Vida
G0ys: hombres que tienen sexo con otros hombres pero que no son gays…necesariamente
Publicado por: Pablo Cabeza
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La diversidad sexual es un t√©rmino que se utiliza a menudo para referirse a la variedad de orientaciones sexuales que se reconocen actualmente, la clasificaci√≥n m√°s com√ļn es la sigla LGBTI, que agrupa a personas que se identifican como lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersexuales, sin embargo, existen otros planteamientos que se√Īalan que esta clasificaci√≥n es insuficiente para describir lo complejo de la sexualidad humana.

En este contexto, son varios los movimientos que han surgido durante los √ļltimos a√Īos como producto de la agrupaci√≥n de personas que no se identifican con las nomenclaturas existentes ampliamente conocidas.

As√≠ en los √ļltimos a√Īos, ha surgido un movimiento relativamente nuevo denominado ‚ÄúG0ys‚ÄĚ, y que abarca a hombres que a pesar de sentir atracci√≥n sexual por otros hombres e incluso tener contacto √≠ntimo con ellos, no se definen como gays o bisexuales, pues no est√°n de acuerdo con la ‚Äúcultura‚ÄĚ o m√°s bien los estereotipos que √©stos representan.

Pero el punto que m√°s los distingue, seg√ļn ellos, es que pese a tener relaciones sexuales con otros hombres, no practican el sexo anal. Es por eso que el ‚Äú0‚ÄĚ en la palabra, reemplaza la letra ‚ÄúA‚ÄĚ, de ‚Äúanal‚ÄĚ.

Si bien es respetable que cada uno manifieste su sexualidad como lo desee, el punto de conflicto son los argumentos que este movimiento ha utilizado para describir el hecho de no practicar el coito anal.
Y es que para los g0ys este tipo de pr√°ctica resulta un tanto denigrante, pues para ellos la persona que ‚Äúrecibe‚ÄĚ queda en un nivel inferior y termina siendo dominado por el sujeto que penetra, lo que a su juicio implica la p√©rdida de la ‚Äúhombr√≠a‚ÄĚ.

Brokeback Mountain (2005)

En ese mismo contexto, los m√°s radicales creen que el sujeto penetrado asumir√≠a naturalmente el ‚Äúrol de mujer‚ÄĚ y el otro el de hombre. As√≠, el primero queda en un ‚Äúnivel inferior‚ÄĚ, e ir√≥nicamente creen en la “igualdad” a la hora del sexo.

Es por eso que las pr√°cticas sexuales m√°s comunes a las que recurren los g0ys tienen que ver con lo que se conoce como ‚Äúfrot‚ÄĚ, o sexo de frotamiento, y contacto superficial. Hay quienes tambi√©n practican el sexo oral, y otros que exploran su sexualidad de diversas maneras, pero lo m√°s importante es no caer en la penetraci√≥n anal.

Como se√Īalamos anteriormente, lo pol√©mico de este asunto es la generalizaci√≥n de los gays como entes ‚Äúafeminados‚ÄĚ y m√°s a√ļn, hallar que lo femenino, propiamente tal, supone inferioridad. Lo mismo ocurre con la idea de que ser penetrado en una relaci√≥n homoafectiva es algo denigrante, asign√°ndosele autom√°ticamente a un¬†rol femenino.

En Internet podemos encontrar dos grandes organizaciones que agrupan a las personas que se identifican con esta “filosof√≠a”, y si bien no todos son igual de radicales, s√≠ existen muchos que adoptan este discurso machista, homof√≥bico y mis√≥gino.

G0ys.org en Estados Unidos y Hetero G0y en Brasil, país que lleva la delantera en este movimiento en la web y redes sociales, son las plataformas encargadas de difundir todo tipo de información respecto a los g0ys.

Tan fuerte ha sido la presencia en Brasil de este movimiento, que fue all√≠ donde se cre√≥ la bandera que pretende identificar a este grupo de hombres. Su autor, quien se identifica en Facebook como Joseph Campestri, es un estudiante de sociolog√≠a brasile√Īo y se ha convertido en un gran divulgador de este movimiento, dando charlas tanto en su pa√≠s como en Estados Unidos.

Bandera G0y | G0ys.org

En una entrevista publicada por el Huffington Post de Brasil, el joven explica que para √©l, identificarse como g0y tiene que ver simplemente con el gusto de ‚Äúconservar su masculinidad‚ÄĚ y porque no siente ‚Äúnecesidad de recurrir al sexo anal‚ÄĚ.

Tambi√©n explica que si bien en Estados Unidos son m√°s ortodoxos con el tema y hablan sobre la inferioridad al asumir roles socialmente definidos como femeninos, en Brasil son mucho m√°s abiertos y no se consideran machistas ni mis√≥ginos. ‚ÄúLa mayor√≠a de los g0ys se relacionan sexualmente con mujeres y otros que no, no es nada contra las mujeres ni contra lo femenino. Se trata de ser hombre y apreciar lo masculino, eso no es misoginia. ¬ŅPor qu√© no puede ser visto como un poco de amor propio?‚ÄĚ, se√Īala.

‚ÄúLos g0ys aprecian lo masculino y no son mejores personas que otros seres humanos por eso, son personas con cualidades y defectos como otros, son hombres con ‚Äėciertas particularidades‚Äô‚ÄĚ, agrega.

En tanto, para la psic√≥loga y feminista Laura Leal, el tema es un poco m√°s complejo pero nada nuevo, pues cree que el ‚Äúamor hacia lo masculino‚ÄĚ de este tipo de personas, s√≥lo devela una misoginia internalizada, pues nuevamente se asocia la idea de lo femenino como un objeto de deseo y no de vivencia. ‚ÄúEstos planteamientos avalan la idea de que las mujeres son el objeto y lo masculino es el sujeto de deseo”, indic√≥.

Instagram

Respecto al cuestionamiento o rechazo de los ‚Äúg0ys‚ÄĚ frente al sexo anal, Leal se√Īala que no es m√°s que un resultado de la heteronorma que impera en nuestra sociedad actual, y que dentro de su sistema de normas ‚Äúlas mujeres somos las que ‘debemos recibir’ y los hombres¬†‘dar’, por lo que se asume como normal que el cuerpo de las mujeres sea el penetrable y el del hombre el penetrador‚ÄĚ, explica.

Sobre los roles y estereotipos de g√©nero en los que se basa este movimiento, la psic√≥loga se√Īala que √©stos cumplen un rol biopol√≠tico importante en nuestra sociedad, donde lo femenino tiene sus propias caracter√≠sticas y la hombr√≠a las suyas. En este contexto, ‚Äúquienes se asumen o identifican como g0ys, tienen una clara interpretaci√≥n ‚Äúpositiva‚ÄĚ de la masculinidad y sus roles, como una base para “desvalorizar lo femenino‚ÄĚ.

‚ÄúA mi juicio, todo esto viene del imaginario del ideal social patriarcal, algo as√≠ como ‚Äėhombres que tienen sexo con hombres, pero que no por eso dejan de ser hombres‚Äô. Ac√° se juega la hombr√≠a y la masculinidad como la carta m√°s importante a la hora de relacionarse afectiva y sexualmente‚ÄĚ, explic√≥.

Como tambi√©n existen quienes se reconocen heterosexuales dentro de este movimiento, la activista indica que la l√≥gica que debe funcionar para ellos, ser√≠a algo: ‚ÄúTengo sexo con hombres masculinos y con mujeres femeninas, pero yo sigo siendo hombre y no gay, porque adopto y sigo pr√°cticas y comportamientos machistas‚ÄĚ.

Por √ļltimo, agrega que en su experiencia tambi√©n ha visto casos de mujeres que se asumen ‚Äúlesbianas de verdad‚ÄĚ y que no tienen pr√°cticas penetrativas al considerarlas ‚Äúmasculinas‚ÄĚ u otras mujeres heterosexuales que no se masturban por creer que es un ‚Äúacto l√©sbico‚ÄĚ, y lo ven como algo negativo.

Para Laura, son este tipo de discusiones las que avalan la necesidad de abolir el sistema de g√©neros, pues estas ‚Äúnuevas tendencias‚ÄĚ s√≥lo vienen a reforzar un sistema violento, binario y que poco tiene que ver con lo complejo de la sexualidad humana.

‚ÄúCreo que como hombres podr√≠an dar un paso triunfante al momento de asumir que es normal que hombres se deseen y/o amen entre hombres, sin embargo, al cumplir fielmente con su rol de¬†‘machos’, mantienen el sistema patriarcal, ese que no los hace perder sus privilegios de ‚Äėmachos dominantes‚Äô‚ÄĚ, concluy√≥.

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