El pasado viernes 30 de enero, el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) liberó un nuevo lote de archivos vinculados con la red de tráfico de explotación sexual de menores de edad que giraba en torno al fallecido pederasta Jeffrey Epstein. Se trata de millones de páginas, imágenes y videos que dan cuenta de los abusos que ocurrían en el círculo cercano del magnate y que han vuelto a poner el foco en algunas de las personalidades políticas y empresariales más poderosas del mundo.
Lo anterior se enmarca en la Epstein Files Transparency Act (formalmente H.R. 4405), una ley que exigía que el DOJ liberara en un plazo de 30 días los registros relacionados con las investigaciones en torno a Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Aunque para diciembre se publicó un primer lote de documentos —que fueron cientos de miles de páginas—, no fue sino hasta finales de enero, seis semanas después de que el departamento incumpliera el plazo, que tuvo lugar la liberación más importante.
Aunque Todd Blanche, fiscal general adjunto de los Estados Unidos, aseguró que este hito “marca un final”, la difusión de los archivos ha generado profundas reacciones en la opinión pública sobre eventuales nexos que aún no han sido esclarecidos, lo que sugiere que esta trama podría estar lejos de cerrarse.
Esto es lo que se sabe de la liberación de archivos más grande del caso Epstein hasta la fecha.
¿Qué son los archivos Epstein?
Cuando hablamos de los archivos Epstein, o los Epstein files, no hablamos de una sola carpeta con información ordenada detallando lo que ocurría en Little Saint James u otras residencias del magnate.
Por el contrario, son millones de archivos del poder judicial que contienen registros de llamadas, correos electrónicos, imágenes, testimonios, vuelos y documentos judiciales.
En su mayoría, no están compartidos en orden cronológico ni tampoco se agrupan de forma organizada. Por eso, para poder liberarlos, el DOJ habilitó un sitio web con un buscador por palabra clave, así como también un repertorio con conjuntos de datos, los que incluyen decenas de archivos cada uno.
¿Por qué se liberaron ahora los archivos?
Hasta hace poco, muchos de los documentos del caso Epstein estaban bajo el control de jueces federales, varios de ellos formando parte de investigaciones activas o potenciales procesamientos. Según explicó Congress.net, la evidencia vinculada a casos abiertos no puede ser divulgada para no comprometer la seguridad de los testigos ni alertar a posibles objetivos de la investigación.
Incluso, tras la condena de Ghislaine Maxwell en 2022, los fiscales federales indicaron que el caso “no estaba cerrado”.
No fue sino hasta noviembre de 2025 que el Congreso aprobó la mencionada Epstein Files Transparency Act, obligando al DOJ a publicar la mayoría de los archivos en su posesión. Lo anterior, salvo ciertas excepciones para proteger víctimas, investigaciones activas y material sensible.
Cabe señalar que, aun así, durante la última liberación de documentos, legisladores y víctimas criticaron el proceso por demoras, redacciones defectuosas y la exposición involuntaria de nombres de sobrevivientes, incluidas decenas de menores, lo que llevó al retiro de miles de archivos mientras se revisan los procedimientos de protección de datos sensibles.
Quién es Ghislaine Maxwell y cuál era su vínculo con Epstein
Ghislaine Maxwell fue una de las mentes maestras detrás del esquema de explotación sexual de menores de Jeffrey Epstein.
De acuerdo con la sentencia que la condenó a 20 años de cárcel en 2022, desde al menos 1994, hasta aproximadamente 2004, la mujer ayudó, facilitó y participó en el abuso de niñas menores por parte de Jeffrey Epstein.
Su rol consistía principalmente en reclutar, preparar y, en última instancia, abusar de víctimas que ambos sabían que eran menores de 18 años, a quienes obligaban a viajar a las residencias de Epstein en diferentes estados, con el fin de someterlas a diferentes formas de abuso sexual.
Los nombres mencionados en los archivos
Como se mencionó al comienzo, los archivos liberados el pasado viernes hacen alusión a una cantidad no menor de figuras públicas. A continuación, se detallan algunas de las más mediáticas hasta el momento.
Cabe mencionar que la sola mención de un nombre en los archivos NO significa automáticamente culpabilidad, aunque sí puede dar cuenta de vínculos, contactos o antecedentes relevantes para el caso o futuras investigaciones.
Entre los documentos hay nuevas acusaciones directas contra el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Recordemos que, en la liberación de documentos de diciembre, se acusaba al mandatario de haber violado a una mujer que luego fue hallada muerta.
Ahora, los documentos apuntan a que hace 35 años, una menor de edad habría sido forzada a practicar sexo oral al magnate durante una fiesta en Nueva Jersey. La alusión molestó a Trump, quien descartó haber estado en su isla y anunció demandas por difamación.
Distinta fue la reacción de Peter Mandelson, exembajador británico en Estados Unidos y antiguo ministro del Gobierno de Tony Blair, quien recientemente abandonó el Partido Laborista para evitar causarle “más vergüenza” tras nuevas revelaciones sobre su amistad con Jeffrey Epstein.
Figuras como Elon Musk también han aparecido en los archivos Epstein, donde correos entre ambos dan cuenta de un supuesto nivel de cercanía entre los dos empresarios, incluso con invitaciones a Little Saint James de por medio. Lo anterior, pese a que Musk se ha desligado del pederasta en varias ocasiones.
Bill Gates también fue otro de los nombres que surgió tras la liberación de los documentos, donde se alude a que el hombre habría ocultado una enfermedad de transmisión sexual a su entonces esposa, Melinda French, tras mantener relaciones sexuales con “chicas rusas”.
Aunque ya había sido vinculado previamente con Epstein, el caso de Andrew Mountbatten-Windsor volvió a tomar fuerza con la liberación de los nuevos documentos. En una de las fotografías liberadas, el hombre es visto de rodillas junto al cuerpo de una joven, aparentemente inconsciente. La situación ha generado el repudio del gobierno británico.
Otra persona del mundo de la realeza que se vio afectada con la liberación de los documentos fue la princesa de Noruega, Mette-Marit, quien se disculpó por su cercanía con Jeffrey Epstein, lamentando “profundamente” haber mostrado “escaso juicio” en estas circunstancias y haber mantenido contacto con el estadounidense.
En los archivos también hay alusiones a Chile. Por ejemplo, sobre viajes del pederasta y sus asociados al país, o incluso menciones de nombres de personalidades del mundo político y empresarial chileno.
Una de las más llamativas fue la mención tanto de Andrónico Luksic como de Andrés Velasco en distintos correos electrónicos, aunque no existe evidencia hasta el momento de que Epstein haya tenido contacto con ellos.