El mandatario socialista Nicolás Maduro ordenó una semana de “cuarentena radical” en toda Venezuela, justo cuando el país caribeño rompió este domingo la barrera de los 20.000 casos de COVID-19, según reportes oficiales.

“Vamos a la cuarentena radical todo el mapa de Venezuela”, dijo Maduro durante una alocución transmitida por la televisión gubernamental en la que lo acompañó su esposa, Cilia Flores, y el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.

La decisión se enmarca dentro de un esquema de confinamiento llamado “7+7” vigente desde junio, que alterna siete días de “cuarentena radical” con siete de “flexibilización” que permiten actividades de sectores económicos distintos a alimentación, salud o seguridad.

Ciudades como Caracas, ahora convertida en epicentro del nuevo coronavirus, y los vecinos estados Miranda y La Guaira, han estado bajo “cuarentena radical” desde el 15 de julio. Antes, regiones como Zulia, en la frontera con Colombia, ya habían entrando en un confinamiento reforzado por el avance de casos.

A partir del lunes 10 de agosto se aplicará una semana de “flexibilización” en todo el país, expresó Maduro desde el patio de la “casona presidencial” de Caracas, convertida en museo.

Venezuela, con 30 millones de habitantes, suma 20.206 contagios y 176 muertes, de acuerdo con cifras oficiales, cuestionadas por organizaciones como Human Rights Watch al considerarlas poco confiables.

La pandemia encuentra a la otrora potencia petrolera golpeada por seis años de recesión y la inflación más alta del mundo, lo que complica a la mayoría de los venezolanos el cumplimiento del confinamiento decretado desde el 16 de marzo.