VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Bad Bunny sorprendió en el Super Bowl con un show latinoamericano histórico, incluyendo un momento especial donde entregó su Grammy a un niño. Muchos creyeron que era Liam Conejo Ramos, detenido por inmigración, pero en realidad era el actor Lincoln Fox, que lo representaba de niño.

Sin duda, la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl, con sus más icónicas canciones de su álbum ganador de un Grammy, y con una puesta en escena con un trasfondo simbólico, quedará marcada en la historia.

El artista sorprendió en el Levi’s Stadium en Santa Clara, California, con un show basado en la cultura puertorriqueña y latinoamericana, así como por su historia personal.

En sus múltiples cambios de escena, el artista llegó hasta un niño que miraba un antiguo televisor con sus padres en el que lo veían recibir su Grammy tras ganar el Álbum del Año por “Debí tirar Más Fotos” solo una semana atrás.

En ese instante, el cantante justamente entregó su premio al pequeño y tocó su cabeza mientras él miraba a la cámara con nerviosismo.

Quién es el niño al que Bad Bunny le entregó su Grammy

Tras ese momento, muchos pensaron que el pequeño simbolizaba a Liam Conejo Ramos, el niño de nacionalidad ecuatoriana que fue detenido con su padre por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas a mediados de enero.

Lo cierto es que se trata de un actor que representaba a Bad Bunny de pequeño, una metafora en medio de su show relacionada a que los sueños se pueden cumplir.

Por su parte, el menor era Lincoln Fox, un actor infantil cuyos padres confirmaron en redes sociales que encarnó a Benito Martínez -nombre real del artista- en su niñez, como parte de una puesta en escena planificada.

“Voy a recordar este día para siempre. Ha sido un honor”, escribieron los padres del niño, en su representación, tras la actuación.