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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Familias de Lonquimay viven a 80 metros del vertedero sin resolución sanitaria, confirman daño ambiental según sentencia. Vecinos acusan años de enfermedades, pérdidas económicas y abandono municipal. Tribunal Ambiental de Valdivia reconoció daño al recurso hídrico, pese a pruebas de impacto en la salud y la economía de las familias. Municipio de Lonquimay se defiende argumentando medidas a corto plazo, mientras vecinos exigen cierre del vertedero.

Una sentencia confirmó daño ambiental a familias de Lonquimay que viven a 80 metros del vertedero de esa comuna, que funciona sin resolución sanitaria. Acusan años de enfermedades, pérdidas económicas y abandono de parte del municipio

A solo 80 metros del vertedero municipal se encuentran las viviendas de cinco familias del sector Rucamanque, en la comuna de Lonquimay. Vivir junto al basural no solo ha generado un grave impacto ambiental; según los antecedentes que ya fueron presentados ante el Tribunal Ambiental de Valdivia, los vecinos han sufrido problemas de salud recurrentes y la pérdida de su principal fuente de ingresos.

Las acciones judiciales iniciaron en 2022, luego de que la Corte de Apelaciones rechazara un recurso de protección presentado por las familias. Posteriormente, la causa avanzó como una demanda por daño ambiental, que a fines de 2025 obtuvo una sentencia favorable, aunque solo reconoció el daño al recurso hídrico.

Todo esto, a pesar de que fotografías corroboran la presencia de tumores internos en gallinas y otros animales, que obligó a suspender el consumo y la comercialización de estos productos, además de registrar enfermedades gastrointestinales en los miembros de cada una de las familias.

Acusan abandono

Desde la defensa, encabezada por la abogada Carly Giesca, acusan abandono por parte del municipio de Lonquimay, al que responsabilizan tanto de la gestión del vertedero como de la falta de soluciones de fondo.

Además de vivir prácticamente al lado de la basura, las familias no cuentan con un sistema formal de agua potable.

Como medida de emergencia, el municipio implementó el suministro mediante camiones aljibe, solución que resulta insuficiente, especialmente en verano, donde la putrefacción se vuelve insoportable.

Consultado por el tema, el alcalde de Lonquimay, Eduardo Yáñez, señaló que no se puede referir al tema porque es familiar del primer abogado que llevó adelante la causa.

En su lugar se refirió el administrador municipal, quien explicó algunas medidas a corto plazo para dar solución a las familias y

afirmó que el objetivo es avanzar en el plan de cierre.

Para las familias, abandonar el lugar no es una opción. Los terrenos pertenecen a sus padres y tienen un valor sentimental importante. Además, vender una propiedad junto al vertedero implicaría recibir un precio muy bajo, por lo que no resulta viable.

Ahora en adelante continúan en un proceso legal donde esperan una indemnización por daño y perjuicio; sin embargo, mientras se mantiene la espera, que podría extenderse por dos años, exigen que este vertedero sea cerrado.

Finalmente, desde la Seremi de Salud de La Araucanía, indicaron que están analizando referirse al tema.