Impacto ha causado el último informe entregado por la ONU en el que se menciona que “las consecuencias del cambio climático son irreversibles”, incluso, según los autores, las emisiones continuas de gases de efecto invernadero podrían quebrar un límite clave de la temperatura global en poco más de una década. Si bien, en los últimos años hemos visto cómo esta situación nos ha estado afectando cada vez más, quizás era necesario un titular tan lapidario para crear más conciencia sobre la situación del planeta pues no basta con preocuparnos, debemos ocuparnos del tema.

Si cada persona en el planeta cambia o agrega una acción en su rutina en la que ahorre energía, reduzca o reutilice “desechos” y esté consciente de no contaminar, podemos generar cambios rápidos y de gran alcance. Por ejemplo, tras la pandemia y las cuarentenas varias ciudades del mundo se dieron cuenta que, a través de la bicicleta, se podía producir un cambio de hábito fundamental para reducir las emisiones de gases contaminantes, descongestionar la ciudad y además utilizar un medio de transporte que conlleva beneficios para la salud. Incluso, según datos de Tembici, durante el 2020 se ahorraron 55,59 toneladas de CO2 por el uso de bicicletas compartidas “Bike Santiago” y sólo durante este año se han ahorrado más de 38 toneladas.

Actualmente en Chile ninguna ciudad se encuentra confinada y en este retorno a la “normalidad” no debemos dejar de hacer los cambios que hicimos. Solo transportándose en bicicleta puede cambiar la vida de una persona, pero si muchas personas pedalearan pueden cambiar una ciudad entera. Lo importante hoy, es reflexionar sobre cómo podemos aportar y a la larga evitar más estragos en el planeta.

Alex Ferreira
Country Manager de Tembici en Chile