El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, respondió con dureza a las críticas del Gobierno hacia la oposición por los cuestionamientos a la candidatura de Michelle Bachelet a Naciones Unidas, acusando una “avivada” del Ejecutivo y asegurando que la actual administración ha dañado gravemente la imagen de Chile en el exterior.
En ese sentido, Squella apuntó directamente a la conducción internacional del presidente de la República, señalando que durante los últimos cuatro años el país ha sido representado “de una manera inadecuada”.
“La pequeñez, la frivolidad ha estado en haber tenido durante cuatro años representando al Estado de Chile internacionalmente de una manera inadecuada. Eso es lo que ha hecho el presidente en ejercicio”, afirmó.
El timonel republicano sostuvo que el mandatario no logró distinguir entre una opinión personal, cargada de ideología, y el rol institucional que implica representar a todos los chilenos en el plano internacional.
“Muy distinto es cuando uno representa a todos los chilenos”, recalcó, agregando que hoy se están viendo “las consecuencias de haber tenido una política internacional de manera inadecuada”.
Squella también criticó los constantes cuestionamientos del presidente hacia Estados Unidos, advirtiendo que ese tipo de declaraciones “va a tener una repercusión”, y enmarcó en ese contexto la postulación de la expresidenta Bachelet a la ONU. “Esa es la señal que nosotros hemos dado a propósito de la candidatura que ha inscrito esta semana”, señaló.
Asimismo, emplazó al jefe de Estado y a su círculo cercano a realizar una autocrítica. “Yo llamaría al presidente de la República y a su equipo más cercano a hacer una reflexión del daño que le han hecho a la imagen país en la conducción internacional durante estos cuatro años”, indicó, subrayando que eso es precisamente lo que —a su juicio— deberá corregirse en los próximos años.
Respecto al momento en que se presentó la candidatura de Bachelet, Squella aseguró que “molesta tan profundamente esta avivada de presentar una candidatura 37 días antes de dejar la administración”, afirmando que se trata de una decisión que debió haberse conversado y consensuado con el próximo gobierno.
Además, cuestionó que sea una postulación “que divide a los chilenos”, que implica gastos “que no estamos en condiciones de absorber” y que, a su juicio, tiene “pocas probabilidades de éxito”.
Consultado sobre si se trata del “amarre más grande” que deja el Gobierno, el líder republicano respondió afirmativamente, acusando una serie de decisiones adoptadas a último minuto.
“Estos amarres, estos adelantamientos de concursos, estos nombramientos poco usuales para el mes de febrero, generan un daño importante”, sostuvo, advirtiendo que se trata de personas con una “carga ideológica muy sustantiva” que difícilmente calzarán en los futuros equipos de gobierno, lo que además tendría un costo para el Estado.
Finalmente, Squella respondió a los dichos de la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, quien acusó a la oposición de intentar instalar la idea de amarres cuando el Ejecutivo “solo está gobernando”. Al respecto, replicó que al Gobierno le ha faltado justamente “poner el foco en clave nacional”.
“Quizás lo que le ha faltado a este gobierno durante los cuatro años es preocuparse de las necesidades de los chilenos, de las personas más vulnerables, por sobre los intereses que puedan tener sus ideologías y su expansión progresista en el mundo”, cerró, acusando además que en el oficialismo ya estarían pensando en futuras elecciones mientras aún están dejando la administración.