La policía federal de Estados Unidos (FBI) investiga un presunto plan para difamar al jefe de la pesquisa sobre la eventual injerencia de Rusia en las elecciones de 2016, Robert Mueller, pagando a mujeres para acusarlo de acoso sexual, dijo el martes su oficina.

El plan se conoció luego de que una mujer que dijo haber trabajado para Mueller hace décadas le contó a varios periodistas que le habían ofrecido 20.000 dólares para acusar a Mueller de conducta sexual inapropiada.

“Cuando nos enteramos la semana pasada de alegaciones de que se ofreció dinero a mujeres para hacer declaraciones falsas sobre el fiscal especial, inmediatamente remitimos el asunto al FBI para su investigación”, dijo el portavoz de Mueller, Peter Carr.

Carr no brindó más detalles, pero el sitio informativo HillReporter.com dijo que el plan se conoció la semana pasada después de que una mujer se comunicara con ellos y con otros reporteros diciendo que le habían ofrecido dinero en efectivo para hacer denuncias contra Mueller.

La mujer, que no fue identificada y desde entonces ha desaparecido, dijo en un correo electrónico a varios periodistas que la persona que la contactó afirmaba que trabajaba para Jack Burkman, uno de los principales presentadores de radio del país y prominente cabildero de Washington, según HillReporter.com.

El 20 de octubre, Burkman anunció en su página de Facebook tener evidencias que mostraban que Mueller es alcohólico y que siete mujeres decían haber sido acosadas por él, con afirmaciones que se remontaban a cuatro décadas o más.

Exjefe del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Mueller fue encomendado el año pasado a investigar si la campaña electoral del presidente Donald Trump coludió con los esfuerzos rusos para tratar de dañar a su oponente, Hillary Clinton.

La investigación de Mueller se ha ampliado para examinar los posibles intentos por parte del propio Trump de obstruir la pesquisa, lo que, de probarse, podría conducir al juicio político del presidente.

La declaración de Carr dejó claro que la oficina de Mueller se toma en serio las acusaciones de un plan para difamarlo.