VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El joven sacerdote italiano, conocido como 'Don' Alberto Ravagnani en redes sociales, anuncia su renuncia al ministerio sacerdotal en medio de críticas por su contenido 'fitness'. El influencer cristiano, con más de medio millón de seguidores, ha generado controversia por sus videos de entrenamiento y colaboraciones publicitarias. Ravagnani comunicó su decisión al Arzobispado de Milán, suspendiendo de inmediato sus funciones como vicario en una parroquia y colaborador diocesano. Explicó que busca coherencia con su vocación y libertad, manteniendo su compromiso con la juventud.

Un joven sacerdote italiano, conocido en redes como ‘Don’ Alberto Ravagnani, anuncio a sus seguidores que dejará el ministerio sacerdotal en medio de críticas por sus contenidos de temática ‘fitness’.

El ‘influencer’ cristiano saltó a la fama de internet por su labor pastoral en redes sociales y su capacidad para atraer a miles de jóvenes a la Iglesia.

La noticia de su renuncia llega tras meses en los que el clérigo ha estado en el centro del debate por sus vídeos sobre entrenamiento físico y sus colaboraciones publicitarias con marcas de suplementos deportivos, un perfil mediático con el que supera el medio millón de seguidores conjuntos en diferentes plataformas.

El sacerdote, que se convirtió en un fenómeno mediático durante la pandemia, comunicó al Arzobispado de Milán su decisión de “suspender el ministerio”, cesando de inmediato sus funciones como vicario en la parroquia de San Gottardo al Corso y como colaborador de la Pastoral Juvenil diocesana, según confirmó la propia institución.

A través de cuenta en TikTok, donde acumula casi 200.000 seguidores y más de dos millones de “me gusta”, el joven contó al público su drástica desición: “Hola a todos, me llamo don Alberto Ravagnani y soy sacerdote. He decidido dejar el ministerio sacerdotal”.

Ravagnani explicó los motivos de una decisión que define como una búsqueda de coherencia con su vocación de “hacer el bien”. El joven sacerdote insistió en que las razones son “muchas y complejas” y aseguró ser “muy consciente” del paso que está dando.

“No me pondré el alzacuellos, no celebraré la misa, pero mi corazón será siempre el mismo. Ahora, quizá sea incluso más libre y auténtico”, comentó el ahora excura.

Polémica en Italia por Alberto Ravagnani, el ‘cura influencer’ y su contendio fitness

Vale mencionar que Ravagnani saltó a la fama durante los meses de confinamiento por la pandemia, cuando sus vídeos dinámicos y su lenguaje adaptado a las plataformas digitales lograron romper la barrera entre la Iglesia y el público adolescente.

Sin embargo, su perfil fue evolucionando hacia el ‘lifestyle’ y el entrenamiento físico, compartiendo rutinas de gimnasio y consejos de salud a través de vídeos con títulos como ‘Me preparo para una carrera de Hyrox’ o ‘¿Un cura en el gimnasio?’.

Esta faceta generó una creciente polarización: mientras sus seguidores veían un ejemplo de ‘mens sana in corpore sano’ que modernizaba la imagen del clero, sus detractores criticaban la sobreexposición de su físico.

Especial controversia causó el uso de su condición de sacerdote para promocionar productos comerciales de nutrición, lo que para sectores eclesiásticos suponía una mercantilización incompatible con el decoro presbiteral.

La renuncia causó un fuerte impacto en ‘Fraternità’, la asociación juvenil fundada por Ravagnani que se había convertido en un referente de la pastoral moderna en Italia.

Por su parte, Ravagnani ha intentado calmar a sus seguidores, asegurando que su compromiso con los jóvenes de la asociación se mantiene intacto.