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Sábado 01 septiembre de 2018 | Publicado a las 10:18 · Actualizado a las 18:41
En la recta final: proyecto Dominga podría ser aprobado pese a rechazo científico
Publicado por: Mongabay Latam La información es de: Michelle Carrere
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Este artículo fue publicado originalmente en la revista internacional de conservación natural Mongabay Latam.

Cuando en febrero del 2017 una investigaci√≥n de Radio B√≠o B√≠o dio a conocer que el proyecto minero y portuario Dominga, estaba influenciado por negocios personales del actual presidente Sebasti√°n Pi√Īera, comenz√≥ a desentramarse una compleja red de conflictos de inter√©s. Sospechas de v√≠nculos con hechos de corrupci√≥n e irregularidades en el proceso de evaluaci√≥n ambiental sazonaron el esc√°ndalo.

El controvertido panorama pol√≠tico en el que se inserta el proyecto minero-portuario Dominga lo ha llevado a ocupar constantemente los titulares de los medios de comunicaci√≥n, y esto le ha restado importancia a los aspectos t√©cnico-ambientales que han quedado relegados a un segundo plano, dentro del debate. Lo cierto es que tanto detractores como defensores del proyecto acusan presiones pol√≠ticas e ilegalidades en el proceso de evaluaci√≥n ambiental. Este reportaje plantea un regreso a la pregunta central: ¬Ņpuede el proyecto Dominga da√Īar una de las zonas de mayor biodiversidad marina del mundo?

La bella vista desde el balcón de Dominga

Si Dominga ve la luz, anualmente 12 millones de toneladas de hierro ser√°n extra√≠das desde el interior de la tierra, m√°s otras 150 mil toneladas de concentrado de cobre, durante 26,5 a√Īos. Un total de 318 mil millones de toneladas de hierro.

Adem√°s de la extracci√≥n del mineral, Dominga contempla el procesamiento y el embarque del concentrado de hierro en un puerto propio. Desde ah√≠, tres a cuatro barcos mensuales transportar√≠an el mineral, hacia el mercado asi√°tico, para su comercializaci√≥n. Todo ello por una inversi√≥n inicial evaluada en US $2500 millones, que promete generar 10 000 puestos de trabajo durante la construcci√≥n y 1450 empleos permanentes durante la operaci√≥n. N√ļmeros atractivos en una de las comunas con mayor tasa de desempleo del pa√≠s: La Higuera, regi√≥n de Coquimbo. El ‚Äúnorte chico‚ÄĚ, como le llaman. La antesala de lo grande: Atacama, el desierto m√°s √°rido del mundo.

35 kil√≥metros al norte de lo que ser√≠a el puerto Dominga existe una de las zonas de mayor biodiversidad marina en el mundo protegida por la Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt y las Reservas Marinas Isla Cha√Īaral e Isla Choro y Damas.

Oceana Chile
Oceana Chile

Estas √°reas protegidas forman parte de una regi√≥n m√°s amplia, conocida como el archipi√©lago de Humboldt, que va desde Punto Poroto por el sur hasta Punta P√°jaros por el Norte. (ver mapa) Esta √°rea es, desde hace a√Īos, Sitio Prioritario para la Conservaci√≥n puesto que aqu√≠ ocurre el fen√≥meno oceanogr√°fico llamado Surgencia o afloramiento. Tambi√©n presente a lo largo de las costas de √Āfrica del Sur, noroeste de √Āfrica, oeste de Estados Unidos y Chile-Per√ļ, la surgencia es el movimiento de masas de agua profundas, fr√≠as y ricas en nutrientes que ascienden a la superficie, fertiliz√°ndola.

Una extraordinaria biodiversidad surge entonces, atrayendo a especies de toda la cadena trófica que llegan hasta este lugar para alimentarse. Los niveles más altos de krill se encuentran en este sector, así como los de anchovetas, ambos alimentos esenciales en la dieta de los mamíferos marinos y de las aves protegidas en las reservas. Esta exuberancia también sostiene las pesquerías artesanales más productivas de la región centro y norte de Chile.

Hasta 560 especies marinas son posibles de encontrar en este lugar, clasificadas en 187 especies de macroalgas e invertebrados, 122 de aves, 21 de mam√≠feros marinos y 68 de peces. El 50 % de estas aves y mam√≠feros marinos se encuentran en estado Vulnerable y algunos de ellos En Peligro de extinci√≥n, seg√ļn la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Uni√≥n Internacional para la Conservaci√≥n de la Naturaleza (UICN). El Ping√ľino de Humboldt es una de estas especies en estado Vulnerable, y la reserva que lleva su nombre es el hogar m√°s grande que tiene en el mundo, con el 80 % de su poblaci√≥n total. La √ļnica colonia residente de delf√≠n nariz de botella de Chile habita este sector costero. Tambi√©n El Chungungo y el Yunco, todos en estado Vulnerable, viven en este refugio.

Adem√°s, la √ļltima investigaci√≥n realizada por acad√©micos de la Universidad Cat√≥lica del Norte demuestra que 14 especies de cet√°ceos se encuentra en el Sistema de Bah√≠as de Coquimbo. En diciembre, cuando comienza el verano austral, las ballenas viajan en su migraci√≥n anual de sur a norte. Y aqu√≠, frente a las Islas Choro y Damas, se detienen para hacer un descanso, antes de continuar su viaje hasta aguas tropicales donde se reproducir√°n.

Ballena de aleta en archipiélago de Humboldt | Eduardo Sorensen
Ballena de aleta en archipiélago de Humboldt | Eduardo Sorensen

La delgada línea base

Seg√ļn la ley chilena, cada Estudio de Impacto Ambiental debe establecer, para que sea evaluado por el Servicio de Evaluaci√≥n Ambiental (SEA), una l√≠nea base o √°rea de influencia. Esto es ‚Äúla extensi√≥n geogr√°fica y territorial de cada uno de los componentes ambientales que potencialmente pueden ser afectados por el proyecto‚ÄĚ.

Cuando Andes Iron SPA, matriz de minera Dominga, present√≥ el estudio ante el SEA en 2013, estableci√≥ que, seg√ļn los estudios realizados por la empresa y la bibliograf√≠a recabada, la l√≠nea base marina comprend√≠a la Bah√≠a Totoralillo Norte, que es donde se encontrar√≠a emplazado el puerto Dominga, y que ‚Äúno existen √°reas bajo protecci√≥n oficial o sitios prioritarios‚ÄĚ.

La respuesta tanto del Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA) como de la Corporaci√≥n Nacional Forestal (CORFO), los dos organismos encargados de administrar las √°reas protegidas del pa√≠s, fue que la l√≠nea base subestimaba los impactos del proyecto. SERNAPESCA solicit√≥ ‚Äúincluir en el √°rea de influencia a la reserva Marina Isla Choro y Damas y la Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt‚ÄĚ. CONAF corrobor√≥ esa opini√≥n, argumentando que las caracter√≠sticas de las corrientes marinas en este lugar y el comportamiento alimenticio de la fauna que vive en las √°reas de conservaci√≥n, har√≠an que Dominga impacte inevitablemente las reservas.

Ping√ľinos de Humboldt en Reserva Nacional | Eduardo Sorensen, Oceana
Ping√ľinos de Humboldt en Reserva Nacional | Eduardo Sorensen, Oceana

Ya en 2004, la comunidad cient√≠fica hab√≠a comenzado a entregar argumentos para declarar la protecci√≥n efectiva del archipi√©lago de Humboldt, el que actualmente es Sitio Prioritario para la Conservaci√≥n. El proyecto avanz√≥ y fue aprobado por unanimidad en el Consejo de Ministros el a√Īo pasado, pero finalmente el decreto que lo har√≠a realidad no se firm√≥.

La raz√≥n para proteger esta franja es que, seg√ļn explica el cient√≠fico especializado en conservaci√≥n marina Dr. Carlos Gaymer, todos los animales que viven en las Reservas Ping√ľino de Humboldt, Isla Cha√Īaral e Isla Choros y Damas, no se alimentan en dichas islas. Sino que su principal zona de alimentaci√≥n es Totoralillo Norte, Chungungo y toda el √°rea costera que va desde Caleta de Hornos hasta Punta de Choros.

Gaymer, Coordinador regional de WCPA-Marine para el sudeste del Pac√≠fico, miembro e investigador del N√ļcleo Milenio de Ecolog√≠a y Manejo Sustentable de Islas Oce√°nicas (ESMOI), del Centro de Estudios Avanzados en Zonas √Āridas (CEAZA) y de la Universidad Cat√≥lica del Norte, explica que, parad√≥jicamente, ‚Äúlas zonas de alimentaci√≥n de las especies que est√°n siendo protegidas por la reserva, no est√°n protegidas. Y ning√ļn sentido tiene proteger las √°reas de nidificaci√≥n si no proteges sus √°reas de alimentaci√≥n‚ÄĚ. Esto, puesto que, seg√ļn se√Īala el Plan de Conservaci√≥n para el Ping√ľino de Humboldt ‚Äúla degradaci√≥n de los sitios de alimentaci√≥n es la amenaza prioritaria en cuanto alcance, gravedad e irreversibilidad‚ÄĚ. Es por eso que, en junio de ese a√Īo, 200 cient√≠ficos de las ciencias del mar enviaron una carta abierta al presidente Sebasti√°n Pi√Īera, solicit√°ndole que se firme el decreto que qued√≥ pendiente el a√Īo pasado y se haga efectiva, finalmente, la protecci√≥n de esta franja costera.

La urgencia de los científicos para que ello ocurra tiene que ver principalmente con que, en definitiva, Dominga se instalaría en medio del restaurante de las especies protegidas.

Teniendo esto en cuenta, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y el Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA), los organismos del Estado encargados de las áreas protegidas, pidieron a la empresa incluir las reservas dentro del área de influencia.

Especies protegidas de la Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt y Reserva Marina Isla Choro y Damas | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen
Especies protegidas de la Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt y Reserva Marina Isla Choro y Damas | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen

Pero seg√ļn el Estudio de Impacto Ambiental de Dominga, presentado por la empresa, las investigaciones cient√≠ficas especifican que, para el Ping√ľino de Humboldt y el Yunco ‚Äúse establece un √°rea de alimentaci√≥n de 5 km de radio alrededor de los sitios de nidificaci√≥n‚ÄĚ. Una afirmaci√≥n contraria a los estudios que cita Carlos Gaymer y que se√Īalan que las aves se desplazan hasta 40 kil√≥metros en busca de alimento, el que encuentran principalmente en la zona donde se instalar√° el puerto de Dominga.

Al leer esto CONAF respondi√≥ enf√°tica, asegurando que la informaci√≥n entregada por la empresa rescataba parcialmente datos extra√≠dos de un estudio. Carlos Gaymer cont√≥ a Mongabay Latam que ‚Äúcuando la empresa lleg√≥ a la regi√≥n, lo primero que hizo fue reunirse con los cient√≠ficos que llevan d√©cadas trabajando en la zona. Los cient√≠ficos, lo que hicimos fue aportarles toda la informaci√≥n que estaba disponible para que tuvieran lo mejor para hacer sus estudios. Pues bien, lo que nosotros vimos claramente en este proceso, es que a la empresa no le conven√≠a la informaci√≥n cient√≠fica que estaba generada y publicada, porque iba en contra de lo que a ellos les interesaba que se diera a conocer en su Estudio de Impacto Ambiental‚ÄĚ.

Hasta el cierre de esta edición, Andes Iron SPA no respondió a las preguntas de Mongabay Latam.

Otras razones especificadas en las m√°s de 10 000 p√°ginas del documento de evaluaci√≥n, hacen que CONAF insista en la necesidad de incluir las reservas en la l√≠nea base del proyecto. No hacerlo, ‚Äúconlleva a la ausencia de informaci√≥n esencial, impidiendo efectuar un an√°lisis de las caracter√≠sticas del proyecto‚ÄĚ. Sin la informaci√≥n adecuada, ning√ļn dise√Īo de reparaci√≥n, mitigaci√≥n y compensaci√≥n podr√≠a hacerse cargo de los reales alcances del proyecto, asegura.

La Conaf sola en la batalla

En enero del 2016, uno de los mayores críticos al proyecto abandonó la pelea: SERNAPESCA. En la respuesta a la adenda 2 presentada por Andes Iron, había desistido de incluir las áreas protegidas en la línea base del proyecto. Hasta entonces, las observaciones de SERNAPESCA habían sido firmadas por el Director Regional Jaime Molina. Pero esta vez, era el Director Regional Subrogante (o subdirector) y actual Director Regional, Cristian López, quien firmaba.

Mongabay Latam accedi√≥ a informaci√≥n de la oficina regional de SERNAPESCA en Coquimbo. Dicha informaci√≥n asegura que el pronunciamiento inicial de la instituci√≥n sobre la adenda 2 s√≠ hac√≠a menci√≥n a la necesidad de integrar las reservas dentro de la l√≠nea base, pero fue en la oficina central, en Valpara√≠so, donde decidieron eliminar ese punto. Al ser consultada la oficina central sobre las razones que tuvo para omitir la observaci√≥n, se√Īalaron a este medio que ‚Äúluego de tener a la vista los antecedentes aportados por la empresa (‚Ķ) llega a la conclusi√≥n, que la pretensi√≥n inicial de ampliar el √°rea de influencia a la Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt y Reserva Marina Islas Choros y Damas, no se justifica‚Ķ‚ÄĚ.

Pescadores artesanales recogiendo la producci√≥n de locos de una de las pesquer√≠as cercanas al proyecto Dominga | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen
Pescadores artesanales recogiendo la producci√≥n de locos de una de las pesquer√≠as cercanas al proyecto Dominga | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen

Los testimonios obtenidos por Mongabay Latam aseguran, sin embargo, que la explicaci√≥n que ofreci√≥ la oficina central a la regi√≥n, nada ten√≠a que ver con aspectos t√©cnicos cient√≠ficos. La raz√≥n para eliminar el requerimiento, de incluir las reservas dentro del √°rea de influencia, era que esta observaci√≥n hab√≠a sido se√Īalada, por la regi√≥n, en un cap√≠tulo incorrecto dentro del informe. Seg√ļn Valpara√≠so, por decreto (N¬į40-2013) las observaciones respecto a ‚Äúla descripci√≥n del √°rea de influencia se deben efectuar dentro -del cap√≠tulo-¬ęDescripci√≥n del Proyecto¬Ľ, pero en nuestro pronunciamiento regional se plante√≥ el requerimiento en otro cap√≠tulo.‚ÄĚ Valpara√≠so habr√≠a argumentado que ese error era una falta a la normativa. La observaci√≥n de SERNAPESCA en Coquimbo fue por ello eliminada y CONAF qued√≥ solo en la batalla.

Mongabay Latam revis√≥ el decreto citado y confirm√≥ que en √©l no se menciona la especificaci√≥n se√Īalada por la oficina central. Es m√°s, indica claramente que el √°rea de influencia y la descripci√≥n del proyecto son cap√≠tulos distintos. La solicitud de sumar las reservas dentro de la l√≠nea base no debi√≥ entonces ser eliminada, o al menos no con la argumentaci√≥n que se entreg√≥.

Sergio Cort√©s, dirigente de la Asociaci√≥n de Funcionarios de SERNAPESCA, confirma que la opini√≥n cient√≠fica en la regi√≥n no hab√≠a cambiado y que luego de que los cient√≠ficos vieran su opini√≥n cercenada, la Asociaci√≥n intent√≥ levantar un alegato para apoyar y defender el trabajo de los colegas. Pero la intenci√≥n no logr√≥ concretarse y ning√ļn documento oficial, que diera cuenta de lo que hab√≠a sucedido, se gener√≥. Cort√©s explica que ello se debi√≥ a que SERNAPESCA es un servicio centralizado. Es decir que todas las oficinas regionales se rigen por la oficina central y como tal, no se puede objetar lo que √©sta √ļltima dictamina.

Cruz Grande y el AS ganador

Un a√Īo antes, en enero 2015, se hab√≠a dado por aprobado el estudio de impacto ambiental de otro puerto. Uno ubicado a tan solo cinco kil√≥metros de Dominga. Puerto Cruz Grande, perteneciente a la Compa√Ī√≠a de Acero del Pac√≠fico (CAP), el principal grupo minero sider√ļrgico de Chile. Desde ah√≠ se embarcar√°n 13,5 millones de toneladas de mineral al a√Īo y transitar√°n anualmente 75 barcos cargueros. 1,5 millones m√°s de material y unas 30 embarcaciones m√°s que Dominga.

La buena noticia para Andes Iron era que dicho proyecto, que se encuentra incluso cinco kil√≥metros m√°s cerca que Dominga de la Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt, hab√≠a sido aprobado a√ļn cuando su l√≠nea base no consideraba las √°reas protegidas.

No solo ambos proyectos son similares por su actividad, capacidad y cercanía geográfica, sino que es posible encontrar, en los documentos del proceso de evaluación de Cruz Grande, observaciones prácticamente idénticas a las que recibió Dominga.

Pero el detalle que salta a la vista es que en respuesta a la adenda presentada por la Compa√Ī√≠a de Acero del Pac√≠fico, como complemento a su Estudio de Impacto Ambiental, el Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA) se√Īala que ‚ÄúEl titular excluye de su √°rea de influencia a las √°reas legalmente protegidas Reserva Marina Isla Choros y Damas y Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt por encontrase estas a 30 kil√≥metros de distancia (‚Ķ) lo que no puede ser esgrimido como argumento t√©cnico sin una evaluaci√≥n previa de los eventuales riesgos asociados a la actividad portuaria‚ÄĚ.

Para CAP, de ninguna manera el proyecto y la magnitud de sus actividades alcanzar√≠an el √°mbito de las reservas. ‚ÄúLos impactos identificados se circunscriben a un √°mbito acotado, que de ninguna forma puede conllevar una disminuci√≥n del h√°bitat disponible para estas especies, ni sus variados recursos alimentarios‚ÄĚ se√Īala.

Delf√≠n nariz de botella en el Archipi√©lago de Humboldt (Sitio Prioritario para la Conservaci√≥n) | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen
Delf√≠n nariz de botella en el Archipi√©lago de Humboldt (Sitio Prioritario para la Conservaci√≥n) | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen

Sin embargo, SERNAPESCA mantuvo firme su posici√≥n y la confirm√≥ en la siguiente adenda presentada por la compa√Ī√≠a.

CONAF, por su parte, apoyaba dicha postura, argumentando las mismas razones que refiere en el caso del proyecto Dominga.

Pero la posici√≥n firme de SERNAPESCA, aunque dur√≥ m√°s que en el caso de Dominga, cay√≥ finalmente cuando tuvo que responder a la tercera adenda presentada por la Compa√Ī√≠a de Acero del Pac√≠fico. Una sorpresa para quienes hab√≠an seguido su defensa frente a la protecci√≥n de las reservas. La instituci√≥n pesquera desisti√≥ de la necesidad de incluir en la l√≠nea base a las √°reas marinas protegidas. El documento que omit√≠a lo que antes el organismo hab√≠a defendido categ√≥ricamente, est√° firmado, al igual que en el caso de Dominga, por Cristian L√≥pez.

El proyecto Cruz Grande fue finalmente aprobado por el Comité Evaluador, a pesar de la oposición de CONAF, y Dominga encontró el As que necesitaba para ganar la partida.

La cuarta es la vencida

Con el antecedente a favor de Cruz Grande, Dominga prepar√≥ su tercera adenda para responder a las solicitudes de los evaluadores y decidi√≥ acoger la solicitud de ampliar su √°rea de afectaci√≥n, tomando en cuenta lo que hab√≠a sido aprobado para la Compa√Ī√≠a de Acero del Pac√≠fico. As√≠, en su nueva l√≠nea base incluy√≥ las √°reas de navegaci√≥n, pero dej√≥ fuera una vez m√°s las √°reas protegidas. Considerando a Cruz Grande como un proyecto hom√≥nimo, con incluso mayor tr√°fico mar√≠timo y mayor carga de mineral, no hab√≠a raz√≥n para que lo que hab√≠a sido aceptado para dicho puerto, no fuera aceptado para Dominga.

Marisquero recogiendo la producci√≥n de machas de una de una zona cercana al proyecto Dominga | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen
Marisquero recogiendo la producci√≥n de machas de una de una zona cercana al proyecto Dominga | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen

En noviembre del 2016, la tercera adenda de Andes Iron lleg√≥ y los organismos evaluadores hicieron sus observaciones. CONAF insisti√≥, esta vez solo, en su principal argumento: la incorrecta delimitaci√≥n de la l√≠nea base. Esa era supuestamente, seg√ļn hab√≠an sido informados todos los organismos evaluadores, la √ļltima adenda.Pero dos meses despu√©s se present√≥, para sorpresa de la regi√≥n de Coquimbo, un cuarto Informe con puntos a aclarar, lo que significaba que Andes Iron presentar√≠a una cuarta adenda.

Este informe hab√≠a sido redactado, al contrario de los anteriores, desde la oficina central del Servicio de Evaluaci√≥n Ambiental (SEA), con sede en en Santiago, y desestimaba por completo la competencia de CONAF para referirse sobre recursos hidrobiol√≥gicos. Por primera vez, en cuatro a√Īos de evaluaci√≥n del proyecto, el informe del SEA estim√≥ que CONAF observ√≥ sobre materias que son propias de la Subsecretar√≠a de Pesca y Acuicultura, el organismo que por definici√≥n ‚Äúregula y administra la actividad pesquera y de acuicultura‚ÄĚ. As√≠, sin m√°s, el cap√≠tulo referente a incluir las reservas dentro de la l√≠nea base del proyecto qued√≥ cerrado.

En febrero del 2017, el SEA publicó el Informe Consolidado de Evaluación Ambiental, recomendando a la Comisión de Evaluación, la siguiente instancia evaluadora, aprobar el proyecto.

Vuelco inesperado

Contrario a lo esperado, la Comisión de Evaluación y luego el Comité de Ministros para la Sustentabilidad desaprobaron el proyecto minero y portuario Dominga, a pesar de la recomendación del SEA de aprobarlo. Andes Iron no lo podía creer.

La empresa acudi√≥ entonces al Tribunal Ambiental, acusando arbitrariedad e ilegalidad en la decisi√≥n de rechazar su proyecto, puesto que ‚Äútenemos una l√≠nea base que fue la misma aceptada en el caso del proyecto Cruz Grande‚ÄĚ. Para la empresa, la arbitrariedad se deb√≠a a que unos pocos d√≠as antes de que el SEA diera su visto bueno al proyecto, la prensa hab√≠a destapado los negocios del entonces expresidente Sebasti√°n Pi√Īera asociados a Dominga. Las razones para rechazar el proyecto, seg√ļn la empresa, estaban ligadas a posturas partidistas y no a las razones t√©cnicas que, de acuerdo a la decisi√≥n del SEA, comprobaban la viabilidad ambiental de Dominga.

Ping√ľinos de Humboldt en la Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen
Ping√ľinos de Humboldt en la Reserva Nacional Ping√ľino de Humboldt | Oceana ‚Äď Eduardo Sorensen

Fue entonces que el SEA regional de Coquimbo denunci√≥ haber recibido presiones desde Santiago para recomendar la aprobaci√≥n del proyecto. Un sumario interno se abri√≥ para investigar el caso. Las acusaciones se centraron en la aparici√≥n del cuarto informe, que desestimaba las competencias de CONAF y daba oportunidad a la empresa de entregar una cuarta adenda. Seg√ļn las declaraciones que aparecen en el sumario, el informe hab√≠a sido enviado a Coquimbo con la orden de publicarlo sin realizar cambios ni comentarios.

Tras la investigación, el Servicio de Evaluación Ambiental estimó que no habían fundamentos para considerar irregularidades en el proceso y se cerró el sumario. Sin embargo, en dicha investigación nunca fueron llamados a declarar funcionarios de SERNAPESCA de Coquimbo, quienes ya habían visto cómo sus informes eran mutilados en las oficinas centrales, mucho antes del polémico cuarto informe. Tampoco fueron llamados a declarar funcionarios del CONAF.

En abril del 2018, el Tribunal Ambiental falló a favor de Andes Iron. El proyecto se encuentra actualmente en la Corte Suprema, luego de que la ONG Oceana interpusiera un recurso de casación para dejar sin efecto la sentencia del Tribunal.

Liesbeth van der Meer, Directora de Oceana Chile, se√Īala que se dirigieron a la Corte Suprema porque ‚Äúla sentencia del Tribunal Ambiental no se pronunci√≥ sobre el fondo del asunto, es decir, los aspectos t√©cnicos del proyecto. Nada dijo sobre si es o no viable en t√©rminos ambientales‚ÄĚ. La decisi√≥n de la Corte Suprema podr√≠a a√ļn demorar lo que queda de este a√Īo 2018.

En los √ļltimos a√Īos, Chile pas√≥ de tener un 4.4% de su superficie marina con alg√ļn grado de protecci√≥n, a tener un 42%. Hoy es el pa√≠s l√≠der mundial en conservaci√≥n marina. Sin embargo, la omisi√≥n de la opini√≥n cient√≠fica, en los procesos de evaluaci√≥n ambiental, permite al menos dudar sobre el real peso que tiene la ciencia, en las decisiones que involucran la conservaci√≥n marina. Luego del esfuerzo pol√≠tico, que ha sido aplaudido en todo el mundo, la discusi√≥n recae sobre las garant√≠as para que se proteja, efectivamente, las reservas.

Este artículo fue publicado originalmente en la revista internacional de conservación natural Mongabay Latam.

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