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“Se√Īorita A” y “Se√Īorita W”, las dos acusadoras de Julian Assange
Publicado por: Agencia AFP
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Las dos mujeres suecas que acusan de violaci√≥n y agresiones sexuales a Julian Assange son una feminista de 31 a√Īos conocedora de Am√©rica Latina y una admiradora de 27 a√Īos decepcionada por el fundador de WikiLeaks, seg√ļn fuente coincidentes.

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Jualian Assange | Wikipedia

Despu√©s de sus acusaciones de delitos sexuales, calificadas de “montaje” en numerosas ocasiones por Julian Assange, la “Se√Īorita A” y la “Se√Īorita W” viven lejos de la atenci√≥n medi√°tica: una ha cortado su tel√©fono y la otra se ha mudado a Cisjordania con una misi√≥n cristiana.

La AFP ha optado por no revelar sus identidades, mantenidas confidenciales por la justicia sueca en nombre del secreto de la instrucción.

Su encuentro con el australiano de 39 a√Īos se sit√ļa en torno a una conferencia de prensa del dirigente de WikiLeaks, el pasado 14 de agosto en Estocolmo, organizada por una corriente cristiana del partido socialdem√≥crata sueco, bautizado “Fraternidad”.

La “Se√Īorita A”, que trabaja para ese movimiento, hace ah√≠ de encargada de prensa improvisada de Assange.

Como lo atestiguan los informes de audiencia de las dos mujeres por la polic√≠a, de los que ha recibido copia la AFP, la “Se√Īorita A” aloja al australiano en su estudio de Estocolmo desde su llegada a Suecia, el 11 de agosto.

Seg√ļn la prensa popular sueca, que ha completado los pasajes expurgados de los detalles √≠ntimos de los informes policiales, all√≠ mantienen varias relaciones sexuales, entre ellos las del 14 y 18 de agosto que la “Se√Īorita A” denunciar√° como agresiones sexuales, agravadas por la negativa de Assange de utilizar preservativo.

Seg√ļn las audiencias, Assange sigue no obstante en ese estudio hasta el d√≠a 20, y el 15 acude en su compa√Ī√≠a a una “kr√§ftskiva”, degustaci√≥n de cangrejos en general bien acompa√Īada de alcohol.

En su blog, que sigue activo, la sueca de 31 a√Īos se describe como “polit√≥loga, comunicadora, emprendedora, redactora free-lance con conocimientos particulares sobre fe y pol√≠tica, cuestiones de paridad, feminismo y Am√©rica Latina”.

Su memoria universitaria consagrada al multipartidismo cubano, su admiración expresada por el expresidente argentino Néstor Kirchner, así como uno de sus artículos que explica en siete puntos cómo vengarse de un examante suscitan numerosos rumores que la llevaron a reaccionar en Twitter.

“Agente de la CIA, feminista rabiosa/amante de los musulmanes, integrista cristiana, lesbiana y mortalmente prendada de un hombre, ¬Ņse puede ser todo esto a la vez?”, reacciona.

En la conferencia del 14 de agosto, con un pull√≥ver rosa fluo, otra mujer joven se sienta en primera fila: la “Se√Īorita W”.

Su vida es menos conocida que la primera, pero es ella la que está detrás de la acusación de violación contra Julian Assange, que habría abusado de ella mientras dormía para imponer una relación sexual sin preservativo.

En su declaraci√≥n, explica que vio a Assange por televisi√≥n y lo encontr√≥ “interesante, valiente y admirable”.

Cuando supo que daba una conferencia en Estocolmo, se tom√≥ un d√≠a de descanso. Insisti√≥ luego para pasar la tarde con el n√ļmero uno de WikiLeaks y sus amigos y se acab√≥ encontrando a solas con √©l. Flirtean en la oscuridad de un cine y poco despu√©s el australiano le dice que la encuentra “muy atractiva”, seg√ļn la audiencia.

El 16 por la noche, queda con Assange y lo invita a su domicilio, en Enköping, a 50 km de Estocolmo. En ese momento se producen las relaciones sexuales que denuncia.

Comparten el desayuno al d√≠a siguiente y la “Se√Īorita W” dice a la polic√≠a que quiso “desdramatizar lo ocurrido”.

M√°s adelante se puso en contacto con la “Se√Īorita A” y descubre que tambi√©n ella tuvo relaciones sexuales no protegidas con Assange. El 20 de agosto, las dos mujeres se personan en comisar√≠a, seg√ļn su abogado Claes Borgstr√∂m, “para pedir consejo, sin estar seguras de presentar denuncia”.

“Cuando contaron todo a la agente de polic√≠a, ella vio que le estaban contando un delito. Se lo comunic√≥ a la fiscal, que decidi√≥ dictar la detenci√≥n de Assange”, explic√≥.

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