Uber ha admitido que, a nivel global, irá ajustando su planilla de trabajadores con el objetivo de optimizar costos. En junio, el director ejecutivo de la compañía, Dara Khosrowshahi, indicó que esos cambios “son necesarios para maximizar la eficacia del equipo de recursos humanos”.
Si bien la empresa no ha profundizado en los motivos de los despidos que planea, el medio CNBC destacó que en el último tiempo ha estado utilizando cada vez más los agentes de inteligencia artificial (IA) para elaborar diversas tareas.
Y en nuestro país, las medidas de la compañía de transporte han derivado en la eliminación de más de 500 puestos de trabajo desde 2023, tanto por reestructuración como por automatización.
Desvinculaciones en Uber Chile
Uber ha eliminado más de 500 puestos de trabajo en Chile desde 2023, en el marco de un proceso de reestructuración global que contempla automatización de procesos, reducción de costos y cambios en su estructura organizacional.
Según publicó Diario Financiero, el antecedente apareció en una carta de despido enviada en abril de este año a una ejecutiva de Uber for Business Chile, documento que posteriormente fue incorporado a una demanda laboral presentada ante el Primer Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago.
En la misiva, la compañía señaló que en mayo de 2023 inició un proceso de desvinculación que alcanzó a cerca del 10% de la dotación que mantenía en Chile en ese momento.
Pero los ajustes no terminaron allí: siete meses después, volvió a modificar su estructura y eliminó otros 136 cargos en el país.
La empresa argumentó que las desvinculaciones responden a circunstancias “objetivas, graves y permanentes” de carácter económico y tecnológico, que harían necesaria la reducción de su estructura.
En concreto, explicó que se encuentra desarrollando un proceso de reestructuración global, automatización de procesos y racionalización de su organización.
Entre las medidas consideradas se encuentran la automatización de determinadas tareas, la externalización de funciones y el traslado de responsabilidades hacia cargos de alcance regional.
Uber y su inversión en una fintech chilena
En medio de todos los cambios y procesos de reconversión, Uber Technologies Inc. decidió invertir en Galgo, una fintech chilena especializada en financiar la compra de motocicletas.
La alianza -dijo la fintech- permitirá desarrollar un producto de financiamiento con mejores condiciones dirigido exclusivamente a los repartidores, reforzando la presencia de ambas compañías en la llamada gig economy.
Uber ya había participado en negocios similares. En 2024, la compañía invirtió en la fintech de movilidad Moove, como parte de una ronda de financiamiento de US$100 millones.
Mano de obra por IA
Estados Unidos, país natal de varias empresas tecnológicas, ha estado mostrando el pulso de cómo la IA está reemplazando la mano de obra.
En mayo, por ejemplo, las empresas estadounidenses concretaron más de 97.000 despidos, la cifra más alta para el quinto mes del año desde 2020, con un creciente número de empleadores que vincularon los ajustes en sus plantillas a la IA, registrando así un nivel récord mensual, según un informe de Challenger, Gray & Christmas.
Ese mes, y por tercero consecutivo, la IA lideró los motivos de despidos entre las empresas de EEUU, que atribuyeron a esa causa 38.579 desvinculaciones, la cifra mensual más alta jamás registrado bajo esa razón.
“(…) Las empresas se están reestructurando agresivamente a medida que se adaptan a una economía impulsada por la IA”, comentó Andy Challenger, experto en relaciones laborales y director de ingresos de Challenger, Gray & Christmas.
Las firmas mejor preparados para enfrentar cambios mundiales por IA
La escuela de negocios suiza IMD publicó las compañías que estarían mejor preparadas para los cambios que traerán la inteligencia artificial y otras revoluciones futuras de la economía global.
La lista, que incluye 39 compañías de servicios financieros, sitúa al banco español Santander en séptima posición, lo que representa una subida de ocho puestos con respecto al pasado año y lo coloca sólo por detrás de Mastercard, DBS Bank, Visa, JP Morgan, la aseguradora suiza Zurich y HSBC.
La escuela de negocios llama la atención sobre el hecho de que los agentes de inteligencia artificial “no sólo comparan productos, también los compran”, y agrega que el software ha acabado con el monopolio de los bancos sobre el movimiento del dinero y que la era de una única red dominante para pagos internacionales (SWIFT) ha terminado.
En la lista paralela de 49 empresas tecnológicas, la mejor situada es Nvidia, seguida de Microsoft, Alphabet, Apple, Meta y Amazon.
En este sector, IMD destaca una reorganización en la que las grandes tecnológicas ya no ganan dinero sólo a través de nuevos productos como móviles o aplicaciones, sino también controlando la infraestructura a través de centros de datos, chips, redes, energía, inteligencia artificial, servicios en la nube y capacidad industrial.
Un llamado a “cuidar” los empleos para humanos
En los últimos días, Bill Gates advirtió que la inteligencia artificial podría provocar una transformación profunda del mercado laboral y planteó que los gobiernos consideren designar determinadas actividades como “reservadas para humanos”, con el objetivo de evitar que sean completamente automatizadas.
En un ensayo de unas 6.000 palabras, el cofundador de Microsoft sostuvo que los gobiernos y líderes mundiales no están preparados para las alteraciones económicas y sociales que traerá el rápido desarrollo de la IA.
A su juicio, la tecnología tendrá efectos sobre prácticamente todos los ámbitos de las políticas públicas y exigirá una respuesta gubernamental de gran magnitud.
Gates anticipó que muchos puestos de trabajo desaparecerán de manera permanente, aunque señaló que los responsables de formular políticas podrían establecer áreas en las que la intervención humana sea obligatoria.
Una de las razones, explicó, sería proteger a trabajadores que tienen mayores dificultades para reconvertirse profesionalmente o cambiar de ocupación.
Gates resumió el desafío señalando que la inteligencia artificial podría convertirse en una herramienta de enorme capacidad para reducir las desigualdades, pero también en una fuente de injusticia si los gobiernos no se preparan adecuadamente para sus consecuencias.