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Cient√≠ficos logran recrear una tela de ara√Īa 10 mil veces m√°s gruesa
Publicado por: Agencia SINC
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La tradici√≥n de sumergir gusanos de seda en vinagre y sal para fabricar, por simple estiramiento, las llamadas hijuelas‚Äô o hebras de seda se mantuvo en la regi√≥n de Murcia (Espa√Īa) hasta mediados del siglo XX. Con la llegada del nailon y otras fibras sint√©ticas, esta t√©cnica cay√≥ en el olvido en los a√Īos 60, pero ahora ingenieros de la Universidad Polit√©cnica de Madrid (UPM) la han recuperado para aplicarla a las gl√°ndulas productoras de tela de la ara√Īa africana Nephila inaurata.

El m√©todo consiste en extraer su gl√°ndula ‚Äďun material semifluido o ‚Äėmoco‚Äô con forma de √°nfora de 2 mm de largo‚Äď, sumergirla en una soluci√≥n con agua y √°cido ac√©tico durante menos de tres minutos y, finalmente, estirarla con tensores hasta conseguir un fragmento uniforme de hasta 80 mm.

El resultado es una gruesa fibra con un di√°metro que oscila entre las 30 y 240 micras, lo que permite alcanzar una secci√≥n 10.000 veces mayor que la natural de ara√Īa, que puede ser inferior a una micra.

‚ÄúEste aumento implica que cada hebra individual llega a soportar una carga de hasta medio kilo, un valor muy superior al de las de las fibras naturales‚ÄĚ, destaca Jos√© P√©rez Rigueiro, profesor de la UPM y coautor de este trabajo que publica Scientific Reports.

Debido a su peque√Īo di√°metro, la seda de ara√Īa hilada por el animal rompe con una carga de 10 a 20 milinewton (mN), mientras que la hijuela lo hace con una cifra r√©cord de 5.500 mN, un valor que el equipo espera superar este a√Īo.

A pesar de aguantar esas cargas, el investigador reconoce que la fibra natural es mucho m√°s eficiente, ya que cuanto m√°s fino es el hilo, mejores son sus propiedades por tener menos margen para el error: ‚ÄúPor ejemplo, una fibra de 100 micras puede presentar un defecto en 10 micras, pero en una de una micra no puede tener ninguno; as√≠ que las hijuelas no logran la gran eficiencia de las sedas de ara√Īas, pero lo compensan con su grosor‚ÄĚ.

‚ÄúLo sorprendente es que con un proceso tan simple, salvamos el desconocido proceso de hilado de la ara√Īa que nos manten√≠a atascados a los cient√≠ficos, y obtenemos directamente unas fibras con esas propiedades sorprendentes‚ÄĚ, destaca P√©rez Rigueiro.

Otra de las ventajas que tiene la seda y las hijuelas de ara√Īa es la posibilidad de revertir sus propiedades al estado inicial. Su estado base se consigue sumergiendo las fibras en agua, alcanzando as√≠ unas determinadas caracter√≠stica. Despu√©s se pueden ‚Äėdar de s√≠‚Äô, pero si se las vuelve a sumergir en agua, se las deja que se ‚Äėsupercontraigan‚Äô y se secan de nuevo, se recuperan las mismas propiedades que ten√≠an al principio.

Futuras mejoras y aplicaciones en ingeniería de tejidos

El profesor apunta que no es previsible que se pueda aplicar esta t√©cnica directamente debido a su bajo rendimiento. Adem√°s, exige sacrificar las ara√Īas ‚Äďalgo que preferir√≠a evitar‚Äď, y la disecci√≥n de las gl√°ndulas est√° solo al alcance de habilidosos zo√≥logos; en este caso, el investigador chino Ping Jiang.

Aun as√≠, esta metodolog√≠a puede tener aplicaciones futuras en la ingenier√≠a de tejidos, como un ‚Äėandamio‚Äô que sirva de soporte para regenerar aquellos que est√©n da√Īados. Los autores destacan que, de momento, la importancia del m√©todo ‚Äúes enorme a la hora de entender c√≥mo se forma el hilo de ara√Īa‚ÄĚ, el m√°s resistente conocido, aunque con un tama√Īo diez veces inferior al de un cabello humano.

‚ÄúEs lo que se llama biomimetismo, es decir, no se trata de copiar exactamente c√≥mo hila la ara√Īa, sino aprender hasta sus √ļltimos detalles para que, por ingenier√≠a gen√©tica, se fabriquen las prote√≠nas implicadas y puedan ser empleadas en un sistema similar‚ÄĚ, concluye Perez Rigueiro.

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