noche, hora local de este miércoles 21 de enero, la televisión estatal de ese país difundió un comunicado de la llamada Fundación de los Mártires, en el que señaló el número de personas que murieron en el marco de las protestas a lo largo de la República Islámica.
Según el primer balance oficial de las autoridades, de los fallecidos 2.427 eran civiles y miembros de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, no dio más detalles sobre el resto de personas.
Pero esa cifra dista de las recabadas por las organizaciones civiles que hicieron seguimiento a la represión del régimen del ayatolá Ali Jamenei en las movilizaciones.
Informes sobre muertos en protestas de Irán
La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, indicó este miércoles un total de al menos 4.560 ciudadanos muertos.
La agencia ha sido precisa a lo largo de los años en lo que respecta a las manifestaciones y los disturbios en Irán, con base en una red de activistas dentro del país que confirma todas las muertes reportadas. Pero esos números no han podido ser verificados de forma independiente, dadas las restricciones de las autoridades que por semanas ha incluido el corte de internet y otras comunicaciones.
En medio de la represión, el presidente de EE. UU., Donald Trump, amenazó inicialmente con una intervención militar en el territorio iraní, aunque luego se retractó de la idea mientras aseguraba que su Gobierno impidió que continuaran las ejecuciones de manifestantes.
Ante ese panorama, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, lanzó este miércoles la amenaza más directa hasta la fecha contra Washington tras la sangrienta represión, al advertir que la República Islámica “contraatacará con todo lo que tenga a nuestro alcance si volvemos a ser atacados”.
Las declaraciones de Araghchi, cuya invitación al Foro Económico Mundial de Davos fue revocada tras los asesinatos en su país, se producen mientras un grupo de portaaviones de EE. UU. avanza hacia el oeste, rumbo a Medio Oriente, desde Asia, según reporta la agencia de noticias estadounidense AP.