El astrónomo José Maza explica el rol que está cumpliendo la Luna en la sociedad a partir de los avances de la exploración espacial y lo que vendrá después del próximo alunizaje.

Los avances en la exploración espacial son cada vez más rápidos y por ahora, algunas de las agencias espaciales más importantes del mundo han puesto sus esfuerzos y recursos en la Luna, que abrirá las puertas a las próximas fronteras espaciales.

De hecho, para el 2025 se pronostica el primer alunizaje después de las misiones Apolo, que tuvieron lugar entre los 60’s y 70’s, con la tercera parte de la misión Artemis, que partió en 2022 con su primer y exitoso vuelo de prueba en la órbita lunar.

Pero, ¿por qué nuestro satélite natural es tan importante y qué significa para el futuro? Y es que pareciera que lo que vendrá después del alunizaje cambiará por completo el mundo que conocemos hoy, de acuerdo con los expertos.

Así lo aseguró el profesor José Maza, astrónomo de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1999. En conversación con BioBioChile, repasó la importancia de la Luna en el marco de su nuevo libro titulado Luna: El origen, la historia y los mitos que orbitan el satélite terrestre.

¿Por qué es importante aprender de la Luna?

En su libro, José Maza no busca explicar conceptos técnicos sobre la Luna, más bien pretende acercar sus conocimientos a personas que no son expertas en el área. Respecto a ello argumentó que “un libro de astronomía puro y duro tiene un público muy restringido”, por lo que decidió ampliar este límite.

Asimismo, consideró importante enseñar sobre la Luna desde la mirada del Hemisferio Sur, donde se encuentra Chile, puesto que en general los contenidos sobre el satélite son explicados desde el Hemisferio Norte, donde el cielo no se ve de la misma forma, “yo dije bueno, voy a hacerlo desde el sur para el sur”, explicó.

“La verdad es que a mí lo que más me emociona o me interesa es tratar de llegar a toda la gente de Arica a Magallanes, (…) porque yo he aprendido varias cosas y creo que puedo contar historias de una manera que a la gente le resulte cercana“, completó.

Para llegar al público con temas científicos, dice Maza, no hay una fórmula, todo se trata de explorar y probar suerte. Sobre todo considerando la “deuda” que tiene la educación en Chile con la astronomía, a pesar de que el país está bien involucrado en estos temas.

“La educación en Chile adolece de muchos ripios y uno de ellos es que no enseñan cuestiones básicas de astronomía”, puntualiza el astrónomo. “Si nosotros hiciéramos una encuesta en el metro y le preguntáramos a la gente porque ahora estamos en invierno, me temo que mucha gente diría, ‘no es que ahora estamos más lejos del Sol’“, plantea.

En este sentido, menciona que debería implementarse una asignatura obligatoria sobre astronomía considerando el contexto del mundo actual, preparando a las próximas generaciones de profesores para que “al menos”, tengan nociones básicas de ella.

“Los profesores de ahora no tienen un concepto muy claro de astronomía. Entonces es difícil que un profesor enseñe una materia cuando no la domina, cuando no la conoce, cuando apenas acaba de leer ayer lo que tiene que decir hoy día en la clase”, señala.

De ahí el por qué de su enfoque y su búsqueda para encontrar formas de llegar a la gente y simplificar estos temas. “A mí me gusta hablar de cuestiones simples porque el conocimiento hay que construirlo como las casas. Las casas uno las construye desde los cimientos”, enfatiza.

La Luna y su implicancia en los futuros viajes a Marte, según José Maza

Uno de los momentos más esperados de la exploración espacial es la llegada de los humanos a Marte, pero para ello todavía queda mucho por resolver, estiman los expertos. De hecho, la primera parada es la superficie lunar, donde la NASA construirá una base semipermanente que forjará los cimientos para la futura estadía de humanos en el planeta vecino.

Esto, asegura José Maza, podría traer resultados revolucionarios, tal como ocurrió con la carrera espacial pasada, cuando Estados Unidos y Rusia se peleaban el primer viaje a la órbita de la Tierra y el primer alunizaje.

“Estados Unidos inventó tecnología, desarrolló todo el Silicon Valley, cambió la electrónica, hizo una inversión en dinero y también en neuronas extraordinarias. Hicieron que el planeta entero se desarrollara, yo cuando me dicen ‘y para qué sirvió esa tontera de que fueran a la Luna’, yo siempre les muestro el celular, aquí hay un subproducto”, ejemplifica el experto.

En la misma línea, apunta a que el próximo alunizaje “podría cambiar el mundo” y pronostica la primera misión tripulada a Marte en poco más de una década.

“Yo creo que el 2035 la NASA va a mandar la primera misión a Marte. Eso es poco más de 10 años. Pero todos los sistemas los va a probar en la Luna con el proyecto Artemis”, dice.

“Ir a Marte tiene la gracia que de hoy día es prácticamente imposible y hay que solucionar tanto problema. Pero para solucionar esos problemas hay que inventar tecnología que hoy día no existe“, agrega Maza.

Esto sería precisamente lo que revolucionaría al mundo tecnológico como lo conocemos. “Esa nueva tecnología se puede aplicar en la Tierra y yo creo que, tal como ir a la Luna nos cambió la vida, ir a Marte nos va a cambiar la vida a los terrícolas por la tecnología que vamos a desarrollar y que vamos a tener aquí a mano“.

Teniendo esto en cuenta, habitar Marte podría ser una realidad no tan lejana. “Vamos a mandar a lo mejor 100.000 personas para Marte, un millón de personas, pero un millón de personas no es nada. Cuando llegue a haber un millón de personas en Marte en la tierra va a haber 10.000 12.000 15.000 millones de personas”, dice el astrónomo.

¿Chile alguna vez pisará suelo lunar?

Chile, por su parte, no está muy involucrado en la carrera de la exploración espacial, pero sí ha recibido ofertas para ser parte.

De hecho, hace algunos meses la ONG israelí SpaceIL se interesó en Chile para sumarlo a un proyecto de exploración lunar que busca alcanzar el llamado “lado oscuro de la Luna”, que es la zona del satélite natural que no es visible desde la Tierra.

Sin embargo, hasta el momento no hay respuesta por parte del país y se desconoce si es que se invertirán recursos en este proyecto. De involucrarse, Chile tendría que aportar con un 12,5% del presupuesto, que se traduce a 15 millones de dólares, de los 200 millones que costará en total este ambicioso plan.

El profesor José Maza, dio su opinión al respecto. “La ciencia nos compete a todos y yo creo que sería maravilloso que todas las universidades chilenas colaboraran con el máximo posible de universidades extranjeras. Israel invierte el 4,9% de su Producto Interno Bruto en ciencia y tecnología, nosotros invertimos el 0,35%. Invertimos 15 veces menos“, puntualiza.

“Israel es una potencia en términos científicos y tecnológicos y tener relaciones con ellos sería fantástico, pero aparentemente hay algunas personas que consideran que no y yo ahí ya me da un poco de fatiga”, agrega. “En el fondo, como que no estamos explotando todo el potencial de la ciencia en el país“.

Pese a ello, Chile ha hecho grandes aportes en materia de observación astronómica y posee algunos de los observatorios más importantes del mundo, como el ALMA en San Pedro de Atacama o el Very Large Telescope en el cerro Paranal, de Antofagasta. Pero parece que, por ahora, se mantendrá lejos de la exploración.