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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Este martes, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Cañete dictará el veredicto contra los 19 acusados por el ataque incendiario al Molino Grollmus en 2022 en Contulmo, que dejó tres heridos y destruyó varias estructuras. El histórico predio, patrimonio arquitectónico, fue atacado por un grupo armado. Tras un complejo proceso judicial, se espera el veredicto que marcará un hito en el caso, iniciado hace cuatro años. La Fiscalía solicitó penas severas, argumentando la participación de la Resistencia Mapuche Lafkenche en la planificación y ejecución del atentado. Las defensas cuestionaron la prueba testimonial.

Este martes, poco después de cumplirse cuatro años del ataque incendiario al Molino Grollmus y tras un complejo proceso judicial, se espera que el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Cañete dicte el veredicto contra los 19 acusados por los hechos ocurridos la tarde del 29 de agosto de 2022 en Contulmo, provincia de Arauco. Ese día, un grupo de individuos armados ingresó al histórico predio, efectuó disparos y provocó un incendio que dejó a tres personas heridas y destruyó la estructura principal del molino, una casa patronal, una vivienda anexa y diversos vehículos.

A continuación, repasamos los principales hitos que han marcado el caso del Molino Grollmus, desde el ataque incendiario ocurrido en agosto de 2022 hasta el proceso judicial que, cuatro años después, estaría llegando finalmente a una de sus etapas decisivas con el esperado veredicto contra los acusados.

29 de agosto de 2022: el ataque que destruyó el Molino Grollmus

Cerca de las 18:00 horas, un grupo de aproximadamente 12 encapuchados armados llegó hasta el Ecomuseo Molino Grollmus, ubicado en el sector Tranguilboro. Los sujetos ingresaron efectuando disparos y posteriormente prendieron fuego al molino, al museo, a una casa patronal, a otra vivienda y a un vehículo.

Cuando personal de Orden Público de Carabineros llegó al lugar, las principales construcciones ya estaban envueltas en llamas.

El ataque no solo destruyó completamente el inmueble. Carlos Grollmus Thiele, de 79 años, recibió un impacto de bala en una pierna y debió ser sometido a una amputación. En tanto, el cuidador Cristian Cid Ferreira sufrió un trauma ocular, mientras que Helmuth Grollmus Scherer, de 85 años, también resultó herido.

El recinto era una estructura emblemática de la comuna, que había comenzado a operar el año 1916. Estaba declarado como Legado Patrimonial Arquitectónico por el Consejo de Monumentos Nacionales y se había convertido hasta entonces en uno de los puntos turísticos favoritos de los visitantes.

Al día siguiente del ataque, el Gobierno confirmó que se querellaría por los hechos, aunque descartó utilizar la Ley Antiterrorista. La acción apuntó al delito de homicidio frustrado, considerando que tres personas habían resultado heridas, una de ellas con riesgo vital y con la posterior amputación de una pierna.

En noviembre de 2022, Carlos Grollmus presentó además una querella por homicidio calificado en calidad de frustrado. En ella solicitó que también se investigara la actuación de Carabineros y la Armada durante el ataque, argumentando que este se habría extendido por cerca de 40 minutos y cuestionando la demora en la respuesta de los organismos de seguridad.

Un caso que avanza lentamente

El caso avanzó lentamente durante su primer año. En agosto de 2023, al cumplirse un año del atentado, todavía no había detenidos y se desconocían públicamente mayores avances de la investigación.

En abril de 2023 murió a los 86 años Helmuth Grollmus Scherer, quien había resultado lesionado durante el ataque. La familia sostuvo que, después de lo ocurrido, había perdido el sentido de la vida.

El principal giro investigativo se produjo en diciembre de 2024, más de dos años después del ataque. En un operativo de la PDI realizado en la provincia de Arauco fueron detenidas seis personas vinculadas, según la investigación, a la Resistencia Mapuche Lafkenche (RML). Los detenidos serían formalizados, entre otros delitos, por homicidios frustrados e incendio. Christian Grollmus, hijo de Helmuth y una de las personas presentes durante el atentado, valoró el procedimiento y sostuvo que con ello se cerraba un período de incertidumbre para la familia, aunque habían pasado más de dos años desde el ataque.

Durante 2025 continuaron las detenciones de personas que la Fiscalía vinculaba al atentado. En febrero, BioBioChile informó que la PDI ya había arrestado a 13 individuos relacionados con el ataque. En septiembre, otro imputado quedó en prisión preventiva, mientras la investigación seguía extendiéndose para reunir antecedentes antes de presentar la acusación.

El 24 de octubre de 2025 se produjo una nueva detención: Ariel Eduardo Marileo Matamala quedó en prisión preventiva y pasó a ser el detenido número 21 de la investigación. La causa consideraba delitos como homicidio calificado en grado de frustrado, incendio, robo con violencia e intimidación y porte ilegal de armas.

Presentan la acusación y comienza el juicio

En febrero de 2026, la Fiscalía presentó su acusación por el ataque. El Ministerio Público solicitó presidio perpetuo calificado para diez imputados y otras penas para el resto, además de formular cargos por homicidio calificado frustrado, incendio, porte ilegal de armas y municiones, robo con violencia y disparos injustificados. Entre los acusados figuraban integrantes de la RML, incluidos Federico Astete y su hermano Camilo Astete.

Ese mismo mes, la Fiscalía informó que no perseveraría contra dos de los formalizados, por lo que la acusación quedó concentrada en 19 personas. Posteriormente, el Tribunal Oral de Cañete resolvió acumular las acusaciones y llevar adelante un solo juicio, luego de una disputa sobre si los adolescentes imputados debían enfrentar un proceso separado de los adultos.

El juicio comenzó en julio ante el Tribunal Oral de Cañete. La Fiscalía presentó entre sus principales pruebas los testimonios de 11 testigos con identidad reservada y sostuvo que el ataque habría sido preparado y ejecutado por integrantes de la RML. El proceso contempló 37 audiencias y se desarrolló bajo un fuerte dispositivo de seguridad.

Uno de los puntos relevantes del juicio fueron precisamente los testigos protegidos. La Fiscalía buscó utilizarlos para acreditar la participación de los acusados, mientras las defensas cuestionaron su credibilidad y el uso de declaraciones con reserva de identidad. En agosto, la etapa probatoria llegó a su fin y comenzaron los alegatos de clausura.

Este lunes 31 de agosto de 2026, el juicio terminó tras los alegatos de clausura. La Fiscalía reiteró su solicitud de un veredicto condenatorio y sostuvo que el ataque fue planificado y ejecutado por la RML. Las defensas, en cambio, cuestionaron principalmente la prueba testimonial y pidieron la absolución de sus representados. El Tribunal Oral de Cañete fijó para este martes la entrega del veredicto.

Así, cuatro años después de que el fuego destruyera uno de los principales símbolos patrimoniales de Contulmo, el caso llega a su primera gran definición judicial, donde se buscará establecer la responsabilidad penal de los acusados.

Este artículo describe un proceso judicial en curso
Existe la posibilidad de que los cargos sean desestimados al finalizar la investigación, por lo cual NO se debe considerar al o los imputados como culpables hasta que la Justicia dicte sentencia en su contra.
(Artículo 04 del Código Procesal Penal)