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Servicio de Salud Metropolitana Sur pagará $80 millones por fallida operación de vesícula
Publicado por: Cristóbal Torres La información es de: Poder Judicial
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La Corte Suprema conden√≥ al Servicio de Salud Metropolitano Sur a pagar una indemnizaci√≥n de $80 millones a los padres del joven de 22 a√Īos que falleci√≥ por falta de servicio durante operaci√≥n a la ves√≠cula.

En fallo un√°nime, la Tercera Sala del m√°ximo tribunal ‚Äďintegrada por los ministros Sergio Mu√Īoz, Carlos Ar√°nguiz, Arturo Prado y los abogados (i) Jorge Lagos y Rafael G√≥mez‚Äď rechaz√≥ el recurso de casaci√≥n en el fondo deducido en contra de la sentencia, dictada por la Corte de Apelaciones de San Miguel, que confirm√≥ la mala praxis m√©dica del Hospital S√≥tero del R√≠o que caus√≥ la muerte de Harold Toro Gamboa, en octubre de 2011.

Respecto a los antecedentes del caso, el jueves 13 de octubre de ese a√Īo, debido a los fuertes dolores abdominales de Harold, √©ste fue trasladado hasta la urgencia del Hospital S√≥tero del R√≠o, recinto donde se le realiz√≥ un examen de sangre y lo derivaron a su hogar para luego retornar a las 12:00 por los resultados.

En dicha instancia, se le practicó una ecotomografía, disponiéndose finalmente que debía quedar hospitalizado con el diagnóstico de cálculos en las vías biliares y en la vesícula, en espera de una operación de urgencia programada para el día siguiente.

No obstante, los hechos descritos en el documento judicial describieron que el 14 de octubre no fue operado, se√Īal√°ndose que la fecha se cambi√≥ para el lunes 17 de octubre, en lo que se argument√≥ que el joven ten√≠a condiciones para esperar tres d√≠as m√°s.

Llegado el día, el joven continuaba con dolores y vómitos, por lo que se le realizó una endoscopía aproximadamente a las 12:00 del día, siendo operado vía laparoscópica de los cálculos detectados. Por lo anterior, el documento describió que los familiares del joven nunca fueron informados de manera correcta sobre los resultados.

Fue el 19 de octubre cuando el estado de salud del joven se complicó, por lo que fue derivado hasta la sala de pacientes graves y con aviso para dadores de sangre debido a que habría perdido sangre tras una hemorragia.

El 20 de octubre el médico le comunicó a la familia de Harold el grave estado de salud en el que se encontraba, donde se le realizó una nueva laparoscopía y dejando claro los horarios de visita.

Antes de las 20:00 horas se le comunic√≥ a la familia para que retornaran al hospital, puesto que el paciente se encontraba en muy mal estado, al llegar, Harold ya hab√≠a fallecido por una falla org√°nica m√ļltiple, shock s√©ptico y colangitis, seg√ļn el certificado m√©dico emitido por el hospital.

Fallo judicial

El fallo estableci√≥ que “es necesario se√Īalar que para establecer la falta de servicio los sentenciadores expresamente construyen presunciones judiciales a partir de la prueba documental, testimonial y confesional rendida en juicio, sin que sea efectivo que la responsabilidad asentada emane de la p√©rdida de la ficha cl√≠nica”.

Adem√°s, el documento judicial agreg√≥ que “aquello se se√Īala s√≥lo para dejar de manifiesto el funcionamiento administrativo defectuoso, el que no se vincula con la falta de servicio que genera la responsabilidad establecida en autos, que se relaciona exclusivamente con la infracci√≥n a la praxis m√©dica en la atenci√≥n que se le brind√≥ al paciente en el Hospital S√≥tero del R√≠o”.

La resoluci√≥n contin√ļa con que “la alteraci√≥n del onus probandi, para desestimar este reproche, basta se√Īalar que la base fundamental de tal alegaci√≥n es que la parte demandante no demostr√≥ la existencia de la falta de servicio, cuesti√≥n errada, pues aquello fue acreditado en autos”.

“Por otro lado ‚Äďcontin√ļa‚Äď, en atenci√≥n a las alegaciones del recurrente, se debe aclarar que en un juicio en que se pretende hacer efectiva la responsabilidad m√©dica, la actividad de la actora se debe dirigir al establecimiento de todos los presupuestos f√°cticos en que se sustenta su acci√≥n; en tanto, la actividad del demandado, debe apuntar al establecimiento de su diligencia”, describi√≥ el fallo.

En ese sentido concluy√≥ que “Lo anterior es relevante, toda vez que si el actor no acredita aquello que era de su cargo, es indiferente la actividad probatoria del demandado; sin embargo, cuando aquella rinde prueba que permite asentar los presupuestos de la acci√≥n ‚Äďcomo sucede en la especia- surge el escrutinio de la actividad de la demandada”.

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