Artes y Cultura
Lunes 14 mayo de 2018 | Publicado a las 10:30 · Actualizado a las 14:29
"Las hijas del sol": Las mujeres guerreras de Kurdistan merecen un filme mejor
Publicado por: René Naranjo
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En la guerra de Siria, conflicto brutal que desde hace seis a√Īos estremece a Medio Oriente y a trav√©s de las im√°genes al mundo entero, hay historia humanas tan impensadas como conmovedoras. Una de ellas es la que protagonizan las unidades de mujeres kurdas, que alcanzaron notoriedad en 2015 por la valent√≠a con que combatieron a las milicias del Estado Isl√°mico en la zona de Siria cercana a Turqu√≠a.

Diversos reportajes fotográficos y audiovisuales dieron a conocer en Occidente las corajudas arremetidas de estas mujeres, vestidas de uniforme y bototos, que al mismo tiempo que derrotaban a las tropas yijadistas luchaban por la independencia de su país, el Kurdistán.

Esta es la historia de llega a la pantalla del Festival de Cannes 2018 en Las hijas del sol (“Les filles du soleil”), segundo largometraje de la cineasta francesa Eva Husson, en competencia por la Palma de Oro.

Basada en hechos reales, la pel√≠cula se plantea como un alegato en favor de los derechos humanos de la mujer y un tributo a su bravura a la hora de combatir en una guerra terrible y despiadada. Sin embargo, los logros en el cine no los hacen las buenas intenciones sino la destreza y sutileza a la hora de contar una historia y definir a sus personajes. Y de eso hay muy poco en ‚ÄėLas hijas del sol‚Äô.

En las monta√Īas del Medio Oriente, una fot√≥grafa francesa de guerra, Mathilde (Emanuelle Bercot), realiza un reportaje sobre las mujeres kurdas y busca a su comandante, Bahar (Golshifteh Farahani, celebrada por su trabajo en Paterson, de Jim Jarmusch). Con su c√°mara, Mathilde ser√° la testigo privilegiada de la √©pica gesta de este batall√≥n femenino por la libertad y su propia dignidad.

La fot√≥grafa (y por medii de ella, el espectador) tambi√©n conocer√° la historia de Bahar contada por ella misma. C√≥mo los yijadistas atacaron su pueblo, asesinaron a su marido y raptaron a su hijo; c√≥mo fue vendida en un mercado de esclavos junto a otras mujeres en igual condici√≥n; c√≥mo sus nuevos due√Īos abusaron ella; y c√≥mo logro escapar y convertirse en una l√≠der de esta guerrilla que destaca por su arrojo en medio de una guerra que parece no tener fin ni sentido.

Entre esos flashbacks que cuentan la historia de Bahar y un presente dominado por el combate casa a casa en poblados derruidos y ya sin habitantes, transcurre esta pel√≠cula dominada por una mirada gruesa y discursiva, con un guion plagado de di√°logos facilistas, acompa√Īada por una m√ļsica grandilocuente que quiere forzar en el espectador la emoci√≥n que las im√°genes ‚Äďretoricas y finalmente, torpes- no son capaces de provocarle.

La guerra de Siria aparece, asimismo, difusa y sin distinciones finas que hubieran enriquecido el relato. Lo mismo sucede con la lucha por la libertad del Kurdistán, aludida solo una vez de manera explícita en dos horas de metraje. La directora Eva Husson no entra en esos conflictos de manera profunda, apenas los roza más allá de los enfrentamientos y la evidente desolación, y a punta de dibujar caricaturas de militares y terroristas, elude así un asunto del cual una película con estas pretensiones debe hacerse cargo.

Mientras avanza la pel√≠cula y uno percibe todas estas carencias, queda una reflexi√≥n. ¬ŅCu√°l es la manera de filmar hoy una guerra tan brutal, cuyas im√°genes desgarradoras e impactantes hemos visto largamente expuestas en todo tipo de plataformas?

Las hijas del sol quiere representar el horror por la v√≠a de poner las batallas en escena, por mostrar los cuerpos dolientes, por hacer llorar de modo desconsolado a sus personajes, por dar cuenta de que la guerra puede destruirte la vida al punto de quitarte para siempre la posibilidad ya no de so√Īar sino incluso de dormir. No obstante, tal forma de representaci√≥n se siente apenas como un barniz, como un recubrimiento superficial y sobre todo artificial de una realidad espantosa que supera la imaginaci√≥n m√°s retorcida. ¬ŅC√≥mo dar cuenta de todo ello sin filmar solo la superficie de una puesta en escena cinematogr√°fica?

Esa es la pregunta que queda rondando después de ver esta película fallida que, a fuerza de buscar el realismo a cada instante, logra que todo parezca falso.

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